27 mayo, 2009

40.000


Aunque ya hemos recorrido una parte considerable de Patacosmia, no debemos engañarnos: lo que hemos conocido de este inquietante y a un tiempo maravilloso universo es menos que un grano de arena del lecho de uno de los ríos Ganges, de todos los ríos Ganges que hay, exactamente, tantos como granos de arena hay en el fondo del ríoGanges original.

Siendo esto así, no me cabe duda de que Patacosmia es un universo noble y generoso -como lo era Spinoza- en el que se puede ser feliz. La prueba de que en Patacosmia existe un orden inmanente es la siguiente:

Aunque reciban más 40.000 pasajeros, todos ellos aguardarán pacientemente a ser amados detrás de la línea amarilla.
Luego se dirigirán a la cabina indicada en el visor.

Bienvenidos
.

13 mayo, 2009

ANTONIO



Tuve que correr

cuando la vida dijo: "ve"

No hubo manera de pararme.

Correr que fue volar

Beber de un solo trago todo el mar

Y no sació mi sed el agua

Tomé el sendero

sin saber

que me alejaba

para no volver
antonio vega

12 mayo, 2009

LOS ÁRBOLES AGUARDAN

Del cerro, descendí hasta el océano mar, como un peregrino.
Apenas lo acaricié con las yemas de los dedos, para no importunarlo.
Luego, he regresado a la ciudad de los perros abandonados.
Al verlos, los equivoqué con una presencia amenazante y sombría. Nada más lejos. Los árboles aguardan en silencio el momento de iniciarse en el misterio de la lluvia.
Lleva desde septiembre sin llover aquí.
Tal vez hoy se produzca el milagro.
Qué así sea.

11 mayo, 2009

DÉDALO DE RAMAS MAR


Qué puerta tan fantástica!
Cuando creía que ya estaba fuera, un impulso de aire amble y persuasivo, renovó en mis ojos el deseo de ver más cosas nuevas y me lanzó por un dédalo, no de pasillos, no, de ramas, incomprensiblemente conectadas entre sí por un diseño arquitectónico oculto.
He ido a salir a uno de los cerros que reciben el Océano Mar Pacífico.
Las olas, en lugar de rumor, suenan a versos:
Cuando es invierno en el Mar del Norte, es verano en Valparaíso.

30 abril, 2009

ÓJALA


Había oído hablar de la existencia de este tipo de puertas, pero no había llegado a conocer ninguna. No por ello dudaba de que las hubiera.
Por regla coronel, suelo creer en algo hasta que se demuestre que es falso y por lo tanto, que carece de la realidad. En ese momento, resulta inevitable destilar cierta nostalgia por lo que no ha llegado a ser.
No me importa confesar que sigo creyendo en unicornios y centauros, y así lo haré hasta el momento en que compruebe que no existen.
Ójala no llegue nunca.

19 abril, 2009

LA PUERTA



Al salir de lo hondo del lago he lado, tal vez mis sentidos se encontraban afectados. Pero no he podido dejar de ver la puerta -protegida por una tela tenue y sin hilo.

La puerta me llamaba, con su voz de puerta.

No he sentido miedo. Al contrario.

Al otro lado me recibe una lluvia fina, incapaz de mojar pero con el divertimento caprichoso de diluir los perfiles de las cosas.

Sin embargo, si miro hacia las cùpulas que redondean el cielo, creo que puedo decir donde he ido a salir.

25 marzo, 2009

LAS HORAS SE RÍEN DE MÍ



Habitantes de Patacosmia:

Permitidme que en el día de hoy os haga partícipes de mi alegría y de la buena nueva de la aparición de LAS HORAS SE RÍEN DE MÍ, mi tercera novela. Ha sido un largo camino el recorrido, pero por suerte, nunca faltaron amigos a mi lado que me dieron las fuerzas y el aliento necesario con sus ánimos. A todos ellos, mi cariño.

¡Salud!

La novela habita en dos espacios. Un madrid callejero y nocturno, con sorpresas en cualquier esquina y extraordinariamente vivo. Y la tranquilidad y el silencio de los caminos solitarios y conocidos de un pueblo de León.

La novela se encarna en dos personajes.
Cristo, una mujer joven que ha perdido los sueños, igual que se pierden las monedas, por el agujero de un bolsillo; una mujer con sueño y ganas de dormir, que madruga para dar desayunos en una cafetería y a la que nunca le llega el tiempo, siempre resoplándole en la nuca, por más que corra. Su vida se ha llenado de prisas y en los últimos días le han sucedido cosas muy extrañas: un beso, una muerte, un milagro,... Juan, un hombre viejo y con el pelo recio y blanco como el espigón de un barco. Antiguo matador de cerdos, hacedor de fuego y viajero empedernido, es depositario de un modo privilegiado de viajar. Cuando se jubila y se queda parado como un rayo en mitad del patio, descubre que su tiempo ya ha quedado a sus espaladas y decide caminar, en círculos. Un día, un joven pescador le enseña el ciclo vital de la ephemera o mosca de mayo. Otro día un eclipse le revela su destino.

Dos tiempos. El protagonista, el caminante, el omnipresente en cada página, en cada palabra, es el tiempo. El ser humano es radicalmente tiempo y es en el tiempo en el que todo cobra sentido. Pero noe xtiste un tiempo uniformado, objetivo y absoluto, sino que, en buena medida, el tiempo depende del sujeto, como el sujeto, a su vez, depende de la memoria. De ahí la pregunta que se lanza al río en la novela y que espera su respuesta hasta el final:
¿Sabes qué tiene que hacer esta piedra para llegar al mar?


La novela tiene un río. ¡Qué sería de una novela sin un río!


Por sus páginas ronronea Miércoles, un gato que nació un miércoles de ceniza y al que le encanta el agua y, por supuesto, las gatas. Y también hace sonar el cascabel Canela, una perra pequeña y parda que concibe las horas en la oscuridad de la cuadra.

Corre sangre derramada, hay párrafos manchados de sangre. De un cerebro que los médicos diagnostican enfermo. Pero no, Cristo no puede creer que Juan esté enfermo. De lo que sí se da cuenta es de que la enfermedad puede seer un regalo para una familia y también de... un secreto. También sangre trágica, incomprensible e injustamente derramada en la flor de la vida, en un instante, vanamente.

No podía faltar el viaje ni la estación ni el tren. Y no faltan.


La novela tamién tiene su amor, su historia de amor, de amor eterno, eterno y tan silencioso que se va en un barco de papel.


Además, están las tres tías, Cuco -que ha llegado de Chiapas-, el Gran Rumanao y su hija, Sara y Alicia, Nacho y su gata Michelle y, testigo de todo y de todos, la luna, la luna llena, en la que si te fijas bien puedes encontrar, con las patitas alzadas, al conejo maya.

Más o menos todo esto es lo que está guardado en la caja novela. O animo a que la leáis y os aseguro que nada me hará más feliz que saber que disfrutais con ella.
Gracias y buen día.

Pd: El que la quiera la puede pedir en cualquier librería y si no la tienen que se la pidan.

16 marzo, 2009

LA GRAN MIGRACIÓN


Han sido muy pocos los afortunados que han podido verlo con su propios ojos.
Me refiero a la gran migración y retorno de los árboles en primavera.
Está muy extendida la creencia de que, a los mismos árboles que el taimado otoño despluma de sus hojas en una partida, la primavera se las rembolsa cada año sin usura.
Pero, en verdad, no sucede exactamente así.
Lo que ocurre verdaderamente, es un cambio de árboles. Cuando nadie los ve -o tan sólo unos pocos afortunados, los que han soportado las inclemencias del invierno se retiran a balnearios, a destinos de todo incluido o a clínicas de dexintosicación, y son sustituidos por otros que regresan con savia renovada y con expectativas de vientos y de pájaros, de algún río.
Como este que llega, decidido.

pd: A partir del 23 podréis encontrar y pedir en las librerías:
LAS HORAS SE RÍEN DE MÍ.
Salud

13 marzo, 2009

EN ESCENA

Nadie habla de otra cosa.

Al parecer el míercoles fue la última luna llena del invierno.

Se levanta el telón

y en el escenario aparece
la descarada primavera.

04 marzo, 2009

QUE DIOS OS LIBRE DE LA PRIMAVERA

Abandono la vida subacuática, en la que los sonidos son más blandos y el sentido del tacto proporciona mucha más iNformación, y más valiosa, que en la superficie (por ejemplo te informa si se acerca alguien, sea pez o presentimiento).

No me han salido escamas sin embargo.

Ni tampoco me despido de lo líquido: aquí, arriba, llueve.

Lo siento por la campaña de polinización de algunos seres vegetales que ya la habíaN comenzado. Me alegro, por los que sufren persecución de las alergias, pues respirarán unos días aliviados.


Qué Dios os libre de la primavera.

24 febrero, 2009

PLANTA PERISCOPIO


Se oyen lamentos al otro lado de la mampara de hielo. Los seres están agotados de invierno y de cielos sólidos y opacos.
Necesitan el sol.
Por suerte, los días van aprendiendo a definir las sombras y la luz se va caldeando en un tono amarillento.
Antes de salir, por si acaso, pido a una planta de la orilla que me preste su ojo, cien por cient esférico y vegetal, y me sirva como periscopio.
Se ha ido la nieve y también las huellas de los animales en la nieve.
Es hora de regresar de debajo del agua.
Me seco y salgo.

12 febrero, 2009

EL LAGO HELADO

Como estaba amaneciendo y la luz, en lugar de iluminar, se entretenía todavía con caricias nocturnas, no pude ver que era lago y no camino donde me adentraba.
Al principio me preocupó por la respiración, siempre había oído que los seres humanos no podíamos respirar bajo el agua, aunque siempre me quedó la sospecha: si los peces podían... los peces que apenas tienen tres segundos de memoria... los humanos...
Y sí, sí se puede respirar bajo el agua. Tan emocionado estaba con este descubrimiento que pasé horas caminando por el fondo del lago, separando las algas. Cuando quise salir, el frío había convertido en hielo la superficie y quedé atrapado.
Allí he estado hasta ahora, hasta esta mañana en la que el sol ha conseguido abrir un pequeño agujero.

26 enero, 2009

DOS SOLES



No encontré a nadie en casa cuando me levanté.
Había dos manzanas amarillas como dos soles encima de una mesa. Las cogí. Entendí que las habían dejado para mí.
No son tan usuales en el universo como pueda creerse sistemas de una sola estrella. La mayoría de los conjuntos planetarios cuentan con dos soles y, por esta causa, los planetas describen órbitas que trazan el símbolo del infinito.
Salí de la casa por el postigo de atrás, atravesando el huerto, el que da al lago.

21 enero, 2009

EL MECANISMO

No es la primera vez que duermo en una habitación orientada al Oeste y por la que entra suavemente el sol para despertarme.
Pero sí es la primera en la que amanece dentro de ella y el techo azul se va iluminando como un cielo y en él se prolongan las sombras primeras de los árboles.

Sin embargo, a noche, cuando me acosté, todo estaba cubierto por capas kilométricas de nubes.
Me acerco a la ventana. Sigue nublado.
¿Cómo explicarlo?
Es muy sencillo.
Se trata de un mecanismo de reloj, con un sol diminuto que se descuelga desde la parte superior de la ventana y trasnsforma para mí, dentro de esta habitación azul, la mañana en luminosa.

09 enero, 2009

SERVICIO DE APUESTAS Y PRONÓSTICOS

Los Servicios de Apuestas y Pronósticos habían avanzado una noche de temperaturas bajo el umbral. Necesitaba un lugar donde dormir. Y los puentes estaban llenos.
En un camino que llegaba o partía me encontré de nuevo con Paul Newman. Me ofreció en su casa una habitación de techo y paredes azules orientada al amanecer y que se llenaba de sol cada mañana.
Yo le señalé el cielo, indicando lo nublado que estaba y lo inútil que resultaría la orientación y el azul en ausencia de sol, acolchonado como estaba entre tan tupida maraña de nubes.
Paul no me respondió, hizo gesto de que le siguiera.
Atrás dejo los árboles.
Allá ellos!

29 diciembre, 2008

NARCISUS


Un domingo sin rasgos se escuchó en los alrededores del bosque el último suspiro de Narcisus: había languidecido frente al estanque hasta desaparecer.
Si murió feliz o desgraciado,...
Hay quien dijo que se trató de un castigo o venganza por rechazar el amor de la ninfa.
(No lo creo)
Otras hablaron de la vanidad de contemplarse y no ver más que el reflejo de uno mismo.
(No lo creo)
Pero en realidad, nadie sabe, ni sabrá, qué era lo que él miraba dentro de aquel charco de espejo. Nadie sabe qué le llevo a entregarse de manera tan fiel y comprometida, que hasta dio su vida.
Un domingo sin rasgos.
Como ayer.

19 diciembre, 2008

ECO MUERE EN LA TRAMPA


Aún es de noche, pero ya todos saben lo que descubrirá la luz al alzar el telón de oscuridad.
No hay necesidad de luz para saber.
Pueden oírlo. Es un trozo de voz mutilada, un resto de sonido ensangrentado, separado del cuerpo,...
... cada vez más débilmente.
Hasta desaparecer.
Ha quedado enganchada en una de las trampas de alambre.
Morirá.
Lentamente.
Desaparecerá.
Lo único que aún quedaba de ella: las últimas sílabas de las últimas palabras.
La ninfa quedó atrapada, Eco no ha podido liberarse.
o, acaso, no ha querido.

15 diciembre, 2008

LA CONSPIRACIÓN VI

¡Qué ironía fatal!
Fueron ellos quienes cayeron en su propia trampa: en el espejo. El espejo que habían dispuesto para atraparla a ella, ingénuos, les atrapó a ellos.

No habían aprendido nada de Narcisus.
Ahora ya es inevitable, se ha consumado la tragedia.
Mientras ellos se contemplaban en las aguas del atardecer y de la melancolía, mientras dejaban fluir sus deseos como recuerdos, un escuadrón de taladores, debidamete equipado, arrasó los pinares.
Se llevaron en camiones millones de árboles de Navidad, para adornar de muerte hortera todo el planeta.

11 diciembre, 2008

LA CONSPIRACIÓN V


La nieve no ha servido y ya se ha derretido.
Algunos afirman haberla visto:
.- Era ella, estoy seguro de que era ella, justo antes del amanecer.
.- Sí, yo también la pude presentir, su ánimo cargaba con el peso de una culpa, incapaz de ocultarla su sonrisa.
Pero no hay pruebas sufiecientes que la incriminen, que despejen toda duda razonable.
Uno de los árboles, que ha estado escuchando sin decir nada,propone un nuevo plan, sutil, doble:
.- ¿Y si hablamos con el río? Será fácil atraparla en el reflejo.

05 diciembre, 2008

LA CONSPIRACIÓN IV

No es cierto que no se muevan. Los árboles también se mueven, por supuesto. Y su mover es un alzarse, elvarse, crecer hacia la luz.
Otra cosa es desplazarse, y no, los árboles no se desplazan. Permanecen fieles a la tierra en la que fueron enterrados como semilla, a la que han dado sombra y sobre la que han propiciado las lluvias desde su nacimiento.
Los áboles no se desplazan, pero no es fácil engañarles. Se han cubierto de nieve y han cubierto de nieve los caminos que llevan hasta ellos.
Así se verán las pisadas del traidor. Dejará huellas.
Y entonces ...
... ya sabéis lo que cuentan sobre los bosques.

28 noviembre, 2008

LA CONSPIRACIÓN III



Esperaron hasta el momento señalado para comenzar. El sol se apagó.

Fue entonces -un representante de La Montaña iba a tomar la palabra- cuando escuadrones de frío equipados con armas bajocero, rodearon la alameda y descargaron sobre ella su furia helada y la despiadad escarcha.

Juro que también vi a jinetes de hielo.

Yo pude escapar del cerco letal. Quise gritar, avisarles, pero mi voz estaba congelada.

Alguien les ha traicionado.

Ahora deambulo descalzo sin dar con los caminos porque todo esta blanco. Las uñas de las manos, blancas; la barba, blanca; el cielo, blanco; y mi aliento, blanco, blanco, blanco.

21 noviembre, 2008

LA CONSPIRACIÓN II

Complicado conseguir la información que necesitaba. Arriesgado.
Quienes no estaban en la jugada me miraban como a un loco al que fuera necesario internar. Quienes compartían el secreto me veían con recelo como un riesgo que fuera necesario eliminar.
Casi decidido a abandonar sorprendí una conversación entre dos árboles delgados a los que una ráfaga de viento repentino despojaba de sus últimas hojas.
Al atardecer.
La reunión se celebraría al atardecer.
Y aquí estoy,
cuando cae el sol.

Ellos van llegando.

17 noviembre, 2008

CONSPIRACIONES I



Suficientes evidencias para un ojo despierto y acostumbrado a rastrear lo anómalo.
Se percibe en el ambiente: sudor helado; silencios repentinos, repentinas urgencias y turgencias, a mitad de una frase, inconclusa, mutilada; olor dulzón inexplicable; espera, intriga, impaciencia y, a la noche, l ruido de puertas que se abren sin encender la luz.
Tengo que seguirles a su próxima reunión y saber qué es lo que traman, los árboles.

12 noviembre, 2008

CONSPIRACIONES


En parte, la culpa es de ellos, de los árboles.
No son nada discretos y resulta muy sencillo seguirles el rastro de sus citas clandestinas.
Les falta talento para la conspiración.
Todas las mañanas se sabe donde se han reunido la noche anterior por el rastro de hojas que dejan a su alrededor, como si fueran las colillas y el humo de los empedernidos jacobinos.
Cómo va a triunfar así la revolución!

10 noviembre, 2008

ALGO QUE HE DICHO

Estoy algo preocupado.
No sé si ha sido al hablar de la reunión de los meses, de la agonía de las flores, o bien, de los círculos del cielo,... no sé cuándo, pero he debido decir, sin saberlo, algo que no debería haber dicho.
Esta mañana, al regresar a casa, un coche hacía guardia en el puente, camuflado.
Sigue ahí.
Lo veo desde la ventana.
Sin necesidad de descorrer los visillos.

05 noviembre, 2008

LA DECISIÓN II

Bien entrada la noche, un coche le deja frente a la puerta. Lleva traje oscuro, sombrero y gafas de sol. Nadie lo reconoce, se trata de Diciembre y llama a la puerta de Junio. Ambos son los poseedores de los solsticios y serán ellos quienes guíen al grupo a la hora de toma una decisión.
- Octubre -dice Diciembre
- ¿Octubre? -contesta Junio
Octubre, siempre desapercibido, y sin embargo capaz de cometer el más terrible genocidio cada año.
Octubre extermina sin piedad las hojas de los árboles.
- Está bien.
- Adiós

30 octubre, 2008

LA DECISIÓN

Los once se convocaron en el lugar de siempre, bajo aquella encina que se ve al fondo. En esta ocasión sólo serían once, no habían avisado a uno de ellos puesto que se iba a hablar de él. El último en llegar, como siempre, fue Diciembre.
No tardaron en ponerse de acuerdo y todos votaron a favor. Abril ya había sufrido suficientes años por los versos del maledetto Elliot y debería dejar de ser el mes más cruel.
No obstante nadie quiso asumir la enorme responsabilidad de sustituirlo en esa cualidad.
Se despidieron y se fueron en grupillos o facciones.
Llamó especialmente la atención la animada conversación con la que se iban Febrero y Julio.

28 octubre, 2008

PIES

No dejan de arreciar las críticas feroces. Dicen de ellos que no superarían a un mono con paleta y pinceles.
Pero no pierden el humor, el calor y el empeño en pintar la vida o, más exactamente, lo fugaz de la vida: nieblas, luces, luces reflejadas en el agua, hojas, hojas reflejadas en el estanque, una sonrisa, un presentimiento.
Manet le comenta a Mallarme que siempre debe uno fijarse en los pies de las mujeres, pues dicen mucho de ellas, más de lo que nos imaginamos y de lo que ellas sospechan:
Las que los disponen hacia afuera, son sin duda seductoras. Las que los cierran,... con esas no hay nada que hacer.

24 octubre, 2008

DELANTALES



Durante la guerra franco-prusiana de 1871, la casa en la que vivía feliz el matrimonio Pissarro -en Louveciennes- fue tomada por los soldados y habilitada como matadero.
Arrancaron los lienzos de los cuadros de Camille de sus marcos y los utilizaron como delaNtales para carniceros, además de enjugar la sangre de los animales que caía al suelo.
También se pudo ver en el lavadero local a muchas mujeres llEvando un lienzo pintado como delantal.
En la casa había unos mil quinientos cuadros. Un vecino pudo salvar cuarenta.

20 octubre, 2008

AL SALIR

Antes de entrar en la cámara de azules te advierten, en persona y mediante texto, de uno de los probables efectos secundarios:
No es extraño que uno salga de ella, con preguntas que puedan resultar ajenas e impropias, del tipo que uno nunca se hubiera formulado.

Reequilibrado para la vida cotidiana, salí a los soles del primer otoño con un interrogante clavado en mi garganta de pez como un anzuelo:
¿Para qué el Arte?

Alguien me habló del uso que se dieron a ciertos lienzos que Pissarro -en una huída- había olvidado en su casa.


Pd: Ojo que fijas ¿ se trata de una tapia con cimiento o de un cuadro de Rothko?

06 octubre, 2008

AZUL

Lleva horas encerrado en la cámara de estabilización del azul. Debe tratarse de algún imprevisto. Los marcadores y caudalímetros indican que esta vez ha regresado con demasiados destellos y por lo tanto no será fácil reprogramar los niveles de azules óptimos para las horas cotidianas.

No es el primer caso que se da en viajeros experimentados y argonáuntas. Confiados bajan la guardia, en la ilusión de que después de tanto visto, ya nada podrá sorprenderlos.


Y de repente,

la vida,
con la que ya no contaban,
se les ha colado por alguna microfisura en su escafandra.

Cuando esto sucede, lleva un tiempo adecuarse de nuevo a respirar de manera no asistida.

30 septiembre, 2008

LA VISITA II

Antes de continuar, quiero aclarar para aquellos que hacen complot contra lo imposible, que no vino a visitarme en sueños, ni tampoco por los pasadizos de las páginas. No. Vino él en persona. ¿Cómo explicar si no que oyera el sonido físico cuando llamó a la puerta?

Era él. No os quepa duda.

Esta mañana he tomado el tren que lleva hasta El Tigre. Luego una lancha que me ha dejado en una quinta de recreo –El Tamet-. En una pequeña isla llena de árboles y pájaros.

¿Encontraré aquí las rosas y las letras? ¿Se refería a esto?

Desde que he desembarcado un perro me acompaña fiel y silencioso. Ahora mismo dormita bajo la silla en la que me he sentado a esperar, a ver qué pasa. Pasa el río. También vino un gato, pero se fue luego.

Una isla. La que ha elegido el azar.

Espero mientras escribo esto.

Llega una barca. Baja una mujer. Me encuentra bajo la sombra redonda de un paraguas.

- Supongo que eres Oscar.

Asiento con la cabeza sin abrir la boca.

- Entonces, esto es para ti –me entrega un papel doblado en ocho- Adiós.

Hubiera querido decirle adiós también, pero no he tenido la certeza de mi voz.

Pienso antes de desdoblar la nota, que hoy esperaba una noticia del Norte y no ha llegado.

¡Qué le vamos a hacer!

Me levanto. Miro al perro, miro al río, miro al cielo y escucho el cacareo de las gallinas de la isla de enfrente.

El poeta Zuhair comparó el destino con un camello ciego.

Quién no ha sentido alguna vez que el destino es fuerte y es torpe, es inocente y es también inhumano.

Jorge Luís Borges.

25 septiembre, 2008

LA VISITA

A noche me vino a visitar. Supe que era él cuando llamaron a mi puerta –Hab. 906-. De alguna manera sabía que tenía que ser él.

¿Quién iba a ser si no?

Acababa de meterme en la cama – pasaban unos minutos de la medianoche-, agotado, después de todo el día de calles y callejas, que aquí miden por cuadras. El único descanso el de las librerías: Prometeo, Ateneo, Clásica y Moderna,..., y las casetas de viejo de la Plaza de Italia.

No había abierto aún el Libro de Los Números, cuando llamó a la puerta.

- Hacía tiempo que tenía pendiente esta visita –dijo solamente, sin solemnidad.

- También yo. Pero no estaba seguro de que aparecieras –le respondí y le señalé un butacón para sentarse.

Pasamos la noche toda hablando. Hablando y mirándonos. Sin apenas bucles de silencios. Él con los ojos de quien ya ha alcanzado la luz y no necesita ver más, para entender.

Del diálogo nocturno recupero ahora dos pasajes, que comparto con vosotros. El primero conviene más a escritores y artistas de distinto pelaje. El segundo debería escucharlo, al menos una vez, todo ser humano.

Como si se tratara de una confidencia fortuita, su voz deslizó este aviso en mis oídos:

Pasar de hojas a pájaros es más fácil que de rosas a letras.

Con el segundo moduló un tono más cercano para acercarme lo siguiente:

En Alejandría se ha dicho que sólo es incapaz de una culpa quien ya la cometió y ya se arrepintió; para estar libre de un error, agreguemos, conviene haberlo profesado.

Ambos pasajes los puso en boca de Abulgualid Mamad Ibn-Ahmad ibn-Muhámmad ibn-Rushd, más conocido y fácil de recordar como Averroes. Ignoro si lo hizo por timidez, por ocultar o, sencillamente, haciendo honor a la verdad.

Podréis imaginar que hablamos de muchas otras cosas. Aunque es posible que durante la noche diéramos vueltas hablando de lo mismo y yo no me diera cuenta.

Con el alba se despidió. Pero antes de irse me pidió que visitara la desembocadura del Río Paraná, pues le había quedado algo por contarme. Que si lo hacía, confiara en el azar y que dejara que fuera éste quien eligiera los canales y la islita propicia en la que recalar.

Continuará...

24 septiembre, 2008

DIOS Y LAS PALOMAS

Esta vez le he dado esquinazo al tranquilo y paciente otoño.
Después de 35 años de la más agradecida de las fidelidades, le he sido infiel. No acudí a la cita fijada de antemano por los equinocios.
No tengo motivo que alegar para no estar esperando en la esquina, como siempre, a la estación propicia de la espera.
Ya digo que no sé por qué, pero el caso es que salí volando y me vine a buscar la primavera, que también llegaba aquí -precisamente el mismo día- al Hemisferio Sur.
La primavera, propicia como nadie a esa espera en movimiento: la esperanza.
Eso sí, y sobre esto no hay refutación que valga, si no hubiera venido, si no estuviera aquí, ni Dios en toda su omnipotencia hubiera conseguido que me cagara una paloma en el hombro derecho, en la camiseta inmaculadamente blanca (hasta este momento).
Pero tal vez, quizás, si se piensa un poco, o mejor, si no se piensa, tal vez este y no otro sea el motivo: la manifestación cotidiana de la omnipotencia divina, una vez más, de todas las que nos pasan desapercibidas.
Dios escribe recto en renglones torcidos.
Cuando hablo de aquí, me refiero a la terraza del bar El Taller, en la Plaza Serrano -ahora Cortázar-, en el Barrio de palermo, en Buenos Aires.
A donde he venido a parar cuando me escurrí girando en sentido inverso por el desagüe del lavabo, aquella mañana.
Las palomas y Dios. ¿No os parece una relación extraña?

21 septiembre, 2008

DESAGÜES


Sin duda es de uno de esos fenómenos extraordinarios que aunque tengan una explicación lógica y científica son mucho más gratificantes de comprender como anomalías, milagros o conjuros. Sea como sea la noche no fue capaz de alcanzar al día. Yo veía como lo perseguía con sus garras chorreando sobras y estrellas pero el día, con el sol desbocado, era más rápido, más rápido, más luz:
Corre, corre, corre, corre,corre!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Hasta que miró atrás y ...... la vio tan cerca que comenzó a atardecer. Fue un atardecer en franjas de azul sólido, amarillo y narajan puros.
Se hizo de noche pero el tiempo aún no se había recuperado del susto y toda la noche saltando de una hora a otra, sin ningún concierto: las 3 am, las 10 pm, las 14 pm, las 9 am...
Ni siquiera tiene seguro si hoy comienza el otoño o la primavera.
Ya veremos.
Cansado de vagar en este tiempo vagabundo que no era un sueño, me levanté y me fui a la ducha. Me pareció que el agua escapaba por desagüe girando en sentido contrario, me agaché a observarlo con detinimiendo y....
... no sé si he sido yo el que ha encogido o el desagüe quien se ha agigantado, pero el caso es que giro con el agua por una tuberia que no se dónde desembocará.
Giro!
Desciendo!
No tengo miedo!

18 septiembre, 2008

CRUZAR


Cielos protéicos y tomates que cambian de color, un grafitti -Tempus Fugit- en el trozo que queda de pared que un día se ideó como parte de una nave inacabada, evidencian suficientemente y sin necesidad de sonrojarse el correr inevitable de este tiempo que no para, tampoco aquí, en Patacosmia.
Un hombre de aspecto venerable y amor insatisfecho -lo que imprime en sus ojos un tinte orgulloso y raído- me hace señas desde el otro lado del puente.
Ni siquiera lo pienso: cruzo el puente -¿Acaso tenía otra opción? ¿Era posible elegir no cruzarlo?.
- "Buenas tardes -me dice-. Me llamo Dante y yo también crucé ese puente, aunque de ello hace ahora muchos siglos. Al llegar a esta orilla, como no tenía nada que comer y todas las bicicletas que aún no habían robado estaban pinchadas, me senté a escribir La Divina Comedia:
Nel mezzo del cammin di nostra vita
mi ritrovai per una selva oscura
ché la diritta via era smarrita.
¡Qué tiempos aquellos! Los investigadores descubrieron por estos versos que la inician, que la comencé a la edad 35 años: entonces era la mitad.

Pero dime, ¿Qué vas a hacer tú ahora que has cruzado el puente?"



09 septiembre, 2008

CIELOS PASAJEROS INCRIMINATORIOS



Los cielos no mostraron el menor desaliento cuando se les comunicó. No han cesado un instante de pasar sobre mi cabeza, aunque ya habían sido informados de que yo hibernaba y no podría verlos, ni podría sentir mi pequeñez al contemplarlos, ni maravillarme ante su belleza ni maldercirlos por ignorar aún todos sus secretos.
Entre otros, pasaron Casiopea -la princesa- acompañada por el Arquero y el Auriga, que traían al Delfín.
Yo hibernaba y no pude verlos.
Meto la mano en el bolsillo interior de mi chaqueta -donde llevo siempre el lapicero- y me encuentro un papel doblado en ocho. En el más interior de los dobleces alguien ha escrito:
"¿Estos cielos que pasaron sin que tu los vieras te parecen prueba suficiente de la existencia del mundo exterior objetivo e independiente del sujeto y de su percepción? ¿Se ha dado respuesta al oráculo de Berkley?"
No es fácil. Pensativo dejo de mirar al cielo y con los ojos de vuelta a la tierra comtemplo que los tomates han madurado y se han puesto rojos.

02 septiembre, 2008

REACTIVACIÓN


Siempre conviene despertar al atardecer, cuando las plantas trepadoras aún no se han desenredado de los alambres que las sostienen y es más fácil salir del estado de hibernación limpio de restos de placenta de sueños.
También hay algunos trucos o pautas -depediendo del sentido mágico o científico con el que observéis la vida- que facilitan el tránsito postvacacional:
No hacer movimientos bruscos y comenzar a moverse sin hacer demasiado ruido, como si fueran los primeros besos.
No conectar-se a todos los electrodomésticos y otras esclavitudes a la vez, sino escalonadamente, y si se puede prescindir de alguno, mucho mejor.
Lo mismo puede aplicarse para las prendas de vestir -no ponerlas todas ellas de golpe- y para el uso de cubiertos y otras convenciones.
Recuperar algunas viejas preguntas y plantearse otras nuevas, pero siempre manteniedo cierto equilibrio entre lo que ya fue y lo que aún no ha sido: es así como el presente se mantiene a flote en mitad de ambos océanos.
Estas son solo algunas, os contaría más pero acaba de llegar alguien y me pide por favor que le dibuje un cordero.

25 agosto, 2008

2Cv


La mañana siguiente a la noche que llovió en mi sueño, enrollé la capota del 2Cv y serpenteé hasta la cima de la montaña. Era la señal preconcebida.
Me acompaño R, el desvelador de imágenes posibles. Depués de pasar por el tamiz del diafragma, una vez que la luz ha desencadenado una secuencia finita de reacciones químicas hasta alcanzar el color, fue más sencillo comprender el por qué de los valles y de los lagos en altura.

Comprender, no sentir.
Una mina de hierro oxidada ensangrentaba un tramo del camino, el que bajaba a las aguas verdes.
La sangre de millones de gallinas asesinadas lo teñía de rojo.
Señal triangular, con orla roja, fondo amarillo y en el centro dibujada la gallina arquetípica.
¡Por favor, no atropellen más gallinas!

06 agosto, 2008

ATLAM

Tarde en la playa de rocas, rocas por las que el mar se cuela, las desgasta, las modela, les da forma,... hace canales por los que ellas puedan navegar y llegar al mar, exclusas por las que el mar pueda escapar de ellas y retornar a sí, sin perder un ápice de su enormidad,...
de su inmensidad, de profundidad, de lejanía y, por supuesto, de tristeza, la suya, casi siempre, la del mar.
El mar.
Las rocas.
Las rocas a la orilla del mar, en el límite intángible, casi etéreo y unas cuarenta veces por minuto traspasado y violado por las olas.
Las olas, casi no hay olas. Apenas un rubor de blanco, reflejo de saliba.
Las rocas.
El mar.
El mar, secreto de todos los noúmenos y también de los peces y de los bosques de algas y del azul ultramar,..., de la lejanía, de la calma y de las tormentas y de todos los mensajes que nunca llegarán, a tiempo, a sus destinatarios.
Algún barco velero. Por lo tanto el viento. También el viento. Siendo honestos, no más que una leve y lolita brisa.
En las rocas.
Las rocas tienen gestos de cuerpos que buscaban formas en las que acomodarse a extasiarse de sol. Sobre todo de muslos. Todo desaparece ante los muslos y otras curvaturas -límites donde la materia da la vuelta-. El unvierso se origina a cada instante en cada mujer que pasa o se posa.
Mar, rocas, viento, olas, mujeres.

Oigo a lo lejos una palabra: Solitudine.

02 julio, 2008

HIBERNAR


Si bien es cierto, como ya hemos contado, que en Patacosmia cada uno es libre para elegir la Estación que le apetece cada día, no es menos cierto, que existe una época del año más propicia para cada una de las cuatro estaciones (no debes olvidar nunca la virtualidad de lo propicio, el otoño, por ejemplo, es una estación propicia para esperar, y la luna llena de abril es el momento propicio para cortarse el pelo y plantar ciertas hierbas). Y por lo tanto, también para el verano. Precisamente ahora, nos encontramos en el momento propicio del verano, y hace mucho calor -fa un caldo boia-.
A diferencia de lo que ocurre en otros universos -bien por tradición o porque así lo exigen las circunstancias propias- en los que suele darse en los meses de invierno, en Patacosmia es en el punto central de la canícula del verano cuando se hiberna. Las personas hibernan aquí, mientras los osos, los pocos osos que hasta aquí han llegado, se van de vacaciones a las playas.
Otra diferecencia es que aquí, en Patacosmia, no se hiberna en cuevas profundas y oscuras grutas, si no al aire libre, en los parques. "Entonces, ¡cómo se libra uno del calor!" Os preguntaréis. Y la respuesta es muy sencilla. Cuando uno decide hibernar, elige un espacio de césped bien cuidado y se echa sin más. Como surgidos de la nada, aparecen entonces un número suficiente de aspersores para el riego, formando perímetro a su alrededor y, más por intuición que por programación, se van encendiendo y apagando con preciso azar, para manener siempre el frescor en todas las partes del cuerpo de quien hiberna y también en su corazón y en su mente.
Porque hay que decir que, no es sólo, o no fundamentalmente, por el calor por lo que se hiberna en Patacosmia (sí es por el calor por lo que la inmensa mayoría lo hace en verano), si no por vaciar la mente y los ojos de todo lo que han visto a lo largo del año.
Al hibernar uno se alimenta de todas las vivencias, las gasta hasta quedar otra vez en los huesos del alma y estar ligeros para correr tras de la vida un año más.

Feliz hibernación para todos los que me habéis acompañado a Patacosmia!
Nos vemos al despertar!
SAlud
Fdo: El Mistagogo

Pd: Algo escribiré durante el verano, pero poco.