
Al salir de lo hondo del lago he lado, tal vez mis sentidos se encontraban afectados. Pero no he podido dejar de ver la puerta -protegida por una tela tenue y sin hilo.
La puerta me llamaba, con su voz de puerta.
No he sentido miedo. Al contrario.
Al otro lado me recibe una lluvia fina, incapaz de mojar pero con el divertimento caprichoso de diluir los perfiles de las cosas.
Sin embargo, si miro hacia las cùpulas que redondean el cielo, creo que puedo decir donde he ido a salir.
8 comentarios:
sales o entras??
antes estabas fuera o ahora estás dentro?? el caso es que miras hacia el cielo en medio de la lluvia...buena señal.
No importar entrar o salir, lo importante es cruzar la puerta.
Sol de Roma
Me imagino donde puedes estar.
Cuàndo regresas? Si es que regresas.
Pero, dònde da esa puerta?????
!Cuando tu vas, yo vengo de allí!!...
Siempre has sido muy ràpida, verdad, Chenoa?
Si las puertas de la percepción fueran depuradas, todo aparecería ante el hombre tal cual es: infinito.
W.B.
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