29 diciembre, 2008

NARCISUS


Un domingo sin rasgos se escuchó en los alrededores del bosque el último suspiro de Narcisus: había languidecido frente al estanque hasta desaparecer.
Si murió feliz o desgraciado,...
Hay quien dijo que se trató de un castigo o venganza por rechazar el amor de la ninfa.
(No lo creo)
Otras hablaron de la vanidad de contemplarse y no ver más que el reflejo de uno mismo.
(No lo creo)
Pero en realidad, nadie sabe, ni sabrá, qué era lo que él miraba dentro de aquel charco de espejo. Nadie sabe qué le llevo a entregarse de manera tan fiel y comprometida, que hasta dio su vida.
Un domingo sin rasgos.
Como ayer.

19 diciembre, 2008

ECO MUERE EN LA TRAMPA


Aún es de noche, pero ya todos saben lo que descubrirá la luz al alzar el telón de oscuridad.
No hay necesidad de luz para saber.
Pueden oírlo. Es un trozo de voz mutilada, un resto de sonido ensangrentado, separado del cuerpo,...
... cada vez más débilmente.
Hasta desaparecer.
Ha quedado enganchada en una de las trampas de alambre.
Morirá.
Lentamente.
Desaparecerá.
Lo único que aún quedaba de ella: las últimas sílabas de las últimas palabras.
La ninfa quedó atrapada, Eco no ha podido liberarse.
o, acaso, no ha querido.

15 diciembre, 2008

LA CONSPIRACIÓN VI

¡Qué ironía fatal!
Fueron ellos quienes cayeron en su propia trampa: en el espejo. El espejo que habían dispuesto para atraparla a ella, ingénuos, les atrapó a ellos.

No habían aprendido nada de Narcisus.
Ahora ya es inevitable, se ha consumado la tragedia.
Mientras ellos se contemplaban en las aguas del atardecer y de la melancolía, mientras dejaban fluir sus deseos como recuerdos, un escuadrón de taladores, debidamete equipado, arrasó los pinares.
Se llevaron en camiones millones de árboles de Navidad, para adornar de muerte hortera todo el planeta.

11 diciembre, 2008

LA CONSPIRACIÓN V


La nieve no ha servido y ya se ha derretido.
Algunos afirman haberla visto:
.- Era ella, estoy seguro de que era ella, justo antes del amanecer.
.- Sí, yo también la pude presentir, su ánimo cargaba con el peso de una culpa, incapaz de ocultarla su sonrisa.
Pero no hay pruebas sufiecientes que la incriminen, que despejen toda duda razonable.
Uno de los árboles, que ha estado escuchando sin decir nada,propone un nuevo plan, sutil, doble:
.- ¿Y si hablamos con el río? Será fácil atraparla en el reflejo.

05 diciembre, 2008

LA CONSPIRACIÓN IV

No es cierto que no se muevan. Los árboles también se mueven, por supuesto. Y su mover es un alzarse, elvarse, crecer hacia la luz.
Otra cosa es desplazarse, y no, los árboles no se desplazan. Permanecen fieles a la tierra en la que fueron enterrados como semilla, a la que han dado sombra y sobre la que han propiciado las lluvias desde su nacimiento.
Los áboles no se desplazan, pero no es fácil engañarles. Se han cubierto de nieve y han cubierto de nieve los caminos que llevan hasta ellos.
Así se verán las pisadas del traidor. Dejará huellas.
Y entonces ...
... ya sabéis lo que cuentan sobre los bosques.

28 noviembre, 2008

LA CONSPIRACIÓN III



Esperaron hasta el momento señalado para comenzar. El sol se apagó.

Fue entonces -un representante de La Montaña iba a tomar la palabra- cuando escuadrones de frío equipados con armas bajocero, rodearon la alameda y descargaron sobre ella su furia helada y la despiadad escarcha.

Juro que también vi a jinetes de hielo.

Yo pude escapar del cerco letal. Quise gritar, avisarles, pero mi voz estaba congelada.

Alguien les ha traicionado.

Ahora deambulo descalzo sin dar con los caminos porque todo esta blanco. Las uñas de las manos, blancas; la barba, blanca; el cielo, blanco; y mi aliento, blanco, blanco, blanco.

21 noviembre, 2008

LA CONSPIRACIÓN II

Complicado conseguir la información que necesitaba. Arriesgado.
Quienes no estaban en la jugada me miraban como a un loco al que fuera necesario internar. Quienes compartían el secreto me veían con recelo como un riesgo que fuera necesario eliminar.
Casi decidido a abandonar sorprendí una conversación entre dos árboles delgados a los que una ráfaga de viento repentino despojaba de sus últimas hojas.
Al atardecer.
La reunión se celebraría al atardecer.
Y aquí estoy,
cuando cae el sol.

Ellos van llegando.

17 noviembre, 2008

CONSPIRACIONES I



Suficientes evidencias para un ojo despierto y acostumbrado a rastrear lo anómalo.
Se percibe en el ambiente: sudor helado; silencios repentinos, repentinas urgencias y turgencias, a mitad de una frase, inconclusa, mutilada; olor dulzón inexplicable; espera, intriga, impaciencia y, a la noche, l ruido de puertas que se abren sin encender la luz.
Tengo que seguirles a su próxima reunión y saber qué es lo que traman, los árboles.

12 noviembre, 2008

CONSPIRACIONES


En parte, la culpa es de ellos, de los árboles.
No son nada discretos y resulta muy sencillo seguirles el rastro de sus citas clandestinas.
Les falta talento para la conspiración.
Todas las mañanas se sabe donde se han reunido la noche anterior por el rastro de hojas que dejan a su alrededor, como si fueran las colillas y el humo de los empedernidos jacobinos.
Cómo va a triunfar así la revolución!

10 noviembre, 2008

ALGO QUE HE DICHO

Estoy algo preocupado.
No sé si ha sido al hablar de la reunión de los meses, de la agonía de las flores, o bien, de los círculos del cielo,... no sé cuándo, pero he debido decir, sin saberlo, algo que no debería haber dicho.
Esta mañana, al regresar a casa, un coche hacía guardia en el puente, camuflado.
Sigue ahí.
Lo veo desde la ventana.
Sin necesidad de descorrer los visillos.

05 noviembre, 2008

LA DECISIÓN II

Bien entrada la noche, un coche le deja frente a la puerta. Lleva traje oscuro, sombrero y gafas de sol. Nadie lo reconoce, se trata de Diciembre y llama a la puerta de Junio. Ambos son los poseedores de los solsticios y serán ellos quienes guíen al grupo a la hora de toma una decisión.
- Octubre -dice Diciembre
- ¿Octubre? -contesta Junio
Octubre, siempre desapercibido, y sin embargo capaz de cometer el más terrible genocidio cada año.
Octubre extermina sin piedad las hojas de los árboles.
- Está bien.
- Adiós

30 octubre, 2008

LA DECISIÓN

Los once se convocaron en el lugar de siempre, bajo aquella encina que se ve al fondo. En esta ocasión sólo serían once, no habían avisado a uno de ellos puesto que se iba a hablar de él. El último en llegar, como siempre, fue Diciembre.
No tardaron en ponerse de acuerdo y todos votaron a favor. Abril ya había sufrido suficientes años por los versos del maledetto Elliot y debería dejar de ser el mes más cruel.
No obstante nadie quiso asumir la enorme responsabilidad de sustituirlo en esa cualidad.
Se despidieron y se fueron en grupillos o facciones.
Llamó especialmente la atención la animada conversación con la que se iban Febrero y Julio.

28 octubre, 2008

PIES

No dejan de arreciar las críticas feroces. Dicen de ellos que no superarían a un mono con paleta y pinceles.
Pero no pierden el humor, el calor y el empeño en pintar la vida o, más exactamente, lo fugaz de la vida: nieblas, luces, luces reflejadas en el agua, hojas, hojas reflejadas en el estanque, una sonrisa, un presentimiento.
Manet le comenta a Mallarme que siempre debe uno fijarse en los pies de las mujeres, pues dicen mucho de ellas, más de lo que nos imaginamos y de lo que ellas sospechan:
Las que los disponen hacia afuera, son sin duda seductoras. Las que los cierran,... con esas no hay nada que hacer.

24 octubre, 2008

DELANTALES



Durante la guerra franco-prusiana de 1871, la casa en la que vivía feliz el matrimonio Pissarro -en Louveciennes- fue tomada por los soldados y habilitada como matadero.
Arrancaron los lienzos de los cuadros de Camille de sus marcos y los utilizaron como delaNtales para carniceros, además de enjugar la sangre de los animales que caía al suelo.
También se pudo ver en el lavadero local a muchas mujeres llEvando un lienzo pintado como delantal.
En la casa había unos mil quinientos cuadros. Un vecino pudo salvar cuarenta.

20 octubre, 2008

AL SALIR

Antes de entrar en la cámara de azules te advierten, en persona y mediante texto, de uno de los probables efectos secundarios:
No es extraño que uno salga de ella, con preguntas que puedan resultar ajenas e impropias, del tipo que uno nunca se hubiera formulado.

Reequilibrado para la vida cotidiana, salí a los soles del primer otoño con un interrogante clavado en mi garganta de pez como un anzuelo:
¿Para qué el Arte?

Alguien me habló del uso que se dieron a ciertos lienzos que Pissarro -en una huída- había olvidado en su casa.


Pd: Ojo que fijas ¿ se trata de una tapia con cimiento o de un cuadro de Rothko?

06 octubre, 2008

AZUL

Lleva horas encerrado en la cámara de estabilización del azul. Debe tratarse de algún imprevisto. Los marcadores y caudalímetros indican que esta vez ha regresado con demasiados destellos y por lo tanto no será fácil reprogramar los niveles de azules óptimos para las horas cotidianas.

No es el primer caso que se da en viajeros experimentados y argonáuntas. Confiados bajan la guardia, en la ilusión de que después de tanto visto, ya nada podrá sorprenderlos.


Y de repente,

la vida,
con la que ya no contaban,
se les ha colado por alguna microfisura en su escafandra.

Cuando esto sucede, lleva un tiempo adecuarse de nuevo a respirar de manera no asistida.

30 septiembre, 2008

LA VISITA II

Antes de continuar, quiero aclarar para aquellos que hacen complot contra lo imposible, que no vino a visitarme en sueños, ni tampoco por los pasadizos de las páginas. No. Vino él en persona. ¿Cómo explicar si no que oyera el sonido físico cuando llamó a la puerta?

Era él. No os quepa duda.

Esta mañana he tomado el tren que lleva hasta El Tigre. Luego una lancha que me ha dejado en una quinta de recreo –El Tamet-. En una pequeña isla llena de árboles y pájaros.

¿Encontraré aquí las rosas y las letras? ¿Se refería a esto?

Desde que he desembarcado un perro me acompaña fiel y silencioso. Ahora mismo dormita bajo la silla en la que me he sentado a esperar, a ver qué pasa. Pasa el río. También vino un gato, pero se fue luego.

Una isla. La que ha elegido el azar.

Espero mientras escribo esto.

Llega una barca. Baja una mujer. Me encuentra bajo la sombra redonda de un paraguas.

- Supongo que eres Oscar.

Asiento con la cabeza sin abrir la boca.

- Entonces, esto es para ti –me entrega un papel doblado en ocho- Adiós.

Hubiera querido decirle adiós también, pero no he tenido la certeza de mi voz.

Pienso antes de desdoblar la nota, que hoy esperaba una noticia del Norte y no ha llegado.

¡Qué le vamos a hacer!

Me levanto. Miro al perro, miro al río, miro al cielo y escucho el cacareo de las gallinas de la isla de enfrente.

El poeta Zuhair comparó el destino con un camello ciego.

Quién no ha sentido alguna vez que el destino es fuerte y es torpe, es inocente y es también inhumano.

Jorge Luís Borges.

25 septiembre, 2008

LA VISITA

A noche me vino a visitar. Supe que era él cuando llamaron a mi puerta –Hab. 906-. De alguna manera sabía que tenía que ser él.

¿Quién iba a ser si no?

Acababa de meterme en la cama – pasaban unos minutos de la medianoche-, agotado, después de todo el día de calles y callejas, que aquí miden por cuadras. El único descanso el de las librerías: Prometeo, Ateneo, Clásica y Moderna,..., y las casetas de viejo de la Plaza de Italia.

No había abierto aún el Libro de Los Números, cuando llamó a la puerta.

- Hacía tiempo que tenía pendiente esta visita –dijo solamente, sin solemnidad.

- También yo. Pero no estaba seguro de que aparecieras –le respondí y le señalé un butacón para sentarse.

Pasamos la noche toda hablando. Hablando y mirándonos. Sin apenas bucles de silencios. Él con los ojos de quien ya ha alcanzado la luz y no necesita ver más, para entender.

Del diálogo nocturno recupero ahora dos pasajes, que comparto con vosotros. El primero conviene más a escritores y artistas de distinto pelaje. El segundo debería escucharlo, al menos una vez, todo ser humano.

Como si se tratara de una confidencia fortuita, su voz deslizó este aviso en mis oídos:

Pasar de hojas a pájaros es más fácil que de rosas a letras.

Con el segundo moduló un tono más cercano para acercarme lo siguiente:

En Alejandría se ha dicho que sólo es incapaz de una culpa quien ya la cometió y ya se arrepintió; para estar libre de un error, agreguemos, conviene haberlo profesado.

Ambos pasajes los puso en boca de Abulgualid Mamad Ibn-Ahmad ibn-Muhámmad ibn-Rushd, más conocido y fácil de recordar como Averroes. Ignoro si lo hizo por timidez, por ocultar o, sencillamente, haciendo honor a la verdad.

Podréis imaginar que hablamos de muchas otras cosas. Aunque es posible que durante la noche diéramos vueltas hablando de lo mismo y yo no me diera cuenta.

Con el alba se despidió. Pero antes de irse me pidió que visitara la desembocadura del Río Paraná, pues le había quedado algo por contarme. Que si lo hacía, confiara en el azar y que dejara que fuera éste quien eligiera los canales y la islita propicia en la que recalar.

Continuará...

24 septiembre, 2008

DIOS Y LAS PALOMAS

Esta vez le he dado esquinazo al tranquilo y paciente otoño.
Después de 35 años de la más agradecida de las fidelidades, le he sido infiel. No acudí a la cita fijada de antemano por los equinocios.
No tengo motivo que alegar para no estar esperando en la esquina, como siempre, a la estación propicia de la espera.
Ya digo que no sé por qué, pero el caso es que salí volando y me vine a buscar la primavera, que también llegaba aquí -precisamente el mismo día- al Hemisferio Sur.
La primavera, propicia como nadie a esa espera en movimiento: la esperanza.
Eso sí, y sobre esto no hay refutación que valga, si no hubiera venido, si no estuviera aquí, ni Dios en toda su omnipotencia hubiera conseguido que me cagara una paloma en el hombro derecho, en la camiseta inmaculadamente blanca (hasta este momento).
Pero tal vez, quizás, si se piensa un poco, o mejor, si no se piensa, tal vez este y no otro sea el motivo: la manifestación cotidiana de la omnipotencia divina, una vez más, de todas las que nos pasan desapercibidas.
Dios escribe recto en renglones torcidos.
Cuando hablo de aquí, me refiero a la terraza del bar El Taller, en la Plaza Serrano -ahora Cortázar-, en el Barrio de palermo, en Buenos Aires.
A donde he venido a parar cuando me escurrí girando en sentido inverso por el desagüe del lavabo, aquella mañana.
Las palomas y Dios. ¿No os parece una relación extraña?

21 septiembre, 2008

DESAGÜES


Sin duda es de uno de esos fenómenos extraordinarios que aunque tengan una explicación lógica y científica son mucho más gratificantes de comprender como anomalías, milagros o conjuros. Sea como sea la noche no fue capaz de alcanzar al día. Yo veía como lo perseguía con sus garras chorreando sobras y estrellas pero el día, con el sol desbocado, era más rápido, más rápido, más luz:
Corre, corre, corre, corre,corre!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Hasta que miró atrás y ...... la vio tan cerca que comenzó a atardecer. Fue un atardecer en franjas de azul sólido, amarillo y narajan puros.
Se hizo de noche pero el tiempo aún no se había recuperado del susto y toda la noche saltando de una hora a otra, sin ningún concierto: las 3 am, las 10 pm, las 14 pm, las 9 am...
Ni siquiera tiene seguro si hoy comienza el otoño o la primavera.
Ya veremos.
Cansado de vagar en este tiempo vagabundo que no era un sueño, me levanté y me fui a la ducha. Me pareció que el agua escapaba por desagüe girando en sentido contrario, me agaché a observarlo con detinimiendo y....
... no sé si he sido yo el que ha encogido o el desagüe quien se ha agigantado, pero el caso es que giro con el agua por una tuberia que no se dónde desembocará.
Giro!
Desciendo!
No tengo miedo!

18 septiembre, 2008

CRUZAR


Cielos protéicos y tomates que cambian de color, un grafitti -Tempus Fugit- en el trozo que queda de pared que un día se ideó como parte de una nave inacabada, evidencian suficientemente y sin necesidad de sonrojarse el correr inevitable de este tiempo que no para, tampoco aquí, en Patacosmia.
Un hombre de aspecto venerable y amor insatisfecho -lo que imprime en sus ojos un tinte orgulloso y raído- me hace señas desde el otro lado del puente.
Ni siquiera lo pienso: cruzo el puente -¿Acaso tenía otra opción? ¿Era posible elegir no cruzarlo?.
- "Buenas tardes -me dice-. Me llamo Dante y yo también crucé ese puente, aunque de ello hace ahora muchos siglos. Al llegar a esta orilla, como no tenía nada que comer y todas las bicicletas que aún no habían robado estaban pinchadas, me senté a escribir La Divina Comedia:
Nel mezzo del cammin di nostra vita
mi ritrovai per una selva oscura
ché la diritta via era smarrita.
¡Qué tiempos aquellos! Los investigadores descubrieron por estos versos que la inician, que la comencé a la edad 35 años: entonces era la mitad.

Pero dime, ¿Qué vas a hacer tú ahora que has cruzado el puente?"



09 septiembre, 2008

CIELOS PASAJEROS INCRIMINATORIOS



Los cielos no mostraron el menor desaliento cuando se les comunicó. No han cesado un instante de pasar sobre mi cabeza, aunque ya habían sido informados de que yo hibernaba y no podría verlos, ni podría sentir mi pequeñez al contemplarlos, ni maravillarme ante su belleza ni maldercirlos por ignorar aún todos sus secretos.
Entre otros, pasaron Casiopea -la princesa- acompañada por el Arquero y el Auriga, que traían al Delfín.
Yo hibernaba y no pude verlos.
Meto la mano en el bolsillo interior de mi chaqueta -donde llevo siempre el lapicero- y me encuentro un papel doblado en ocho. En el más interior de los dobleces alguien ha escrito:
"¿Estos cielos que pasaron sin que tu los vieras te parecen prueba suficiente de la existencia del mundo exterior objetivo e independiente del sujeto y de su percepción? ¿Se ha dado respuesta al oráculo de Berkley?"
No es fácil. Pensativo dejo de mirar al cielo y con los ojos de vuelta a la tierra comtemplo que los tomates han madurado y se han puesto rojos.

02 septiembre, 2008

REACTIVACIÓN


Siempre conviene despertar al atardecer, cuando las plantas trepadoras aún no se han desenredado de los alambres que las sostienen y es más fácil salir del estado de hibernación limpio de restos de placenta de sueños.
También hay algunos trucos o pautas -depediendo del sentido mágico o científico con el que observéis la vida- que facilitan el tránsito postvacacional:
No hacer movimientos bruscos y comenzar a moverse sin hacer demasiado ruido, como si fueran los primeros besos.
No conectar-se a todos los electrodomésticos y otras esclavitudes a la vez, sino escalonadamente, y si se puede prescindir de alguno, mucho mejor.
Lo mismo puede aplicarse para las prendas de vestir -no ponerlas todas ellas de golpe- y para el uso de cubiertos y otras convenciones.
Recuperar algunas viejas preguntas y plantearse otras nuevas, pero siempre manteniedo cierto equilibrio entre lo que ya fue y lo que aún no ha sido: es así como el presente se mantiene a flote en mitad de ambos océanos.
Estas son solo algunas, os contaría más pero acaba de llegar alguien y me pide por favor que le dibuje un cordero.

25 agosto, 2008

2Cv


La mañana siguiente a la noche que llovió en mi sueño, enrollé la capota del 2Cv y serpenteé hasta la cima de la montaña. Era la señal preconcebida.
Me acompaño R, el desvelador de imágenes posibles. Depués de pasar por el tamiz del diafragma, una vez que la luz ha desencadenado una secuencia finita de reacciones químicas hasta alcanzar el color, fue más sencillo comprender el por qué de los valles y de los lagos en altura.

Comprender, no sentir.
Una mina de hierro oxidada ensangrentaba un tramo del camino, el que bajaba a las aguas verdes.
La sangre de millones de gallinas asesinadas lo teñía de rojo.
Señal triangular, con orla roja, fondo amarillo y en el centro dibujada la gallina arquetípica.
¡Por favor, no atropellen más gallinas!

06 agosto, 2008

ATLAM

Tarde en la playa de rocas, rocas por las que el mar se cuela, las desgasta, las modela, les da forma,... hace canales por los que ellas puedan navegar y llegar al mar, exclusas por las que el mar pueda escapar de ellas y retornar a sí, sin perder un ápice de su enormidad,...
de su inmensidad, de profundidad, de lejanía y, por supuesto, de tristeza, la suya, casi siempre, la del mar.
El mar.
Las rocas.
Las rocas a la orilla del mar, en el límite intángible, casi etéreo y unas cuarenta veces por minuto traspasado y violado por las olas.
Las olas, casi no hay olas. Apenas un rubor de blanco, reflejo de saliba.
Las rocas.
El mar.
El mar, secreto de todos los noúmenos y también de los peces y de los bosques de algas y del azul ultramar,..., de la lejanía, de la calma y de las tormentas y de todos los mensajes que nunca llegarán, a tiempo, a sus destinatarios.
Algún barco velero. Por lo tanto el viento. También el viento. Siendo honestos, no más que una leve y lolita brisa.
En las rocas.
Las rocas tienen gestos de cuerpos que buscaban formas en las que acomodarse a extasiarse de sol. Sobre todo de muslos. Todo desaparece ante los muslos y otras curvaturas -límites donde la materia da la vuelta-. El unvierso se origina a cada instante en cada mujer que pasa o se posa.
Mar, rocas, viento, olas, mujeres.

Oigo a lo lejos una palabra: Solitudine.

02 julio, 2008

HIBERNAR


Si bien es cierto, como ya hemos contado, que en Patacosmia cada uno es libre para elegir la Estación que le apetece cada día, no es menos cierto, que existe una época del año más propicia para cada una de las cuatro estaciones (no debes olvidar nunca la virtualidad de lo propicio, el otoño, por ejemplo, es una estación propicia para esperar, y la luna llena de abril es el momento propicio para cortarse el pelo y plantar ciertas hierbas). Y por lo tanto, también para el verano. Precisamente ahora, nos encontramos en el momento propicio del verano, y hace mucho calor -fa un caldo boia-.
A diferencia de lo que ocurre en otros universos -bien por tradición o porque así lo exigen las circunstancias propias- en los que suele darse en los meses de invierno, en Patacosmia es en el punto central de la canícula del verano cuando se hiberna. Las personas hibernan aquí, mientras los osos, los pocos osos que hasta aquí han llegado, se van de vacaciones a las playas.
Otra diferecencia es que aquí, en Patacosmia, no se hiberna en cuevas profundas y oscuras grutas, si no al aire libre, en los parques. "Entonces, ¡cómo se libra uno del calor!" Os preguntaréis. Y la respuesta es muy sencilla. Cuando uno decide hibernar, elige un espacio de césped bien cuidado y se echa sin más. Como surgidos de la nada, aparecen entonces un número suficiente de aspersores para el riego, formando perímetro a su alrededor y, más por intuición que por programación, se van encendiendo y apagando con preciso azar, para manener siempre el frescor en todas las partes del cuerpo de quien hiberna y también en su corazón y en su mente.
Porque hay que decir que, no es sólo, o no fundamentalmente, por el calor por lo que se hiberna en Patacosmia (sí es por el calor por lo que la inmensa mayoría lo hace en verano), si no por vaciar la mente y los ojos de todo lo que han visto a lo largo del año.
Al hibernar uno se alimenta de todas las vivencias, las gasta hasta quedar otra vez en los huesos del alma y estar ligeros para correr tras de la vida un año más.

Feliz hibernación para todos los que me habéis acompañado a Patacosmia!
Nos vemos al despertar!
SAlud
Fdo: El Mistagogo

Pd: Algo escribiré durante el verano, pero poco.

23 junio, 2008

EL PEDIGRÍ DE LA MANZANA

Transcribo las palabras exactas con las que Eduardo Sam me transmitió la verdadera historia de esta historia:

"Me inclino a pensar que Newton descubrió la ley de la gravitación universal gracias a los excrementos: de cuclillas en la hierba, debajo de un manzano, al anochecer, cuando las primeras estrellas se iluminan, escondido por la penumbra de los ojos indiscretos; porque la oscuridad era o bastante espesa como para ocultarlo, las estrellas no lo bastante brillantes como para alumbrarlo, y la luna todavía estaba detrás del horizonte; así que, en ese momento de silencio, curando croan las primeras ranas y los intestinos perezosos se despiertan por la emoción lírica que provoca la belleza del paisaje y de la creación divina, porque el nervio simpático transmite las emociones intelectuales a los intestinos e influye sobre el funcionamiento del metabolismo, en medio de todas estas emociones, Newton, al intuir la revelación de esta ley tan sencilla pero fundamental para el futuro de la ciencia, acuclillado aún bajo el manzano y sumido en la contemplación de las estrellas (las manzanas no se veían en absoluto en la oscuridad, porque no había manzanas, sino que del árbol colgaban estrellas, pues las manzanas ya habían sido recogidas dos días antes bajo su propia vigilancia, y no había por tanto ningún peligro de que alguna pudiera caérsele en la cabeza mientras estaba en cuclillas bajo este nuevo árbol de la ciencia, de lo contrario no se hubiera acuclillado debajo de él, sino que hubiese buscado un lugar más seguro), Newton, pues, sintió sus heces deslizarse por sus intestinos removidos, fácilmente y sin esfuerzo, a pesar de una constipación crónica que no era sino consecuencia de haber estado largo tiempo sentado ante los libros, y al mismo tiempo que se sintió feliz por este descubrimiento que de repente iluminó su mente, a saber, que la fuerza de la gravedad terrestre confiere a todos los cuerpos la misma aceleración de 981 cm/s, incluso a la mierda, y que esta atracción disminuye proporcionalmente al cuadrado de la distancia del cuerpo respecto al centro de la Tierra, al mismo tiempo que tomó conciencia de la importancia de este descubrimiento, seguido de una nueva evacuación de sus intestinos, tuvo un pensamiento terriblemente humillante: que esta ley tan importante y de tanto alcance para el futuro de la humanidad la había descubierto gracias a la caída de sus propios excrementos, acuclillado, al anochecer, debajo de un amanzano… No cabe duda de que la conciencia de ello le hizo subir los colores a la cara y preguntarse si iba a revelar a la humanidad su descubrimiento, tan humillante en su esencia, en el que, al parecer, estaba implicado el propio diablo. Pero, todavía en cuclillas bajo el manzano de la ciencia, otra vez constipado, Newton concibió su gran mentira histórica y trocó su mierda por una manzana, y de este modo la humanidad nunca supo la auténtica verdad y atribuyó a la manzana el mérito de este descubrimiento, porque ésta ya tenía su pedigrí edénico y también su pasado mítico desde la elección de Paris, lo que el propio Newton no ignoraba. Es así como desde ese día las manzanas caen siguiendo una nueva ley, la Ley de Newton, mientras que la mierda sigue arrojándose en el mayor de los anonimatos, fuera de la ley, por así decirlo, ¡incluso como si las leyes gravitacionales y de la aceleración no el concernieran!”

18 junio, 2008

BRIGADAS BORRADORAS DE CAMINOS



Conscientes de la tentación de desandar, de la humana inercia de volver atrás, aquí, en Patacosmia, se crearon en su momento -aquel otoño se dieron varios casos de espirales realmente enrevesadas y los métodos tradicionales se demostraron incapaces para neutralizar el anisaki- las Brigadas Borradoras de Caminos.
Su trabajo es limpio y sobre todo silencioso. Consiste en succionar aquellos caminos que invitan a retroceder y a los remordimientos.
Así, quien se ve en el centro interior de una espiral -y no vamos a analizar ahora los motivos que le han llevado hasta allí y mucho menos a juzgarlos-, ante la ausencia de un hilo luminoso al que agarrarse o seguir -lo conocido-, no tiene otra opción que la de ponerse de nuevo en movimiento, ahora ya sin barandillas para no caerse, sin caminos para no perderse.
Me lo contó Palmer la última vez que le vi:
Descifrar un sueño es desandar un laberinto. Cumplirlo es atravesarlo.

16 junio, 2008

PENÉLOPE



Para salir de una espiral:
No es bueno desandar el camino andado.
No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado.

Cuándo seremos lo suficientemente conscientes del daño que causó Penélope con su terca manía de destejer de noche lo que tejía de día.


Ahora ya sé cómo salir de la espiral!

11 junio, 2008

T, R, A, M, P, A

"¿Pero, cómo me he metido yo en esta espiral?"
Esta sería la pregunta cazamariposas, red de delfines, cangrejera, con la que nosotros mismos nos atraparíamos, en cualquier otro lugar que no fuera Patacosmia.
Sí, se trata de una trampa, con todas las letras:
t, r, a, m, p, a.
¡Trampa!

"¿Cómo he llegado yo hasta esta espiral?"
Y lo único que se nos ocurre es comenzar a desandar el camino andado, curva tras curva, has ta construir -¡sorpresa!- una nueva espiral, ésta en sentido inverso, simétrica y también viceversa, reflejo de la otra, tira para cazar moscas, al otro lado del espejo.

Y así, entre espirales, más o menos desarrolladas, pero todas sin fin, el tiempo se escurre entre los dedos como arena.
El mar en calma.

¿Qué hay que hacer cuando uno se da cuenta de que se ha mentido en una espiral? ¿Qué se hace aquí, en Patacosmia?

06 junio, 2008

PROGRAMA EN ESPIRAL

Al ir dando forma a las preguntas, voy dejando un rastro o una sombra.
Me pregunto si se puede pedir, elegir, - con un mínimo de antelación, por supuesto- el día que quieres que te llegue.
En el caso de que la respuesta sea afirmativa, me asalta otra duda: ¿Cómo debe pedirse: con precisión de la fecha concreta o por descripción desiderativa de su contenido?
Hagamos una simulación:

- Central de Reponedores de Días, Dígame.
- Hola, me gustaría que mañana me enviaran un "22 de Octubre".
- Tomo nota. Le llegará sobre el amanecer.

O así:
- Central de Reponedores de Días. Dígame.
- Buenas, era para un pedido. Quiero recibir mañana un día del Tipo C.
- Tipo C.
- Sí, creo que son tipo C los días de homenajes y excesos.
- Sí, esos son, esta misma noche le llegará. Que lo disfrute.

Claro, supongo que también podrás avisar para decir que no te vuelvan a enviar un día que no deseas, o para una reclamación.
- Central de Reponedores de Días. Dígame.
- Era para una advertencia. No quiero que me vuelvan a enviar un 13 de Junio.
- No se preocupe, ya queda aquí constancia.

Y por último, por terminar, aunque se me ocurren muchas más preguntas, tengo mis dudas también sobre la cantidad. Si es posible o no pedir más de un día seguidos y si existe un límite:
- Central de Reponedores de Días. Dígame.
- Buenos días, quiero que me envíen cinco días de pasión, chimenea y frío fuera.
- Le recuerdo que también puede pedir con este lote, una semana de amor.
- No gracias, me basta con los cinco que he pedido.
- Esta bien, que los disfrute.

¿Pero cómo he terminado en esta espiral?

03 junio, 2008

POSTALES INMENSAS

Yo he sido el primer sorprendido al encontrarme con un día metido por debajo de la puerta, como si fuera una inmensa postal que asomara por la abertura del buzón, insuficiente para contenerla, de tan grande como es.
Pero sí, creo que es una buena manera -emocionante y amable a la vez- de recibir los días.
Como si cada día fuera una enorme postal que alguien nos envía desde otros mares, que nos acerca la arena de otras playas, lo frondoso de bosques tan lejanos como misteriosos, a otros hombres, a otras mujeres, que no conocemos...
Sólo que aquí, la postal, el día, llega sin escribir, en blanco, y somos nosotros quienes debemos redactarlo.
Y lo hacemos con lo que vivimos.


Pero me han surgido varias dudas, tengo varias preguntas sobre este sistema. Me voy de paseo, así comprenderé mejor.

30 mayo, 2008

REPONEDORES DE DÍAS


Con el tiempo sucede lo mismo que con las balas: así como de aquellas lo que realmente da miedo es la velocidad con la que se dirigen hacia el blanco, del tiempo, lo temido es que pasa.
"Pasar" es el verbo que con más acierto se puede predicar del sustantivo "Tiempo".
El tiempo pasa.
¡Irreparablemente! -añade Horacio.
Y al hombre le angustia ese pasar el tiempo, inexorable.
Pero aquí, en Patacosmia, se ha desterrado a ese gran enemigo de los hombres y de su felicidad: el miedo.
Por ejemplo, en lo referente al tiempo, claro que nadie puede evitar que deje de pasar, pero todo puede hacerse de manera amable y educada.
Antes de que la ciudad despierte, los reponedores de días dejan delante de cada puerta un enorme calendario con el día que acaba de comenzar. Bajo el día puede leerse "Bienvenido".
De esta manera, lo primero que se encuentra uno al sarlir de casa es la bienvenida a un nuevo día.

26 mayo, 2008

MEJOR QUE EL CAFÉ

Hacia el mediodía, coincidiendo más o menos con la hora en que los trabajadores y empleados de otros universos, se toman el café de media mañana, en Patacosmia, tanto en las ciudades como también en otros escenarios de montaña y en los bosques que aparecen en la Guia de Lugares Propicios, hombres y mujeres, así como determinadas especies de insectos, se abrazan y se besan.
Esta medida fue aceptada por todos de manera espontánea, pues saltaba a los ojos que los efectos de esta práctica resultaban mucho más reconstituyentes que la cafeína, además de producir, colateralmente, un efecto balsámico en las personas, que están de mucho mejor humor y más amables. Lo que en principio, sin duda alguna, parece comprensible y lógico.
Sobre la modalidad de los besos y de las caricias, así como de su intensidad, como no podía ser de otra manera, se deja a elección de las parejas y a sus apetitos.

21 mayo, 2008

VESTIDOS DE SÁBADO EN DOMINGO


Y sin embargo, me apetecía sentarme. Y he encontrado este cajón de arena. Y me entretengo mirando a los que pasan. Con cuidado, sin meter ningún ruido al deslizar mis ojos sobre ellos. Para que no se asusten.
Es domingo, eso creo, aunque la gente va vestida de sábado de noche: negros, tacones, gasas, medias, corbatas, ... y perfumes cargados de almizcle.
Cuando llegué a Patacosmia esta circunstancia -ir vestido de sábado un domingo- me hubiera llamado la atención y hasta quizás me hubiera confundido. Pero ahora ya voy conociendo la dinámica de las imaginaciones de los granjeros felices que aquí somos.
Tiene su lógica, veréis.
Es muy fácil, los domingos, reconocer en un semáforo, en una cafetería, a las parejas que viviendo separadas han pasado una noche juntos: por la ropa que llevan, que siempre es la de ayer, por esos vestidos que se eligieron delante del espejo, encajes que auguraban una espiral, casi rizo, de deseos. Y además, esas sonrisas... y ese no importar el despeinado...

Para evitar la tentación de señalar con el dedo, se aprobó por unanimidad el que las mañanas de domingo, quien bajara a la calle se vistiera como si se tratara de una noche de sábado.
Para de esta manera preservar la intimidad de los amantes.

19 mayo, 2008

FÓRMULA MAGISTRAL

No estoy cansado ni tengo sueño. Funcionan bien estas tres vitaminas que me entregaron junto con la bolsa de los árboles.
Al principio no lo comprendí. Quizás tenía la cabeza dispersa por el largo viaje. Pero Diego me lo explicó todo sin necesidad de que yo le interrogara. Me informó de que en Patacosmia es tal la pasión que se siente por la libertad de movimientos y de concepción, que no son posibles, ni siquiera imaginables, los laboratorios que fabrican fármacos por millares para enfermos anónimos y desconocidos. Como tampoco están bien vistas las tiendas de regalos que no sean únicos.
Aquí no, aquí la farmacología se inspira en el principio de equidad, que pretende dar a cada uno los suyo y lo que se merece, y que juzga lo igual como igual y lo diferente como diferente. Es lo que se conoce como Fórmula Magistral.
Para favorecer la apliación de esto, uno de los barrios de la ciudad, está ocupado por antiguas farmacias en las que antiguos boticarios preparan las fórmulas curativas en antiguos morteros de mármol.

Por lo que se refiere a las vitaminas, la fórmulas siempre se compone por tres de ellas, pero son exclusivas para cada uno. Cada uno conoce qué tres elementos deben mezclarse y componerse en comprimido o cápsula o jarabe para vencer su propio cansancio.
Obviamente, pueden cambiar.
¿Cuáles son los tuyos?

12 mayo, 2008

LOS DIEZ MUSLOMIENTOS

En el centro de una plaza ovoide hay unas escaleras mecánicas cuya altura no se alcanza a divisar y que nadie sabe exactamente de dónde descienden. Es por ellas por las que suelen bajar a Patacosmia los profetas.
Un letrero luminoso, como los que dan el turno en fruterías y pescaderías, va informando a los transeúntes y curiosos del profeta que se acerca en ese momento.
Ahora se trata de Muslés y trae consigo las tamblas en las que se encuentran Los Diez Muslomientos.
Primero: Amarás al muslo sobre todas las cosas.
Segundo: No tomarás el muslo divino en vano.
Tercero: Santificarás los muslos.
Cuarto: HoNrarás a los muslos progenitores.
Quinto: No muslarás.
Sexto: Cometarás actos con los muslos.
Séptimo: No hurtarás muslos.
Octavo: No dirás muslos falsos.
Noveno: Consentirás y tendrás pensamientos y deseos con los muslos.
Décimo: No codiciarás los muslos ajenos.

06 mayo, 2008

ME LO PROMETISTE AL OÍDO

Madre e hijo van de la mano. Los dos respiran la felicidad de ciertos atardeceres, cuando el día se ha cumplido, y las truchas se ceban en la corriente lisa.
Hay días que no necesitan de nada distinto de ellos mismos, nada extraordinario, ni siquiera un milagro, para acompasar el pulso de los humanos con el mismo latir del tiempo y de la naturaleza.
Entonces es esa paz, esa serenidad de espíritu, ese ánimo relajado y hasta contento. Es cuando los humanos no tienen miedo al propio devenir de la existencia y sonríen a lo que aún está por venir.

- Mama, el porteador y el enterrador tienen un parecido en la acción: transporte de vestigios terrestres de una morada a otra; sangre fría y habilidad en el manejo del embalaje de madera; utilización de cuerdas como accesorio; física y metafísica al servicio de lo cotidiano.
La madre mira al niño. Confirma sus sospechas: Sigmund no tuvo en cuenta la importancia y el efecto de las lecturas de antes de dormir (en lo que se refiere al condicionamiento y a la interpretación de los sueños).
Con estos pensamientos, han llegado a casa y el niño ya está en pijama y metido en la cama. La habitación es de colores cálidos y tiene un colgador con algunas de las galaxias más reconocidas. La madre le da un beso en la frente, pero el niño la coge de la muñeca:
- Mama, me lo prometiste al oído. Anda, cuéntame un muslo.

30 abril, 2008

ALGO AL OÍDO


Sin aviso, como todo lo que sucede aquí, ha llegado el anochecer. A alguno le puede resultar curioso, pero a nadie le ha parecido mal, ni se han tomado como una descortesía el hecho de que se presentara así, sin nisiquiera hacer una llamada para decir:
"Soy yo. Que ya voy para allá. Estoy saliendo. Esperadme. No comencéis sin mí, que ya os conozco"
La luna se ha presentado media hora más tarde. Entra sin prisas, tan distraída va, intentado caber en un diminuto espejo-pitillera para ponerse el rimel en sus largas y oscuras pestañas.
Cuando pasa a su lado, uno dice: "Huele a miel".
Otra, al ver como contonea sus blancas caderas: "Es una presumida".
Una mujer mayor la ha confundido con un hoyo de golf en el que hubiera caído un puñado de cal. Y pese a ello, nadie ha sugerido que esté loca.
El niño no se quiere ir a la cama, pero su madre le dice algo al oído que parece convencerlo y va contento de su mano.

28 abril, 2008

USUCAPIO IMAGINATIVA

No sé si desde entonces han pasado varios días, o sólo un puñado de segundos.
Así es la imaginación. No olvidemos que fue ella la primera que acudió en defensa de A. Einstein, cuando éste formuló aquella teoría suya que sancionaba la relatividad de la realidad espacio temporal.
Por otra parte, Lucio Anneo estaba convencido de que todas las cosas nos son ajenas y sólo el tiempo es nuestro.
Por eso, tanto el tiempo que dediquemos a imaginarlos, como esos mismos mundos abiertos que imaginemos, son nuestros en tanto en cuanto nuestra imaginación logre poseerlos.
Obviamente, serán más nuestros a mayor definición de los detalles.

Y claro que puediera darse el caso de que unos mismos mundos fueran de varios a la vez si a la vez los imaginan y los detallan con identico pulso. Y esto, por sorprendente que parezca, no daría lugar a guerras, celos conquistas u otros vicios.
Es lo que se conoce como usucapio imaginativa o posesión por imaginación.

25 abril, 2008

MUSLOS POSIBLES

Al dejar la sombra de las gradas, me invade una sensación física tal que amarilla, como si llevara a mis espaldas una mochila llena de sol. No es que me moleste el peso, no pesa mucho, pero nunca lo había experimentado en la Tierra ni en otros universos por los que he viajado. Y no deja de ser algo nuevo y como tal, mezcla de angustia y de placer.
En realidad no debo preocuparme. Es cierto que llevo poco tiempo aquí y no soy el más indicado para extraer conclusiones, pero supongo que se trata de la hora del día más cercana al verano, si no es que sea ya verano ya.
Seguro que en unos cuantos días ya me habré acostumbrado a estos cambios veloces de estaciones. No me extrañaría que incluso existiera una vacuna para inocular virus amaestrados que contrarresten los cambios de humor, tan sensibles a la posición de las nubes.
El caso es que me ha entrado hambre.
¿Serán así todos los muslos posibles?

22 abril, 2008

CARAMELOS EN LOS BOLSILLOS

Dejo la obra con la misma felicidad del que sabe que lleva caramelos en uno de los bolsillos de su chaqueta y mete la mano para jugar con ellos, sin necesidad de verlos con los propios ojos, que, por otra parte, sonríen.
No he necesitado preguntar, me ha bastado la contemplación, y yo mismo he sido capaz de sacar a la luz esa respuesta, más que como una trucha enganchada al anzuelo, como un cubo de agua sacada del pozo.
Sí, las obras repartidas estratégicamente por toda Patacosmia cumplen una función vital. Los espactadores que se sientan en las gradas llegan con una biografia de éxistos y de fracasos, pero allí pueden comprobar como avanza la obra, ladrillo a ladrillo, fila a fila, viga a viga, y son testigos de que donde antes no había nada, ahora se eleva un soberbio edificio.
No debe paralizarnos la visión de la cumbre de la montaña -allí arriba, tan alta y con tanto frío-, si no que debemos comenzar a ascender hasta ella paso a paso. Tomar la decisión es casi la cima.

18 abril, 2008

VIENTO

Se ha levantado viento.
¡Mentira!
Todos los presentes lo hemos visto: ¡El viento no se ha levantado! ¡Ha descendido sobre nosotros! ¡Se ha lanzado en picado! ¡Me han oído!
-¡No le oímos bien con este viento! - leo en los labios de alguien que a lo lejos me responde.
Los músicos habían dejado todos los instrumentos apoyados en la acera con las boquillas hacia arriba y de pronto... tubas, fagot, trompetas y trobones, flautas y flautines, clarinetes y obóes sonaron a la vez.
El viento ha descendido sobre nosotros como la manifestación de un Dios, como el espíritu divino, como el don de comprender en todas las lenguas y de hablarlas a la vez, como el azul que se encierra y alienta el corazón de toda llama, como un golpe encima de la mesa, como una decisión inesperada, como una respuesta.
El viento nos despeina, nos despierta, aparta todo el enramado hasta colarse por nuestras orejas y allí, en el mismo puto centro geográfico del cerebro, posa el huevo: el nous.
Creo que ahora ya sé el sentido de las obras. Os lo diré el próximo día. Ahora dejadme que me caliente un poco.