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28 mayo, 2007

LA VISITA

POR circunstancias que desconozco, quizás por el ruido de los cazas rompiendo el cielo de León, hoy mismo he ido a visitar el Palacio de Linares de Madrid. Eso sí, a las diez de la mañana.

Siempre he sido una curiosa de los fantasmas, no tanto de los que sobrevuelan las conversaciones snobs o las azañas de salón y vino español, sino más bien de otros como el Fantasma de Canterville, un fantasma patético y trasnochado que no consigue atemorizarse más que a sí mismo, o el fantasma delirante de la Anabel Lee de Poe y amor perdido del gran Santiago Auserón.
Desde luego, puestos a vagar como alma en pena, nada como los salones del Palacio de Linares. Como en la Peste Roja de Poe, los salones se suceden en laberintos de madera y terciopelo rojo, en pasillos de ajedrez que te envuelven en un silencio de sol que agoniza.


El Palacio tiene algo de la consistencia oblicua de las pesadillas, de siniestra casa de muñecas, o de antiguo miedo a habitación cerrada. Pero sin duda, es un buen lugar para sentirse a salvo.


Miro por la ventana y veo los fantasmas del pasado recorriendo las calles de Madrid bajo un frío inesperado. Autobuses espectrales recorren la Castellana recogiendo moribundos, y de pronto... me parece oir algo en la habitación de al lado...sí, estoy acompañada!!, es el fantasma de Luis Escobar en "la Escopeta Nacional" que me invita a tomar un té...me voy antes de que llegue una tal Patbell que viene a visitar el Palacio, CURIOSOS!!

Patbell.


18 mayo, 2007

TERCERA LIVE

Admitamos que la mala suerte, la ciega injusticia, la maldad congénita en nuestros semejantes y también, -no está mal un poco de autocrítica- cierta dejadez y holgazanería por nuestra parte, nos han conducido a un estado de postración y necesidad que hace que nuestros días se asemejen al paisaje desolador de un valle de lágrimas, que por saladas, baldan la tierra y la convierten en páramo yermo de amor y bienestar.
Entonces, nos encontramos con la posibilidad de una segunda vida que nos permite dejar nuestra mochila de dolor y de palos. Sin duda, estaría justificado abandonar la que hasta ahora era la única y primera y dedicar nuestros desvelos y mejores intenciones a esta nueva. Poco importa que se desarrolle en una pantalla, pues esta carencia se ve de sobra compensada por la igualdad primigenia con la que todos llegamos a nuestra "Second Live". Allí todos estamos dotados del mismo equipamiento, las mismas herramientas y las mismas oportunidades.
"¡Por fin una sociedad en la que reina la igualdad!" Gritarán algunos entre ardientes lágrimas emocionadas.


Será cuestión de tiempo que vuelvan a darse las mismas diferencias de aquella otra vida desterrada. Porque la diferencia es la hija primogénita de la libertad y la libertad es la condición "sine qua non" de lo humano. La igualdad, por contra, es entelequia que no existe en la naturaleza, la igualdad es la gran patraña con la que a toda costa intenta convencerse quien teme desarrollarse como ser libre, quien teme en definitiva la dinámica interna de la propia vida.
No os extrañe que al cabo de un tiempo, no mucho, estas mismas plañideras creen detro de su segunda vida una "Tercera Live", a ver si allí hay más suerte.
Salud
Oscar M. Prieto

16 mayo, 2007

SEGUNDA VIDA

Quien dijo que sólo se vive una vez -y lo dijo para atreverse a hacer alguna tontería- no había llegado al siglo XXI.
Ya no es así. Ahora se vive por lo menos dos veces o, más exactamente, se pueden llevar dos vidas. Una, la de aquí, la de siempre, la que arrastra tras de sí milenios y millones de años, de biología y de historia y otra, la nueva tentación del maligno, que se desarrolla en una pantalla.
El fenómeno se llama "Second Live" y causa furor en la red. No necesito de un conocimiento profundo del mismo para saber que será un éxito sin precedentes, una auténtica revolución en el sentido más estricto del término. Tal es la insatisfación y el desencanto que supone la vida cotidiana para muchos, que sin duda creerán encontrar en Ésta cibernética todo aquello de lo que la otra les priva injustamente.
Intencionadamente, al hablar de ambas vidas no he utilizado para distinguirlas los calificativos de 'real' y 'virtual'. Ni siquiera, cuando sólo había una vida hemos estado seguros de que fuera real. Y si no que se lo pregunten al Segismundo calderoniano para quien la vida y el sueño no tenían distinción, o dedicad alguna tarce a leer la teoría ontológica del genial Berkley, que estaba convencido de que lo que llamamos el mundo real no es más que un sueño de Dios.
Mejor que 'real' o 'virtual' para distinguir una vida de otra, podemos hablar de la que nos tomamos más en serio y la que menos nos importa. No tengo la menor duda que la vida que ahora es segunda en poco tiempo, para muchas personas será la primera y única de ellas.
El tema me parece lo suficientemente jugoso como para seguir hablando de ello en días sucesivos. Hoy no, que tengo sueño.
SAlud
Oscar M. Prieto

26 abril, 2007

LIVE


mIENTO. nO me gusta Paulina Rubio. Pero el polígrafo dice que usté disse la verdaad!!!!
Entre tanto viaje a Berlín hay algunas que acabamos en Castellón de la Plana, Plaza de Toros, concierto de Paulina...sí, la vida da muchas vueltas y uno nunca sabe en que concierto puede acabar. YO ya había estado en la plaza viendo una corrida de Jesulín, el chico no torea mal pero supongo que su cutre imagen mediática le ha perjudicado. Paulina Rubio no llena las plazas!! apenas había la mitad del foro, y los que estábamos parecía que habíamos caído desde un quinto piso como esos bebés milagrosos que se levantan como si nada. Sin embargo Paulina, a diferencia de Julio Iglesias, sabe que la ironía, signo de inteligencia, es un recurso mucho más ágil para salir de un embolao como ése: !! me encanta este público entregado!!! dijo con ese acento de pija sin complejos y luego levantó el dedo en plan Pete Doherty mientras lanzaba un beso sonoro a la grada. La verdad es que luego la cantante nos despachó, una horita de concierto y a casa, mientras, las niñas buscaban a Colate entre el público.
Dicen que Paulina no canta bien, y yo diría que no canta. Pero hay que reconocer que tiene algo, es muy simpática, y sin duda, para haber aguantado a Bofill tantos años, debe derrochar paciencia y tolerancia (o un gran sentido del humor).
Como me gustan los conciertos, forman parte de nuestra vida, aún recuerdo uno de mis primeros: DEPECHE MODE!! en el Palacio de los Deportes de Madrid, yo y mi hermana entre una gran mayoría de chicos, apretujadas en las primeras filas, con esas chaquetas de cuero de los ochenta con hombreras imposibles. Luego han venido otros...inolvidable U2 en el Vicente Calderón, quien me iba a decir a mí, que entre esas miles de almas estaba él.
Ahora los conciertos se hacen también en los teatros, hoy mismo me han invitado a Santiago Auserón y su orquesta de Jazz! gracias....
No os perdáis el próximo concierto de vuestra vida, por algo se llama LiVE.
ciao, Patbell.

24 abril, 2007

DIARIO DE BERLIN II Y FIN

Me fui sin viento y con los barcos en el puerto esperando al mar.
Berlín, de nuevo, me ha demostrado que es una ciudad agradable y amable para vivir, aunque esté tan al norte.
Hay grandes, inmensos parques, bosques, y también pequeños, tímidos jardines. Tiene señoriales avenidas p
or las que pasear bajo los tilos y calles apenas transitadas en las que nace el musgo entre los adoquines.
Los coches no necesitan del claxón y las personas, para hablar, no saben lo que son las voces como arma de comunicación. No es necesaria la luz para prolongar una velada hasta altas horas en cualquier bar de barrio pues sobra con la sombra de una vela, con la buena música -que puedes encontrar en toda la ciudad- y con las botellas de cerveza de medio litro y no muy frías a tan sólo dos euros, como mucho.
Berlín a diferencia de otras ciudades no necesita explicitar su modernidad, y de tan moderna que es y se conoce, se puede permitir el lujo de presentarse como abandonada en estaciones y fachadas.

En Berlín los pisos no
son caros y la gente es amable y el metro abre los fines de semana durante toda la noche. Cuando por fin conseguimos acceder a uno de los clubs por los que Berlin es reconocida como la capital de Europa, el Arena Club, alguien nos cuenta que los vuelos baratos de EasyJet están haciendo mucho daño y que los porteros no pueden distinguir al que viene a bailar del que viene a liarla, por lo que las puertas se estan volviendo duras y yo doy fe de ello.
A mi regreso, compruebo con horror que unas cámara
s han logrado filmar al escurridizo rinoceronte de Borneo; unos investigadores de la Universidad de Glasgow me reafirman en lo que ya sabía, que se puede morir por amor, y los barcos siguen anclados en el puerto esperan un viento que les lleve a la mar.
Salud

Oscar M. Prieto

19 abril, 2007

DIARIO DE BERLÍN I

Primera mañana.

Amanece muy pronto y no hay cortinas. Circunstancias ambas, que en muchas ocasiones pueden pasar inadvertidas salvo en el caso de que lo que quieras sea curiosamente dormir.

No obstante, gracias a esta verdad impuesta a golpe de rayo y destellos de sol en la ventana, he aprendido otra muy valiosa para todo viaje: Quien se ducha primero, se ducha dos veces.

Llegamos ayer en plazo y forma, aunque en realidad aún estamos llegando, pues falta una parte de la expedición -Tomi y Cuco- que en cualquier momento llemarán a la puerta, después de toda una madrugada de desvelo y cartas -al ciento veintiuno creo- en el aeropuerto de Barajas.

En realidad nosotros -Fer, Encina, Pepe y yo- llegamos antes igual que la escolta de los reyes llega antes, para preparar el terreno.

Por sorprendente que pueda parecer ayer nos contuvimos, y regresamos a hora más que casta a casa, para estar hoy en condiciones.

Me encanta Berlín, la penumbra de sus calles, las bicicletas, los castaños tranquilos, el mal empedrado y la gente bebiendo cerveza en el metro, en la calle, en un banco sentado, en cualquier sitio.

Tal vez sigamos con este diario.

¿Quién sabe?

Salud

Oscar M. Prieto

20 marzo, 2007

TEMPUS IRREPARABILIS FUGIT

Tempus irreparabilis fugit.
En la naturaleza del tiempo está el pasar, el fluir, el correr, el no parar. Y pobre de aquel al que se le pare el tiempo y quede anclado para siempre en una hora -¡siempre la misma!- y ya no sea capaz de generar un sólo recuerdo más.

Que el tiempo pase sin remedio, lejos de ser una maldición, debería servirnos para comprender la verdad más íntima de la vida: que sólo hay una.


Y una vez compendida esta verdad, pero comprendida de verdad, ¡hasta los huesos!, quién sería el loco de dejarla pasar, de perder aunque sólo fuera un minuto de ella; quien no celebraría cada hora que pasa con campanadas de año nuevo y uvas y confeti y champán.

Cada día lo conmemoraríamos con una exposición universal, lo abriríamos con la sesión inaugural, con antorcha olímpica incluída y desfiles de todos los pueblos de la tierra, y lo despidríamos con una ceremonía de clausura colgando del cuello orgullosos las medallas ganadas.

Cada cuarto de hora que llegara lo recibiríamos con banderas y vítores y banda municipal en la estación.

Todos los días pondríamos ropa de domingo y las misas siempre serían concelebradas, con campanas al vuelo y con baile vermout a la salida.

Brindaríamos por cada segundo, porque cada segundo tendría la condición y el honor de ser histórico, por ser irrepetible y único.

Y así cuando la muerte viniera a visitarnos la recibiríamos sin duda sin temor a habernos equivocado, con la confianza, la serenidad y la alegría de haber vivido ya.

Ha pasado un año desde que hicimos las maletas
y montamos en el transbordador espacial que nos trajo hasta aquí, a METACOSMIA, nuestra colonia en los resquicios del tiempo y el espacio que quedan entre los distintos cosmos, la morada en la que habitan los tranquilos dioses que no se preocupan de los hombres.

Ha pasado un año y os lo quiero agradecer a todos, a los que habéis pasado por aquí y a los que os habéis quedado. Para celebrarlo os pediría que nos contéis una, dos, tres cosas que os hayan pasado en vuestro año.


Salud.

Oscar M. Prieto

09 marzo, 2007

PANICO

NOrmalmente ME muevo por la ciudad como una pequeña rata de laboratorio. Vista desde arriba, por las mañanas y en hora punta, haría las delicias de cualquier científico loco, con ansias de condicionamiento operante.
MI gran dilema es: autobús o metro?? como en todos los dilemas las dos opciones son fatales, son trampas para comprobar el nivel de hórmona del stress en la sangre: EL CORTISOL.
Aquel día como casi todos, acabé en el metro. Siempre me he imaginado a una especie de Lex LUthor que sabotea desde las profundidades de su panel de control, las líneas y los trenes del metro. Recuerdo una vez en que bajábamos a toda prisa por la escalera mecánica, yo y unas cuantas ratas blancas y nerviosas, de repente "Lex Luthor" paró en seco el motor, y salieron despedidas hacia abajo por la inercia dos señoras que se estamparon en el suelo. Cruel sin duda, pero el experimento no pudo conmigo; hice una flexión de rodillas con un giro de cadera, como si estuviera haciendo surf en Tarifa, me agarré firmemente al pegajoso pasamanos, y continué mi camino hacia las profundidades.
Sin embargo aquel día fué distinto. Aquel día el experimento me superó.
Conseguí sitio en un vagón. Conseguí sitio en una de las barras de asimiento. Conseguí evitar el aplastamiento de los vagones "Haustwitz", y las miradas de carnero degollado del hacinamiento, esas caras que tanto me recuerdan a los camiones que veo pasar por la carretera llenos de cerdos, pollos y terneros con la mirada dislocada.
Todo iba bien, demasiado bien para Lex Luthor. De pronto, el vagón se paró en medio de un túnel. Bueno, pensé, esto me había pasado otras veces, en unos minutos arranca. La gente hacía las bromas habituales, los bostezos, los insultos a la familia dell...sin embargo, pasaba el tiempo y el tren no se movía. Una voz ronca dijo por el altavoz que debido a una avería no se reanudaría la marcha hasta dentro de 10 minutos. Entonces empezó.
Empecé a oir algo, un sonido sordo y acelerado. Cuando me quise dar cuenta, me dí cuenta de que era el sonido, el latido de mi corazón desbocado. Intenté controlar, pero no pude, mi cabeza estaba disparada, mis pensamientos rebotaban contra las puertas con fondo negro del túnel. No me había pasado nunca. El pánico me superaba. Un sudor frío me rodeaba, la ansiedad crecía, no podía creer que nadie hiciera nada, sólo pensaba en que tenía que salir de allí, que si pasaba un segundo más me iba a dar un síncope Aaaaaajjjjjjj!!!. Y entonces el tren arrancó.
Las puertas se abrieron indiferentes en la siguiente parada. NO era la mía pero salí despedida rapidamente hacia el exterior, como quien asciende desde el fondo de un catafalco hacia la luz vertida en la superficie de un mar en calma.
ATAQUE DE PANICO, pensé. El cuerpo que se revela. Percepción extrema de un peligro, reacción física ante un estímulo que el cuerpo percibe como mortal, claustrofobia, reacción de alerta máxima, ansiedad.
El aire de la mañana me devolvió a los niveles óptimos de serotonina, la hormona del placer, desde entonces sé que el experimento consiguió su objetivo, fuimos dos o tres pequeñas ratas blancas y jadeantes las que abandonamos el vagón aquel día, en cuanto tuvimos ocasión. Las más frágiles.
besos. Patbell.

05 marzo, 2007

ECLIPSE DE LUNA EN ROMA


SAnta María in TRastévere. Eclipse de Luna. Suena "Dead Can Dance", Lisa Gerard con su voz de ultratumba se eleva entre el corro de gente, que mira absorta los malabares del echador de fuego. Eclipse de luna y un borracho se acerca a la fuente y grita profético y sarcástico: "Dove è Africa?", mientras clava la mirada en el pelo afro de una mulata arrepentida. Agarro con fuerza mi bolso falso de PRADA, y la luna sigue velándose en la Plaza de Santa María in Trastévere. Laberinto de cal roja y escaleras hacia el cielo de la Academia de España en ROma. Huele a ambar y a cúpulas y a gatos gordos de dos caras.
En realidad todo el mundo conoce Roma, es una ciudad abierta en canal como un cerdo, de la que se aprovecha todo y a la que todos aprovecha. Generosa y anciana, destartalada a estas alturas del alicatado universal, inmune a los ojos ávidos del turista. Bella, terriblemente bella.
Esta vez, como siempre en Roma, todo fué diferente. Descubrí la espalda valiente y hermética de la estatua de Giordano Bruno que fué quemado en la Plaza del Campo dei Fiori, (la luna aún no sabía que al día siguiente una negra sombra la iba a ocultar). Vista desde atrás tiene algo sobrecogedor, supongo que cuando se mezclan la dignidad y la muerte uno enmudece. Y al día siguiente en el mismo lugar...CARCCIOFFI!!, alcachofas, berros, flor de calabacín (rebozada y con mozarella es algo increíble), facciolini (unas judías pequiñas muy buenas), hinojos gigantes, cebollas rojas, en fín, tengo que reconocer que los mercados me producen una emoción comparable a los Caravaggios de San Luis de los Franceses, y éste de Roma era espectacular, una verduras, unas especias únicas, que te hablan de la auténtica comida italiana que me encanta.
Como hablar de las "olivas scolane", un aperitivo de aceitunas rellenas de carne y fritas con pan rallado, que es una delicia, y del genuino Tiramisú, o de la torta di mandorle, una tarta fina de almendras y crema que...en fin, voy a dejarlo¡
Como explicar la hospitalidad y los encuentros con Pili, Alejandra y Carmen, dueña de una galería de arte tribal. Mujeres apasionadas con silencios y vidas vividas detrás.
Y el café en lo alto del Campidoglio con la vista brumosa del atardecer romano, sereno. La Piazza de Spagna, la Virgen con el Niño de Caravaggio, el paseo por el Aventtino, la intocable Vía Condoti, los pies como morcillas a punto de estallar, el Capuccino, el pannini, el 115, el bar Calisto, el Tíber, el Pantheon, él.
Ya no me acuerdo del deseo que pedí en la Fontana di Trevi, tendré que volver, a Roma siempre hay que volver, como a una vieja amante...
gracias...
bessos, Patbell.

12 febrero, 2007

LA CIENCIA DEL SUEÑO

Hacia tiempo que no veía una película así. Con un gran catarro en todo su esplendor que me impedía despegarme de un cargamento de Kleenex arremolinados en el bolso. Cuando todo el mundo reía, yo parecía que lloraba, venga a sonarme y a sorber...en fin, en cualquier caso la película merecía el absurdo y las emociones más variadas combinadas de forma aleatoria, como diría el maravilloso personaje interpretado por Gaël García Bernal. Está que se sale. Para mí es uno de esos personajes arquetípicos, que probablemente pertenezcan a la memoria de todas las historias, es el loco- niño, el enamorado ingenuo y torpe, de alguna manera puro, que persigue el amor por encima de los límites grises de la realidad.

La ciencia del sueño te deja salir del cine con un buen sabor de boca, te sorprende con una propuesta visual del todo fresca y valiente, pero con la gracia y el atrevimiento de una imaginación sin presupuestos desorbitados. El director consigue hacer un malabarismo perfecto entre la exquisita narración de toque francés y el surrealismo más visceral.

La peli, como dice Guiller, tiene la falta de convencionalismos de un corto y la ambición narrativa de los clásicos. Te hace reir, a mí por lo menos, con un humor divertido y tierno, y negro y sucio.

Refleja la vida, la actual, con esos esenciales personajes secundarios de nuestras vidas; en los trabajos, en las escaleras de casa, en las familias desestructuradas y vueltas a estructurar con ese plus de, ahora sí!!, liberada desesperación, que produce las parejas más insólitas, las que están de vuelta, desencantadas y, a la vez, más vivas que nunca.

La actriz Charlotte Gaingsbourg, encaja perfectamente en el papel, muy actual también, de la nueva mujer romántica del Siglo XXI, frágil y emotiva, espontánea, pero libre y alejada de los tópicos del matrimonio y los estereotipos femeninos.

En fín, que me atrevo a recomendaros La ciencia del Sueño, sobre todo si estáis hartos de solemnidades casposas y cuentos chinos...

CiaO,

Patbell.

pD: CCTV 1984.

Una reflexión en imágenes de Adrián Suárez de Lerma

07 febrero, 2007

NIEVE DE COLORES

En Rusia nieva nieve de colores.
Rusia ha sido siempre diferente. Sus tiranos primero se llamaron zares y después comunistas. Pero los rusos nunca han hecho gala de su diferencia, lo cual no hubiera sido más que una estupidez.
Los españoles por contra, quizás por falta de otra cualidad o de ganas de buscarla, hemos convertido a la diferencia en nuestro aval y además la hemos exportado.

No obstante, unos mínimos
conocimientos de ontología hubieran servido para saber que la diferencia no es más que una circunstancia relacional (A es diferente de B), que no es propiamente ser y que, por lo tanto, no es apta para que se pueda predicar de ella la bondad o la maldad. Como tampoco se puede decir en serio y con rigor que la unidad sea deseable o no , pues adolece asímismo de lo accidental. Siendo en cambio deseables o no los fines y los medios en torno a los cuales se da la unidad o se manifiesta la discrepancia.
Tan dados como somos los españoles a vivir siempre tan pendientes de los demás y de lo accesorio, en lugar de lo esencial y de lo nuestro, acomplejados en tant
as ocasiones por las comparaciones, no debe extrañarnos de hayamos convertido en lema idiosincrático el vacuo y estúpido: Spanish is diferent.
Nieva en Rusia nieve de colores.

Los rusos son diferentes. O más bien, los vemos diferentes, porque ellos están a lo suyo, a veces hasta ensimismados, y nunca se les ocurriría definirse como diferentes. Demasiada pobreza conceptual para espíritus tan ricos y complejos.


Demos paso a las noticias:

Un barco ruso queda atrapado entre casquetes de hielo. Cuando llegan los equipos de rescate, la tripulación -ejemplo exquisito del temperamento ruso y de la grandeza de ánimo con la que encaja los embistes del destino- se encuentra reunida en el comedor, toda ella en seráfico estado de ebriedad.
En la Rusia de Chernovil, se celebra este año, el primer certamen de belleza Miss Nuclear.
Nieve de colores nieva sobre Rusia.
Salud.
Oscar M. Prieto

04 enero, 2007

ESPÍO LOS DÍAS


A salvo de la mezquindad de los hombres y de los zarpazos del tiempo, en mi refugio del Norte, espío a los días desde mi ventana, por ver si sorprendo en ellos algún cambio que los inculpe como reos de lesa majestad al Año Viejo, que los delate como elementos subversivos, revolucionarios, que conspiran para instaurar un nuevo orden, el del Año Nuevo.
Por la mañana el blanco sello de la helada, el rocío helado. Al avanzar la tarde la niebla baja, que lo diluye todo. En mitad, entre tarde y mañana, entre helada y niebla, el sol heróico, los paseos, la partida, los vinos, ... nada nuevo. Nada que denote cambio, corrupción ni regeneración.
¿Qué diferencia a estos días nuevos de los de hace unos días, que llamamos viejos? Tan sólo unos minutos más de luz, unos minutos robados a la noche como si fueran leche.

¿Tan sólo?
El año nuevo inicia un nuevo ciclo. El ser humano huye de la linea recta con pavor y busca siempre la comprensión del círculo. El círculo es como el viejo y amable maestro de escuela que nunca se cansa de repetir la lección hasta que todos la aprendemos.
El hombre tiende al ciclo, al círculo, a la repetición, porque se sabe imperfecto y a medio hacer y así encuentra la ocasión de aprender, de mejorar, de ser mejor, de saber de una vez cuándo se debe dar un beso y cuándo un puñetazo, cuándo hay que dar un paso al frente, cuándo hay que atar al orgullo en corto y cuándo hay
que ser un orgulloso, saber de una vez lo que es la primavera y exponer sin temor el corazón a todas sus sevicias.
Llega hasta aquí, hasta el alfeizar de mi ventana, el eco de las bombas y los llantos que provoca la muerte y la congénita estupidez humana. Aquí también se les llama hijos de puta a los culpables.

Mañana llegan Sus Majestades los Magos de Oriente y no sé qué me traerán, no sé si he sido bueno o malo durante el año, pero tengo todo este año para mejorar.

Ya pronto bajaré de la montaña y estaré con vosotros.

Salud.

Oscar M. Prieto

28 diciembre, 2006

FELIZ 28 DE DICIEMBRE!

FELIZ 28 DE DICIEMBRE!!




Suena el despertador y...milagro! es un día cuaquiera, (bendita rutina con su despertador incluído), lo bueno de la Navidad es que te hace apreciar la normalidad, no hay tensión por dar o recibir regalos flagrantes e inesperados, no hay naúseas, ni resacas, ni familiares desconocidos con sonrisas sardónicas, no hay nada más que la triviliadad de un día simple, sin expectativas, sin celebraciones, sin la obligación de ser feliz.



Feliz Jueves 28 de Diciembre, un día tan frío y soleado como otro cualquiera del mes de diciembre del año pasado o quizás del año por venir. Un día del calendario sin mácula, sin insignia, sin designio, un día como otro cualquiera para ir y venir.


Y sin embARGO...COMO DICE BORGES: "...por un grieta, está Dios que acecha", y, en medio de esta Navidad pacata, en un día inocente, entre noches buenas y viejas noches, hay alguien que cumple años, alguien que sigue enamorado después de tanto tiempo, alguien que tiene la ilusión de que su padre se cure, alguien que aspira a que nadie se de cuente de que aún es feliz sin saber muy bien como...


FELIZ 28 DE DICIEMBRE!

(NO perdáis la inocencia mis queridos habitantes de Metacosmia...)

besos, Patbel.


21 diciembre, 2006

CANTA ANTONIO VEGA

Prolegómenos de navidad, preliminares, calentamientos.
Gente en las calles, gente abrigada, excesivamente abufandada, acolchonada. Porque ¡por fin el frío!. Por fin el frío. El frío conserva el rostro terso y lo hace besable y los besos apenas los rozan con los pies, como aves en vuelo. El frío conserva el rostro terso, y paraliza las ideas antes de que a algún enajenado se le ocurra llevarlas a la práctica.

(
No hagáis hoy lo que podáis dejar de hacer mañana. Ni siquiera es necesario que hagáis algo. No hagáis nada. Preocuparos tan sólo de soñar con perfección).

Calles peatonales por las que discurren bolsas y paquetes que se hacen llevar por hombres y mujeres. Tullidos con todas la minusvalías y deformidades imaginables nacen como malas hierbas en aceras y portales.
Demasiadas gentes, demasiadas bombillas, demasiados regalos que se van tachando en las listas, demasiadas prisas y miradas bovinas. Demasiado vacío, agujero, hueco, para tanto lleno.

En mitad de esta estampida, sólo un remanso que parece imposible entre tanto ñu pezuñeando, un regato que se le ha escapado al río y se desliza solo y silencioso como una lágrima. Entre tanto escaparate iluminado, sólo una esquina, desconchada, mal iluminada, en la que
descansar el alma y la mirada de tanto anuncio.
Canta Antonio Vega. Antonio Vega toca la guitarra:

Tuve que correr cuando la vida dijo: ve.

No hubo manera de pararme.
Correr que fue volar,
beber de un solo trago todo el mar
y no sació mi sed el agua.
Cogí el sendero sin saber
que me alejaba para no volver.


El flequillo y la guitarra es lo único que impide que se rompa en el escenario. Tal es su fragilidad.
Apenas las gracias entre canción y canción y la confesión de que necesita gafas pero que la última vez que salió con ellas al escenario las pisó.

Pero cada canción es un milagro metido en una botella buscando un mar en el que naufragar.
Salud.
Oscar M. Prieto