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03 mayo, 2014

LLAMAN A LA PUERTA



Ningún ruido alteró la paz del borboteo del agua, que hervía abstraída de todo en la cocina.
Supo sin embargo -quizás por esa especie de silencio que antecede-, que llamaban a la puerta.
Antes de abrir, acertó a mirar por el herrado ojo de la cerradura. Al otro lado, fuera, enmarcada en un cuadro de sombras y de luz, esperaba una niña. Había perdido el globo, pero llevaba sujeta por un hilo -tenue como su flequillo- la esperanza.
La invitó a pasar. Puso la mesa para dos y comieron la paella sin necesidad de palabras:
todo estaba claro.

Salud

28 enero, 2014

LEONESES


Los antropólogos bajaron a la sima y encontraron el yacimiento, escaso pero suficiente.
Allí mismo, con un kit de primeros auxilios, pudieron desenredar la doble hélice. Raspando el jirón de un resto muy exiguo de cartílago consiguieron el pigmento: azul.
Se corroboraba la leyenda de una especie que habría llegado desde otro universo en el que -siempre según la leyenda- no pintaba nada. Leoneses les llamaban los Libros Sagrados de los Fabuladores.
Antes de volver a la superficie, uno de los científicos no pudo resistir la tentación de realizar un holograma robot.
Incluso allí, a una distancia de milenios de tiempo y años luz de espacio, no cabía duda sobre el mal genético y autonómico que había asolado a aquella especie. Sólo hay que ver la mirada de resignación de este hombre de Valdelugueros: como fiera en un zoo, doblegado, con pocas esperanzas aunque quizás con algo de rabia para sus adentros. Lo único propiamente suyo: la rabia que roer a solas, ese hueso. Rabia y resignación era lo que habían heredado, el equipaje con el que llegaron hasta Patacosmia los leoneses y una vez aquí, mezclados, desaparecieron.



31 diciembre, 2013

FELIZ 2014

Habitantes de Patacosmia y abridores de La Caja,
desde la fortaleza invernal de nuestro Aleph,
Cuando apenas faltan horas para despedir el año, quiero compartir con vosotros este archivo documental que he encontrado buceando en la Academia y que nos recuerda lo valiosos que son para nuestras vidas los árboles y las risas. No los apartéis de vuestro lado
Ojalá os sirva de inspiración y guíe vuestros pasos durante los 365 días que estamos a punto de inaugurar.
https://www.youtube.com/watch?v=VTr2TgawxrI&feature=youtube_gdata_player
Larga vida al albaricoque!
Feliz 2014!
Salud

Nota: Si descargas Love is a game en Amazon, todos los beneficios irán para Médicos Sin Fronteras

26 noviembre, 2013

DISTINTOS CAMINOS, UN MISMO FINAL


Durante años siguió el camino que todos seguían,
sin preguntarse por qué los que avanzaban delante se iban convirtiendo en estatuas de bronce a cada paso, 
al mismo tiempo que disminuía su estatura, 
como si el peso de la Historia tirara de ellos hacia abajo, 
los empequeñeciera ...

Un día, al llegar a una encrucijada,
se dio cuenta de que ya no entendía la lengua de los hombres,
sus indicaciones se había vuelto incomprensibles,
del todo inútiles para saber qué camino debía de elegir.
Fue allí, en aquel cruce, donde comprendió que
a donde no llegara con su inteligencia, 
llegaría con la intuición.
Y siguió adelante.
Primero decidió seguir el camino de los árboles.
De niño, antes de que le llevaran a la escuela,
había conocido el lenguaje de los bosques. 
Pero, ahora comprobaba, lo devastadora 
que había sido la educación a la que los hombres le habían sometido:
ya no sabía interpretar bien las ramas
y confundía unas hojas con otras cuando éstas caían.
Los árboles, tan poco se fiaban de él,
pero no se vengaron por todas las hachas.













Fue entonces cuando reconoció el sonido,
al principio muy tenue, como un hilo.
Seguro del sentido, corrió, con los ojos cerrados,
fiándose tan sólo de su oído.
Corrió, hasta que dio con lo que buscaba:
el camino del agua. 
Se desprendió de todas sus ropas 
y de las pocas pertenencias que aún lleva consigo.
Y libre ya de todo, sin miedo, seguro de sí mismo,
se zambulló en el río.

El mar le esperaba.

12 noviembre, 2013

EMBELESOS



Llevaba tiempo con ganas de abrir la ventana,
pero temía que, si asomaba la cabeza,
al quedar enmarcada por el azaroso dorado de las hojas, 
le confundieran con el sol.
Había oído algunas historias sobre eso.
Al parecer, en Patacosmia, en los otoños, 
los transeúntes son muy dados a estos embelesos.

29 octubre, 2013

EL YACIMIENTO



Habían oído hablar de los ángeles negros, aunque para muchos se trataba tan sólo de hipótesis que no traspasaban las esferas de la pura leyenda de un pasado alado.
Todo apunta a que se trataba de seres que discurrían su existencia en una íntima relación con las entrañas de la tierra. 
Asombroso, aunque hoy ya sabemos que era cierto. Quedan aún muchas incógnitas por resolver, entre otras las de qué les motivaba y dónde encontraban el valor. 
Por desgracia, pasará un tiempo hasta que comprendamos. El gas que se ha encontrado en la caverna, al parecer, trabaja sigilosamente, consumiendo el oxígeno y  las horas, el sonido y los colores. Todo queda atrapado bajo su silencio. También la vida.
"No solemos tener conciencia de los huesos, salvo cuando se nos rompen. Pero en su vivir ocultos, son duros y nos sostienen" -ha declarado uno de los investigadores a la salida del yacimiento arqueológico.

En memoria de los seis de Llombera de Gordón

15 octubre, 2013

EL INMIGRANTE


Le habían advertido de que octubre era el mes más propicio para realizar la travesía. Sabía del riesgo que corría al atravesar los mares de Metacosmia, espacios ignotos que separan los distintos universos, espacios en los que, según aquel griego sonriente de los Escritos, habitan los Dioses, colmados de beatitud y sin preocuparse para nada de los hombres.
Aún así, lo tenía decidido, quería abandonar su huerto. Entendía que sólo comprendería si abandonaba la comodidad de su planta y la seguridad de las plantas vecinas. Estaba convencido de que el universo era mucho más que aquello, mucho más que el rectángulo surcado en el que había pasado toda su vida (desde mediados de  mayo hasta ahora cuando el otoño avanzaba tranquilo). 
No se despidió de nadie y salió por la cancela de atrás sin que nadie lo viera, en la hora más oscura de la noche, cuando todos duermen recogidos en el interior de las flores macho de las calabazas.
Él ha tenido la fortuna, la misma fortuna caprichosa que ha sido esquiva para con tantos otros semejantes que no lo consiguieron. Ha llegado. Apenas ya sólo le separa un trámite, el último. 
Al llegar, vigías dispuestos en las columnas rostrales que dan entrada al puerto, los observan. El agacha la cabeza, teme que le descubran y le señalen como diferente y le devuelvan por defectuoso. Ignora -porque acaba de llegar-, que los vigías no se preocupan de eso, de las diferencias, no aquí, en Patacosmia. Si se suben a lo alto de las columnas es para tener una mejor perspectiva de los hermosos mosaicos que siempre forman al desembarcar. En realidad son unos estetas. Y él con el tiempo se sentirá orgulloso de su origen y de su destino: único, irrenunciable e irrepetible.

In memoriam de los que no llegaron a la isla de Lampedusa

www.oscarmprieto.com

01 octubre, 2013

LA MARGARITA DE SCHRÖDINGER


Por miedo a que le confundieran con un poeta, lo cual hubiera dañado sobremanera su condición de científico, Erwin decidió cambiar la formulación de su experimento original, entregando a la Humanidad y a la Historia de la Ciencia un gato en lugar de aquella primera margarita.
En uno de los posibles universos que aventura la "Teoría de Cuerdas y Membranas", se ha descubierto en el desván de una sobrina nieta de Erwin -afincada en la ciudad australiana de Canberra-, uno de sus cuadernos de notas, en el que se encuentra la descripción primigenia de su teoría:
"Antes de florecer, la margarita contiene el "me quiere" y el "no me quiere" al mismo tiempo, es decir, ambos estados o disposiciones de su corazón estarán superpuestos. Sólo cuando, una vez ya florecida, nos decidamos a deshojar sus pétalos, desharemos esa tierra de nadie del 50% de probabilidades, colapsando así la función onda.
No tengo nada en contra de los gatos, pero hubiera agradecido que el experimento se hubiera llamado:
"La margarita de Schrödinger"


27 julio, 2013

9 DE TERMIDOR


Todo había sucedido en un año. Exactamente. Del 9 de Termidor del año I -cuando fue nombrado miembro del Comité de Salvación Pública-, hasta el 9 de Termidor del año II -cuando la reacción terminó por imponerse y lo apresó en la Comuna de París, justo en el mismo instante en el que un tiro descerrajado le destrozaba la mandíbula-.
Estos 365 días vivieron la sublimación de la Revolución. Y no existe verdadera Revolución si no hace tabla rasa de la Historia, del Tiempo y del propio Hombre. Es el año I, el principio de todo. También de un nuevo calendario que estrena nombres recién hechos para los nuevos meses, que comienzan el año con el equinocio de otoño: Vendemiaire, Brumaire, Frumaire, Nuvôse, Pluviôse, Ventôse, Germinal, Floréal, Prairial, Messidor, Thermidor y Fructidor.
Un nuevo culto: al Ser Supremo. En el Altar de la Revolución. No servían los viejos dioses, como tampoco sirvieron los reyes caducos. Todo debía ser nuevo. Se trataba del comienzo de una nueva era de la Humanidad.
Y la Virtud por encima de todo. La Virtud en Virtud de la cual la sangre se justificaba, La Virtud que exigía las cabezas de los enemigos, La Virtud ante la que nadie podía estar seguro de su propia cabeza.
La guillotina.
En un año se suceden tantos nombres, que es necesaria la sangre, como se hace necesario el vino para tragar el alimento. Son los nombres más bellos y ciertos de la Revolución: la Dictadura Jacobina, La Montaña, ..., los Sans-culottes, Danton, Marat, El Terror, El Gran Terror, Hébert, Desmoulins, Couthon, su inseparable Saint-Just, llamado el Ángel de la Muerte.
No le permitieron hablar aquel 9 de Termidor del año II ante la Asamblea. Temían sus palabras y las consecuencias de ellas. Prefirieron acusarlo de tiranía.  
Era el mes del calor, Thermidor, 27 de julio como hoy. Se había ganado el sobrenombre de El Incorruptible. Un año y un día después, su cabeza también rodaría en el patíbulo instalado en la Plaza de la Revolución. Qué le importaba la muerte a él, que se había dado una vida incorruptible en los siglos y en los cielos. Con Robespierre moría el gallo más gallardo de la Revolución y también moría la verdadera Revolución.
Lo que vino después fue componenda. Apaño.
Aquí lo vemos en una de las escasas fotografías que se conservan de él, va camino del Comité de Salud Pública, que durante un año presidió. Nos llama la atención su plumaje blanco, inmaculado.

08 julio, 2013

EL EMPERADOR DESTERRADO


Rodeado de agua y cielo -inmensidades de un destierro en el que apenas le han dejado tierra donde posar sus pies- por todas las partes, aislado en la remota isla de Santa Elena, mientras todos esperan que muera para librarse de su incómoda carga, el Emperador Huevo sigue obsesionado con su recuerdo de Moscú ardiendo, en llamas, incendiado por los propios moscovitas.
Él, que había sido contemplado en el desierto, junto con sus soldados, por cuatro mil años de Historia, sabe que ninguna pirámide esta a la altura de esta pira funeraria en la que se abrasó su propio destino. Llegaba triunfante a la ciudad, después de alzarse con la victoria en la Batalla de Borodino, pero el Conde Rostopchin, le privó del botín, ordenando la voladura del Kremlin. La primera chispa saltó un 14 de septiembre. Demasiada madera.
No se arrepiente, sin embargo. Sabe que todos los seres humanos tienen su propio frente ruso. El de sus custodios, a los que oye cuchichear al otro lado de la puerta, es bien distinto al suyo. El de cada uno congruente con su ego y su grandeza.
El Emperador se atusa sus cabellos en mitad del océano, en el exilio. Sonríe. Enigmáticamente. Intuye que esos mismos cabellos que ahora se mesa, serán la prueba delatora del crimen.
En el aire un ligero olor a almendras.

29 junio, 2013

EL PRIMER CÓNSUL



Algunos historiadores heterodoxos y sabios son de la opinión de que la Campaña de Egipto no tuvo otro fin, al menos en su corazón, que el de interrogar al Oráculo -igual que miles de años antes lo había interrogado Alejandro-, y confirmar si era un dios o no.
Como no se conservan pruebas arqueológicas de la divinidad, ignoramos la respuesta que recibió. Sin embargo, a tenor de los acontecimientos que se sucedieron, es fácil aventurar que la respuesta coincidiera con la que él mismo ya llevara grabada en sus anhelos desde la cuna.
En esta fotografía lo vemos la mañana del 18 de brumario (pese al sol, los registros nos indican que se trató de una mañana de brumosos fríos), antes de dictar las órdenes a sus generales, tomar el control de las palabras y de todo lo que con ellas se dijera y ser nombrado Premier Cónsul.
Pese a los oropeles, sus soldados le seguirían llamando "El pequeño huevo" y su pronunciación siempre estaría marcada por el acento de una isla corsaria.

22 junio, 2013

EL DIRECTORIO


El 10 de Brumario del año IV, los revolucionarios decidieron gobernarse bajo la autoridad de un Directorio. El Consejo de las Ancianas Gallinas -que a su vez, era elegido por el Consejo de las 500 Gallinas-, eligió a sus cinco primeros Directores. Con estos nombres han pasado a la Historia aunque, como parece lógico, no son sus verdaderos nombres:
Jean François Reubell
Paul Barras
Louis Marie de La Révellière Lépeaux
Étienne Fracçois Le Tournier
Lazare Carnot
Apoltronados en sus butacas no hicieron nada para reprimir el terror blanco, al contrario, bajo la cáscara de aparente imparcialidad e imperturbabilidad, lo alentaron. Esta dejación supondrían el principio de su fin.
Aquí los vemos en el único retrato que se conserva de los cinco. Sus sonrisas delatan su ignorancia sobre lo que estaba por venir.

08 junio, 2013

EL PALCO DE HONOR


Aquel 26 de septiembre de 1835 la expectación era máxima en el Teatro de San Carlos, en la ciudad de Nápoles.
Y no porque Donizetti fuera a estrenar su última ópera, Lucia di Lammemor, que en cualquier otra ocasión hubiera colmado los pozos de rumores. 
El paroxismo alcanzó a lo más selecto de aquella sociedad meridional, cuando las seis gallinas ocuparon su lugar en el palco de honor.
Sus miradas altivas e indiferentes hacían presagiar un cambio de cetro.
Como así sucedió.

22 mayo, 2013

EL TULIPÁN



No se puede decir que no tuviera experiencia, pues había trabajado en grandes fachadas, edificios enteros de viviendas e incluso en alguna piscina. Pero, ciertamente, era la primera vez que le encargaban un trabajo así. 
Como era la primera vez, quizás por ello, no supo ver los riesgos a los que se enfrentaba cuando aceptó sin pensarlo y sin pedir ningún adelanto. Tampoco le importaba demasiado, de alguna manera sabía que llevaba esperando toda la vida por un trabajo así, como este.
Comenzó a pintarla con todo el cariño que su corazón podía destilar, con mimo y con esmero. Aplicando a cada pincelada toda su atención, hasta el punto en que en ese  momento no existía nada más o, mejor, todo la existencia se resumía en esa pincelada sobre el pétalo. Fue por esto que no se dio cuenta de que la pintura se le acababa.
Y ahora ya no puede salir, de allí. Imposible pisar sobre lo ya pintado.
Se quedará allí, contemplando su obra inacabada, en el centro mismo de la flor. Hasta morir.
Aunque cueste comprenderle, es feliz, allí sentado al pie de la farola.

09 mayo, 2013

ABEJAS


Camina entre las hileras de árboles frutales que parecen no tener fin.
No puede recordar cómo ha llegado hasta allí, como uno tampoco recuerda cómo atravesó el útero materno.
Pero la misma sensación de nacimiento,de renacimiento, la misma emoción, también el dolor.
Sin embargo, él no siente ganas de llorar.
Un zumbido, ruido de corriente alterna, reclama su atención. Parece provenir de los propios árboles, como si fueran torretas de alta tensión. De pronto todo es vibración, como una alteración eléctrica del espacio y del tiempo.
Se acerca a uno de los manzanos en flor para comprobar, quizás con la esperanza de encontrar diminutos generadores camuflados entre sus flores abiertas. 
Pero no, se trata de abejas. 
Abejas y abejorros que zumban, liban, vuelan. 
Abejas que polinizan sin querer con sus patitas.
Abejas, las auténticas centrales energéticas de la vida. 

27 abril, 2013

EL LABERINTO


Minos, Rey de Creta, necesitó del fracaso de su arquitecto, Dédalo. Sólo así pudo darse cuenta de que un laberinto de líneas rectas, que al final acabarían confluyendo en un punto de lógica, de razón geométrica, no era la solución. 
Siempre existiría la posibilidad de que apareciera un nuevo Teseo, una Ariadna enamorada y un maldito hilo. Y, precisamente esta posibilidad era la que debía evitar a toda costa.
Un hombre misterioso y encorvado -del que la Historia no ha conservado nombre, quizás intencionadamente-, apareció por aquellos días en la corte del tirano. Hay quienes opinan que dicho hombre nada tuvo que ver, que fue cosa entera de Minos. Otros, sin embargo, están convencidos de que fue este hombre -a quien nadie, salvo el monarca, escuchó su voz-, quien deslizó la idea en la mente de Minos. Fuera como fuera, el caso es que el Señor de la isla de Creta, decidió encerrar al monstruoso engendro en las ramas de un árbol. De una higuera.
El éxito de su decisión lo demuestran los siglos que allí lleva, sin poder salir, hasta el día de hoy.

14 abril, 2013

MA CHERIE


La expedición la componían: 
     Fiodor Timonenko, exégeta.
     Claire Galle, hermeuta.
     David Bordeaux, poeta.
     Pietro Mosses, filósofo.
Además de Requiario, rey suevo derrotado, quien desde su derrota se alquilaba a este tipo de empresas para contarles historias de otro tiempo ya caídas en desuso u olvido.
Pese a ser todos ellos expertos en cada una de sus disciplinas y artes, de no haber sido por la casualidad, aliada en este caso con una atroz sequía, todos sus esfuerzos hubieran resultado vanos y no hubieran encontrado el motivo por el que El Oscuro Heráclito -hoy en día exiliado político aquí en Patacosmia- afirmó tajantemente que nadie podía bañarse dos veces en el mismo río. Fue esta prohibición y no el uso indiscriminado del fuego y de la guerra, la que le costó el destierro.
Es precisamente la roca de la fotografía, que el cauce exangüe del río dejo al descubierto, la que les dio la clave. 
Aunque no se conservan otros textos del autor, distintos grafólogos han aseverado que el grafiti de la piedra , sin duda pertenece a Heráclito.

07 abril, 2013

LOS GLADIOLOS DE ROTHKO


No le hizo falta levantarse de la cama ni asomarse a la ventana para saber que minúsculas falispas de nieve enredaban el aire en un sin fin de sutiles torbellinos.
Conocía el silencio de la nieve, aún con los ojos cerrados y amortiguado por el calor de las pesadas mantas.
Volvió a dormirse.
Despertó al mismo tiempo en el que la ventisca se desvanecía. No le hizo falta asomarse a la ventana para saber que la tarde ya sería de abril. Se levantó de la cama.
Los críticos, años después, elaborarían teorías sobre colores, misticismos y sentidos, pero ninguno de ellos podría siquiera sospechar, que estas verticales de color, fronteras deshilachadas, no eran otra cosa que el recuerdo que Marcus Rothkowitz conservaba de esa tarde de abril en la que después salió el sol y aprovechó para plantar gladiolos junto al césped.
Quizás fue la última tarde en la que fue feliz.
Pero esto, obviamente, no es más que una hipótesis.

28 marzo, 2013

EL HERRERO Y EL SOL


    Tres jueves hay en el año
    que relucen más que el sol:
    Jueves Santo....

El herrero, cansado ya de tanta nube,
se encerró en su taller
y fabricó un astro con sus propias manos.

Hubo quien no estuvo de acuerdo y lo acusaron de osadía.
Otros, sin embargo, lo calificaron de hecho histórico y hablaron de componerle un cantar de gesta.
Los más sabios, que comprendieron que se trataba -no más-, de un consuelo pasajero, callaron. 

Todos lo son.

21 marzo, 2013

LAS TRENZAS



El caballero llegó tarde. No debía haberse entretenido matando dragones. 
Hacía sólo un minuto que la princesa, cansada de esperar, había cogido las tijeras y cortado sus largas y sedosas trenzas. Así se lo hizo saber a través de una paloma mensajera. Ni siquiera quiso asomarse ella a la ventana para decírselo de viva voz.
Aquellas trenzas eran la escalera y la promesa. Ahora ya no podría escalar la torre. 
Se alejó de allí maldiciendo para sus adentros:
    - Maldito reloj de sol. Siempre falla en los días nublados.
La princesa, por su parte, al mirarse en el espejo, pensó que no le quedaba nada mal el pelo corto.