17 junio, 2009

FUGIT


Quién lo diría!
Hace ahora dos años que hubimos de abandonar Metacosmia.
Allí, en ese espacio sobrante y despreocupado entre la diversidad de universos -de la misma naturaleza que los recortes de madera de un suelo de parqué: inservibles para carpinteros y dueños. pero una aventura para cualquier niño- habíamos sido felices, hasta que las palabras se avinagraron y su acidez erosionó la membrana que nos protegía.
Fue entonces, cuando el coraje nos decidió a montarnos en cápsulas de dientes de león y lanzarnos, al albur de los vientos espaciales, a la búsqueda de otro lugar amable en el que dar reposo y luz a nuestros ojos y senderos imprevisibles a nuestros pies.
Dos años ya.

02 junio, 2009

DESFILE

En el tiempo que llevo aquí, recorriendo, descubriendo, desvelando, viviendo Patacosmia, cada mes nuevo que ha llegado se ha recibido con desfile triunfal, con confeti, coche descapotable y la gente enfervorecida, sonriendo, gritando, alzando los brazos, aplaudiendo, saltando.
Sí, un desfile del tipo al que se hizo en New York en homenaje a los astronautas que llegaron o no a la luna.
Paul Newman ha intentado explicarme el motivo, viene a ser como una celebración de lo que llega y se va, de la vida misma.
Sin embargo, junio llegó ayer y como podéis comprobar no hay nadie en los balcones para recibirlo.
Imagino que estarán todos dentro, amándose.

29 mayo, 2009

SU MOMENTO


El viajero aguardó pacientemente a que llegara su turno.
Tras la línea amarilla.
Y llegó su momento.
Y fue amado.
Y aunque estaba anunciado claramente en la cartelería de los aeropuertos y aduanas,
el amor no dejó de ser una sorpresa, para él.
Le sorprendió, incluso más que cuando presenció aquel cielo comprendido en el cáliz de una flor.
Se trataba entonces de una cala.

27 mayo, 2009

40.000


Aunque ya hemos recorrido una parte considerable de Patacosmia, no debemos engañarnos: lo que hemos conocido de este inquietante y a un tiempo maravilloso universo es menos que un grano de arena del lecho de uno de los ríos Ganges, de todos los ríos Ganges que hay, exactamente, tantos como granos de arena hay en el fondo del ríoGanges original.

Siendo esto así, no me cabe duda de que Patacosmia es un universo noble y generoso -como lo era Spinoza- en el que se puede ser feliz. La prueba de que en Patacosmia existe un orden inmanente es la siguiente:

Aunque reciban más 40.000 pasajeros, todos ellos aguardarán pacientemente a ser amados detrás de la línea amarilla.
Luego se dirigirán a la cabina indicada en el visor.

Bienvenidos
.

13 mayo, 2009

ANTONIO



Tuve que correr

cuando la vida dijo: "ve"

No hubo manera de pararme.

Correr que fue volar

Beber de un solo trago todo el mar

Y no sació mi sed el agua

Tomé el sendero

sin saber

que me alejaba

para no volver
antonio vega

12 mayo, 2009

LOS ÁRBOLES AGUARDAN

Del cerro, descendí hasta el océano mar, como un peregrino.
Apenas lo acaricié con las yemas de los dedos, para no importunarlo.
Luego, he regresado a la ciudad de los perros abandonados.
Al verlos, los equivoqué con una presencia amenazante y sombría. Nada más lejos. Los árboles aguardan en silencio el momento de iniciarse en el misterio de la lluvia.
Lleva desde septiembre sin llover aquí.
Tal vez hoy se produzca el milagro.
Qué así sea.

11 mayo, 2009

DÉDALO DE RAMAS MAR


Qué puerta tan fantástica!
Cuando creía que ya estaba fuera, un impulso de aire amble y persuasivo, renovó en mis ojos el deseo de ver más cosas nuevas y me lanzó por un dédalo, no de pasillos, no, de ramas, incomprensiblemente conectadas entre sí por un diseño arquitectónico oculto.
He ido a salir a uno de los cerros que reciben el Océano Mar Pacífico.
Las olas, en lugar de rumor, suenan a versos:
Cuando es invierno en el Mar del Norte, es verano en Valparaíso.

30 abril, 2009

ÓJALA


Había oído hablar de la existencia de este tipo de puertas, pero no había llegado a conocer ninguna. No por ello dudaba de que las hubiera.
Por regla coronel, suelo creer en algo hasta que se demuestre que es falso y por lo tanto, que carece de la realidad. En ese momento, resulta inevitable destilar cierta nostalgia por lo que no ha llegado a ser.
No me importa confesar que sigo creyendo en unicornios y centauros, y así lo haré hasta el momento en que compruebe que no existen.
Ójala no llegue nunca.

19 abril, 2009

LA PUERTA



Al salir de lo hondo del lago he lado, tal vez mis sentidos se encontraban afectados. Pero no he podido dejar de ver la puerta -protegida por una tela tenue y sin hilo.

La puerta me llamaba, con su voz de puerta.

No he sentido miedo. Al contrario.

Al otro lado me recibe una lluvia fina, incapaz de mojar pero con el divertimento caprichoso de diluir los perfiles de las cosas.

Sin embargo, si miro hacia las cùpulas que redondean el cielo, creo que puedo decir donde he ido a salir.

25 marzo, 2009

LAS HORAS SE RÍEN DE MÍ



Habitantes de Patacosmia:

Permitidme que en el día de hoy os haga partícipes de mi alegría y de la buena nueva de la aparición de LAS HORAS SE RÍEN DE MÍ, mi tercera novela. Ha sido un largo camino el recorrido, pero por suerte, nunca faltaron amigos a mi lado que me dieron las fuerzas y el aliento necesario con sus ánimos. A todos ellos, mi cariño.

¡Salud!

La novela habita en dos espacios. Un madrid callejero y nocturno, con sorpresas en cualquier esquina y extraordinariamente vivo. Y la tranquilidad y el silencio de los caminos solitarios y conocidos de un pueblo de León.

La novela se encarna en dos personajes.
Cristo, una mujer joven que ha perdido los sueños, igual que se pierden las monedas, por el agujero de un bolsillo; una mujer con sueño y ganas de dormir, que madruga para dar desayunos en una cafetería y a la que nunca le llega el tiempo, siempre resoplándole en la nuca, por más que corra. Su vida se ha llenado de prisas y en los últimos días le han sucedido cosas muy extrañas: un beso, una muerte, un milagro,... Juan, un hombre viejo y con el pelo recio y blanco como el espigón de un barco. Antiguo matador de cerdos, hacedor de fuego y viajero empedernido, es depositario de un modo privilegiado de viajar. Cuando se jubila y se queda parado como un rayo en mitad del patio, descubre que su tiempo ya ha quedado a sus espaladas y decide caminar, en círculos. Un día, un joven pescador le enseña el ciclo vital de la ephemera o mosca de mayo. Otro día un eclipse le revela su destino.

Dos tiempos. El protagonista, el caminante, el omnipresente en cada página, en cada palabra, es el tiempo. El ser humano es radicalmente tiempo y es en el tiempo en el que todo cobra sentido. Pero noe xtiste un tiempo uniformado, objetivo y absoluto, sino que, en buena medida, el tiempo depende del sujeto, como el sujeto, a su vez, depende de la memoria. De ahí la pregunta que se lanza al río en la novela y que espera su respuesta hasta el final:
¿Sabes qué tiene que hacer esta piedra para llegar al mar?


La novela tiene un río. ¡Qué sería de una novela sin un río!


Por sus páginas ronronea Miércoles, un gato que nació un miércoles de ceniza y al que le encanta el agua y, por supuesto, las gatas. Y también hace sonar el cascabel Canela, una perra pequeña y parda que concibe las horas en la oscuridad de la cuadra.

Corre sangre derramada, hay párrafos manchados de sangre. De un cerebro que los médicos diagnostican enfermo. Pero no, Cristo no puede creer que Juan esté enfermo. De lo que sí se da cuenta es de que la enfermedad puede seer un regalo para una familia y también de... un secreto. También sangre trágica, incomprensible e injustamente derramada en la flor de la vida, en un instante, vanamente.

No podía faltar el viaje ni la estación ni el tren. Y no faltan.


La novela tamién tiene su amor, su historia de amor, de amor eterno, eterno y tan silencioso que se va en un barco de papel.


Además, están las tres tías, Cuco -que ha llegado de Chiapas-, el Gran Rumanao y su hija, Sara y Alicia, Nacho y su gata Michelle y, testigo de todo y de todos, la luna, la luna llena, en la que si te fijas bien puedes encontrar, con las patitas alzadas, al conejo maya.

Más o menos todo esto es lo que está guardado en la caja novela. O animo a que la leáis y os aseguro que nada me hará más feliz que saber que disfrutais con ella.
Gracias y buen día.

Pd: El que la quiera la puede pedir en cualquier librería y si no la tienen que se la pidan.

16 marzo, 2009

LA GRAN MIGRACIÓN


Han sido muy pocos los afortunados que han podido verlo con su propios ojos.
Me refiero a la gran migración y retorno de los árboles en primavera.
Está muy extendida la creencia de que, a los mismos árboles que el taimado otoño despluma de sus hojas en una partida, la primavera se las rembolsa cada año sin usura.
Pero, en verdad, no sucede exactamente así.
Lo que ocurre verdaderamente, es un cambio de árboles. Cuando nadie los ve -o tan sólo unos pocos afortunados, los que han soportado las inclemencias del invierno se retiran a balnearios, a destinos de todo incluido o a clínicas de dexintosicación, y son sustituidos por otros que regresan con savia renovada y con expectativas de vientos y de pájaros, de algún río.
Como este que llega, decidido.

pd: A partir del 23 podréis encontrar y pedir en las librerías:
LAS HORAS SE RÍEN DE MÍ.
Salud

13 marzo, 2009

EN ESCENA

Nadie habla de otra cosa.

Al parecer el míercoles fue la última luna llena del invierno.

Se levanta el telón

y en el escenario aparece
la descarada primavera.

04 marzo, 2009

QUE DIOS OS LIBRE DE LA PRIMAVERA

Abandono la vida subacuática, en la que los sonidos son más blandos y el sentido del tacto proporciona mucha más iNformación, y más valiosa, que en la superficie (por ejemplo te informa si se acerca alguien, sea pez o presentimiento).

No me han salido escamas sin embargo.

Ni tampoco me despido de lo líquido: aquí, arriba, llueve.

Lo siento por la campaña de polinización de algunos seres vegetales que ya la habíaN comenzado. Me alegro, por los que sufren persecución de las alergias, pues respirarán unos días aliviados.


Qué Dios os libre de la primavera.

24 febrero, 2009

PLANTA PERISCOPIO


Se oyen lamentos al otro lado de la mampara de hielo. Los seres están agotados de invierno y de cielos sólidos y opacos.
Necesitan el sol.
Por suerte, los días van aprendiendo a definir las sombras y la luz se va caldeando en un tono amarillento.
Antes de salir, por si acaso, pido a una planta de la orilla que me preste su ojo, cien por cient esférico y vegetal, y me sirva como periscopio.
Se ha ido la nieve y también las huellas de los animales en la nieve.
Es hora de regresar de debajo del agua.
Me seco y salgo.

12 febrero, 2009

EL LAGO HELADO

Como estaba amaneciendo y la luz, en lugar de iluminar, se entretenía todavía con caricias nocturnas, no pude ver que era lago y no camino donde me adentraba.
Al principio me preocupó por la respiración, siempre había oído que los seres humanos no podíamos respirar bajo el agua, aunque siempre me quedó la sospecha: si los peces podían... los peces que apenas tienen tres segundos de memoria... los humanos...
Y sí, sí se puede respirar bajo el agua. Tan emocionado estaba con este descubrimiento que pasé horas caminando por el fondo del lago, separando las algas. Cuando quise salir, el frío había convertido en hielo la superficie y quedé atrapado.
Allí he estado hasta ahora, hasta esta mañana en la que el sol ha conseguido abrir un pequeño agujero.

26 enero, 2009

DOS SOLES



No encontré a nadie en casa cuando me levanté.
Había dos manzanas amarillas como dos soles encima de una mesa. Las cogí. Entendí que las habían dejado para mí.
No son tan usuales en el universo como pueda creerse sistemas de una sola estrella. La mayoría de los conjuntos planetarios cuentan con dos soles y, por esta causa, los planetas describen órbitas que trazan el símbolo del infinito.
Salí de la casa por el postigo de atrás, atravesando el huerto, el que da al lago.

21 enero, 2009

EL MECANISMO

No es la primera vez que duermo en una habitación orientada al Oeste y por la que entra suavemente el sol para despertarme.
Pero sí es la primera en la que amanece dentro de ella y el techo azul se va iluminando como un cielo y en él se prolongan las sombras primeras de los árboles.

Sin embargo, a noche, cuando me acosté, todo estaba cubierto por capas kilométricas de nubes.
Me acerco a la ventana. Sigue nublado.
¿Cómo explicarlo?
Es muy sencillo.
Se trata de un mecanismo de reloj, con un sol diminuto que se descuelga desde la parte superior de la ventana y trasnsforma para mí, dentro de esta habitación azul, la mañana en luminosa.

09 enero, 2009

SERVICIO DE APUESTAS Y PRONÓSTICOS

Los Servicios de Apuestas y Pronósticos habían avanzado una noche de temperaturas bajo el umbral. Necesitaba un lugar donde dormir. Y los puentes estaban llenos.
En un camino que llegaba o partía me encontré de nuevo con Paul Newman. Me ofreció en su casa una habitación de techo y paredes azules orientada al amanecer y que se llenaba de sol cada mañana.
Yo le señalé el cielo, indicando lo nublado que estaba y lo inútil que resultaría la orientación y el azul en ausencia de sol, acolchonado como estaba entre tan tupida maraña de nubes.
Paul no me respondió, hizo gesto de que le siguiera.
Atrás dejo los árboles.
Allá ellos!

29 diciembre, 2008

NARCISUS


Un domingo sin rasgos se escuchó en los alrededores del bosque el último suspiro de Narcisus: había languidecido frente al estanque hasta desaparecer.
Si murió feliz o desgraciado,...
Hay quien dijo que se trató de un castigo o venganza por rechazar el amor de la ninfa.
(No lo creo)
Otras hablaron de la vanidad de contemplarse y no ver más que el reflejo de uno mismo.
(No lo creo)
Pero en realidad, nadie sabe, ni sabrá, qué era lo que él miraba dentro de aquel charco de espejo. Nadie sabe qué le llevo a entregarse de manera tan fiel y comprometida, que hasta dio su vida.
Un domingo sin rasgos.
Como ayer.