18 diciembre, 2006

DOS EN LA CARRETERA


Siempre he pensado que debería haber una asignatura (podría ser una optativa9) en la carrera de Arquitectura que fuera "Arquitectura a pié de carretera". Por alguna razón ese es un espacio en el que las modas y tendencias sucumben ante la singularidad y la atemporalidad de las manifestaciones artísticas. Hay un cierto ámbito de libertad expresiva e incluso de atrevimiento de formas y conceptos, seguramente producto del capricho del propietario, en esos hoteles, cafeterías y clubs de carretera.
!! Creatividad al fín!! ruptura de la normativa, transgresión y posmodernidad en esos moteles de ladrillo castellano terminados en almenas orgullosas coronadas con luminosos y rótulos en sinuosas letras mayúsculas.
Y los colores...la cal rosa diría que es una pequeña tendencia en los clubs de carretera, con nombres tan poéticos y españoles como "Los Abanicos".
Y los bares, yo diría que lo dan todo! saben que el viajero que para es un fantasma de otro mundo que se va para no volver, por eso a veces, la profusión de chismes, quesos, chorizos y mieles llega hasta el exceso. Los bares de carretera temen ser invisibles. Te abruman con sus licores y mantecados, y en algunos casos con su iconografía religiosa (como en Casa Pepe), para que vuelvas otra vez y rompas el hechizo.
Hay que entender y hasta justificar la anarquía de las carreteras, como en las "Road Movies", hay algo melancólico e iniciático en el viaje por carretera, es como si aún pudiéramos ver el tiempo atrapado en cada Kilómetro, casi como ser siempre un poco adolescente...
EPILOGO: Para Casa Pepe, la Taberna de Córdoba, dónde saboreamos una delicatessen como las berenjenas con miel de caña o la tortilla de rabo de toro. Prometemos volver. Un año de amor.
Besos Patbel.

4 comentarios:

Sabino dijo...

Yo no entiendo de estéticas y de arquitecturas, lo que si sé es que en estos bares de carretera son en el único sitio donde puedo encontrar casettes de los conjuntos que me gustan.

Anónimo dijo...

En el km 221 o 224 de la A6, dirección a La Coruña, hay una estación de servicio -que es así como ahora se llaman- en la que tienen un queso de oveja (al lado está la fábrica)que es una delicia.

Pepe dijo...

Querida Pat:
nadie hubiera elegido un adjetivo mejor para calificar la iconografía de Casa Pepe (no la de Córdoba, sino la de Despeñaperros): regiliosa, porque es auténtica devoción la que sentimos por nuestro Caudillo, que se fue y nos dejo en este valle de rojos y de lágrimas.
Arriba España.

Germán dijo...

En cualquier caso las carreteras ya no son lo que eran, ni tampoco los automóviles.
Antes, para cualquier viaje uno se dotaba hasta de cantimplora y manta. Todavía recuerdo un viaje en un 127. Aquellos si eran odiseas, entonces si se vivían emociones, sobre todo la emoción de llegar.
Ahora todo es comodidad, autovías valladas y aire acondicionado.
Eso sí, los servicios de las gasolineras están mucho más practicables.