28 octubre, 2012

MAGIA SIMPÁTICA


Fue gracias a Sir JameS George Frazer que lo descubrí.
En su Rama Dorada encontré la realidad de la magia simpática, al leer cómo los nativos, de no recuerdo qué tribu perdida, cuando se le caía un diente a alguno de los infantes de la misma, lo colocaba cerca de las vías de paso de los roedores. Teniendo estos dientes poderosos, sin duda, por contigüidad y simpatía, el nuevo que le naciera al niño desdentado, indefectiblemente, también habría de ser un incisivo rotundo.
Con esta lección en el bolsillo, desde entonces, coloco todos mis escritos al lado de los grades, de los más grandes, con la esperanza de que algo se transmita, por ósmosis o transubstanciación. 
Pessoa es el encargado de cubrir uno de sus flancos.
Esta fotografía es la prueba de que la magia existe y de su poder.
En la lejana Firenze, mi amigo Pablo ha encontrado un ejemplar de Love is a game al lado del Libro dell'Inquietudine del poeta que nunca supo si lo que escribía lo sentía o lo sentía porque lo escribía.
No dejéis de creer. Es mi consejo.

1 comentario:

Maria Luisa Espejo Ramos dijo...

No hay verdad sin evidencia. Las casualidades no existen, todo pasa por algo. Ese sitio estaba reservado para ti, y hasta hace unos días no lo sabía nadie...
Y de nuevo, ese estante, que no ese instante, aunque también podría ser, no alberga sólo palabras.