18 noviembre, 2010

SE CONTABAN POR CIENTOS


Seguramente me había quedado dormido, para no pensar en lo que acaba de hacer.
Para mi sorpresa, al despertar, comprobé que no estaba sólo, que no era el único que había tomado una decisión parecida.
Cientos de ulises despertaban en el mar, como yo.
Cientos de girasoles que había decidido prolongar su odisea y, quizás, volver a la isla de Circe o a los besos de Calipso o a las naúfragas costas de Nausícaa antes de regresar.

4 comentarios:

Cecilia dijo...

hya uno qu ese ha girado pero no tiene étalos...está como con resaca!
le veo algo perdido...

Reiner dijo...

Qué desgracia, un girasol sin pétalos!

sunflower power dijo...

es un girasol adolescente, no se le han abierto y por tanto no sabe a donde mirar

Irma dijo...

Preciosas fotos y un rincón muy especial el que tienes.

Suerte con Love is a game yo me lo regalaré el lunes, ya te contaré.
Un abrazote utópico, Irma.-