
Sin embargo, el viento sopló sólo por una noche. Tras la noche, el viento dejó de soplar.
Nadie puede escapar a su destino.
Que se lo pregunten al soberbio Edipo: hubiera cambiado palacios y reinos a Yocasta y a todas sus amantes, sin dudarlo, si al menos lo hubiera decidido él. También a su hija Antígona en el exilio de Tebas, único consuelo para sus ojos ciegos.
El Directorio dictó sentencia y el 18 de fructidor, al rey le cortaron la cabeza.
Qué será ahora de su hija, la princesa, Margarita?
Nadie puede escapar a su destino.
Que se lo pregunten al soberbio Edipo: hubiera cambiado palacios y reinos a Yocasta y a todas sus amantes, sin dudarlo, si al menos lo hubiera decidido él. También a su hija Antígona en el exilio de Tebas, único consuelo para sus ojos ciegos.
El Directorio dictó sentencia y el 18 de fructidor, al rey le cortaron la cabeza.
Qué será ahora de su hija, la princesa, Margarita?
2 comentarios:
corre Margarita! vuela! subete a las alas del viento y no mires atrás....
Estoy esperando tu siguiente libro, así que ánimo, que tú vales mucho y eres muy bueno escribiendo.
Saludos para tods. Paco de Gualtares y Benavides.
Publicar un comentario