01 julio, 2010

Y FIN (X)

Era verdad, allí estaba, al final del arco de iris, el tesoro: una olla repleta de monedas de oro, tal y como revelaba el cuento.
o son de chocolate?


Post scritum:
queridos campañeros de viaje, después de casi tres años dando tumbos por este universo al que hemos llegado, Patacosmia, es hora de echar una siesta. No sé si Rafa tiene algo preparado para entrenenernos este verano, yo me tomo un descanso. Por cierto, vamos a llegar ya a las 50000, desde todos los lugares del planeta Tierra.
Un abrazo.
Salud

28 junio, 2010

EL TESORO (IX)


Me encontré con el sueño. Me detuve a hablar con él. Me quedé domirdo. Una araña tejiendo su tela me despertó. Me despertó la araña y la misma voz que por altavoz avisa de la recogida de los viejos colchenes de lana, pero que en este caso advertía de que el arco de iris acaba de salir.

Entonces, corrí, corrí sin tropezar, sin pensar, sin memoria pasada y también sin esperanza, hasta que lo vi, al lado de un árbol.

21 junio, 2010

EL MENSAJE DERECHO. Y CASI FIN

El segundo mensaje dice así:
" No temas porque el día se haya ido. Nadie ha encontrado nunca su tesoro,sin pasar la prueba de la noche en el bosque. Busca algo parecido a un club de jazz. No te será difícil. Abundan en los árboles. Pero, no lo olvides, sólo te servirá aquel en el que oigas desde fuera dos trompetas que suenen como las trompetas de alguien que ensaya en un parque las escalas y un amago de canción. No entres. Sigue recto y confía en que el amanecer devuelva la lluvia y con ella el arco de Iris. Es la hora del valor y de la fe en que también lo imposible tiene su lugar".

01 junio, 2010

DOS MENSAJES CIFRADOS. EL IZQUIERDO (VII)


Al descender de la barca,
en la playa me encontré con dos mensajes clavados en dos postes clavados por el mismo impulso en la arena -uno a la derecha y el otro a la izquierda- por medio de los cuales yo debía pasar.
Alguien, me dejaba las claves.
Otro alguien también dejaba claves a otro que aún no había llegado.

Sabía que sólo un juego de ellas me conduciría y que el otro me extraviaría sin remedio. Y lo mismo le sucedería al que llegara después de mí si yo me equivocaba.

Debía de acertar con mi elección. Algo más que un error estaba en juego.
Un tesoro.
Una muerte.

Como nada en su forma externa ni en su disposición, ni siquiera en el modo en que el clavo los atravesava, aparentemente sin provocar dolor, indicaba cuál de los dos alfabetos -el izquierdo o el derecho- estaba reservado para mí, cuál de los dos alguien me había dejado, me decidí a leer ambos.

Miré a ambos lados.
Nadie.
Miré a ambos lados.
Me decidí por el izquierdo.
Dice así:
"Id a cierto sitio y haced ciertos tratos con ciertas personas del modo que parezca oportuno"
Quizás.
Sin duda se trata de claves cifradas. Pero creo que no son para mí.
Huelen a sicario, a monarca soberbio y a Papa humillado.

Miro a ambos lados.
Nadie.
Desclavo la otra.
Dice así:

14 mayo, 2010

TRES VECES PRONUNCIÓ (VI)


No había pronunciado por tercera vez...
... fue Akenatón quien descubrió que los elixires y tragedias, para que surtan efecto o acaezcan, deben ser pronunciados por tres veces, consecutivas. Nefer, Nefer, Nefer, debía pronunicar para comprender su belleza...
No había pronunciado por tercera vez la palabra tesoro cuando un arco en el cielo le señaló el camino y el color.
A veces, la fortuna se presenta así,
antes de que nos demos cuenta.

06 mayo, 2010

EL TESORO (V)

Fugaz, como un barco veloz,
veloz como una lancha,
un pensamiento,
un deseo,
me cruza la mente, cruza el mar.
A las cuatro de la tarde,
como un calambre, como el hambre repentina,
como la sed de alcohol en la garganta:
Iré en busca del tesoro.

28 abril, 2010

EL BUZO (IV)

Un buzo me sigue, me persigue.
Lejos de contrariarme, me lo tomo con alivio, como un regalo.
No es bueno hablar solo durante tanto tiempo.
Cuando le intuya cansado, le invitaré a subir a tomar el aperitivo.
También echo de menos a los pájaros, urbanos o de campo, no me llevo bien con los marinos, sobre todo en esta época en la que están muy retozones y cantan y cantan y cantan.
Debí traerme conmigo el olivo,
pero estaba gritando
y me hubiera delatado al subir en la barca.
Sin duda me hubieran denunciado a las patrullas que contralan el contrabando de olivos, de pájaros y de conversaciones.

22 abril, 2010

PARAGUAS (III)


Después de todo, no se está mal en el mar.
Aunque debería haberme acompañado alguien,
para no mojarme.
Porque estas nubes traen lluvia.
No lo dudéis.
Y la compañía de la voz de otra persona, puede ser más impermeable que la tela de un paraguas.
Pronto dejaré de ver tierra.

18 abril, 2010

SINESTESIA (II)


Oigo voces que están demasiado lejos para poder oírlas.
No sé si me llaman, si me insultan, si me increpan.
Pero gritan.
Aunque yo no los oiga, sé que gritan.
Los veo gritar.
Desde la orilla, ellos.
Desde mi barca, yo.
Los veo gritar.
Adiós, les digo, sin que puedan verme.
Pura sinestesia dominical.

13 abril, 2010

LA BARCA (I)



Agotado por el amor y por la lucha,
los besos, los duelos, las batallas,
los atardeceres también
y algunas alamedas,
cogí una barca y me eché al mar.

08 abril, 2010

¿QUIÉN HA GANADO?

Con el toque de la última fanfarria, nativos, visitantes y profesionales, fueron poco a poco abandonando el recinto, hasta que éste quedó desierto -si exceptuamos a coleópteros, reptiles y pequeños roedores-.
Quien más, quien menos, regresa a su casa o va en busca de su próxima cita, con una sensación indefinida, sí, de indefinición, de ambigüendad, de.... y al final, cómo han quedado las cosas? ¿Quiénes han ganado? ¿Qué conclusiones debemos sacar?
Y yo les comprendo, porque después de todo un día de justas y de ajustes no podemos asegurar quiénes son vencedores y quiénes vencidos y nos volvemos sin ninguna conclusión que nos alivie el hambre o la sed.
Tal vez, el único duelo en el que se puede hablar de vencedor es el que han disputado Heráclito de Éfeso y Parménides de Elea, pues, aunque sea con muy poco margen, todo fluye.

30 marzo, 2010

JULIO VERNE


Al principio
-como por otra parte sucede así con casi todo-,
uno comienza por no comprender.
Se trata de un momento... digamos delicado. Unos siente pánico, otros unas ganas tontas de llorar o reír, indistintamente, otros imaginan un nuevo caminar, ... y algunos esperan pacientemente a que se defina la imagen en la pantalla.
Por suerte, no pasa demasiado tiempo para que las sinapsis se calibren conformes al nuevo formato y los centros cerebrales legítimamente asignados -es decir por elección puramente democrática- comiencen a desencriptar los datos empíricos que los sentidos recogen de este mundo conformado por colores y tamaños distintos de los acostumbrados.
(Os aconsejo que en esto no hagáis nunca juicios de valor)
Ciertamente, uno se puede ir haciendo una ligera idea. Pero todo se aclara cuando, al llegar, después de frotar los ojos varias veces para ver si pasa el efecto de las gotas de colirio, alguien te entrega el siguiente folleto:
Fiesta de Bienvenida a Julio Verne que regresa de su Viaje a la Luna.
Entonces sí, de pronto todo está mucho más claro.

Ps: Muchas felicidades, Rafa!

22 marzo, 2010

LA CASA DE CHOCOLATE


Sí, ahora está claro, las gotas de colirio han sido el agente transformador.
Sin embargo, ignoro, si lo que ha cambiado es el mundo -objetivamente- o mi mirada -subjetiva-.
No se trata de una cuestión de escala o de perspectiva. Si así fuera, ni siquiera dejaría constancia de ello en la bitácora.
El mundo, ahora, se me presenta o conozco, con las estructuras metafísicas de los cuentos y su lógica literaria, sin olvidar las técticas de construcción de puentes y canalizaciones.
Esta es una prueba.
Al fondo, la casa de chocolate.