28 octubre, 2008

PIES

No dejan de arreciar las críticas feroces. Dicen de ellos que no superarían a un mono con paleta y pinceles.
Pero no pierden el humor, el calor y el empeño en pintar la vida o, más exactamente, lo fugaz de la vida: nieblas, luces, luces reflejadas en el agua, hojas, hojas reflejadas en el estanque, una sonrisa, un presentimiento.
Manet le comenta a Mallarme que siempre debe uno fijarse en los pies de las mujeres, pues dicen mucho de ellas, más de lo que nos imaginamos y de lo que ellas sospechan:
Las que los disponen hacia afuera, son sin duda seductoras. Las que los cierran,... con esas no hay nada que hacer.

24 octubre, 2008

DELANTALES



Durante la guerra franco-prusiana de 1871, la casa en la que vivía feliz el matrimonio Pissarro -en Louveciennes- fue tomada por los soldados y habilitada como matadero.
Arrancaron los lienzos de los cuadros de Camille de sus marcos y los utilizaron como delaNtales para carniceros, además de enjugar la sangre de los animales que caía al suelo.
También se pudo ver en el lavadero local a muchas mujeres llEvando un lienzo pintado como delantal.
En la casa había unos mil quinientos cuadros. Un vecino pudo salvar cuarenta.

20 octubre, 2008

AL SALIR

Antes de entrar en la cámara de azules te advierten, en persona y mediante texto, de uno de los probables efectos secundarios:
No es extraño que uno salga de ella, con preguntas que puedan resultar ajenas e impropias, del tipo que uno nunca se hubiera formulado.

Reequilibrado para la vida cotidiana, salí a los soles del primer otoño con un interrogante clavado en mi garganta de pez como un anzuelo:
¿Para qué el Arte?

Alguien me habló del uso que se dieron a ciertos lienzos que Pissarro -en una huída- había olvidado en su casa.


Pd: Ojo que fijas ¿ se trata de una tapia con cimiento o de un cuadro de Rothko?

06 octubre, 2008

AZUL

Lleva horas encerrado en la cámara de estabilización del azul. Debe tratarse de algún imprevisto. Los marcadores y caudalímetros indican que esta vez ha regresado con demasiados destellos y por lo tanto no será fácil reprogramar los niveles de azules óptimos para las horas cotidianas.

No es el primer caso que se da en viajeros experimentados y argonáuntas. Confiados bajan la guardia, en la ilusión de que después de tanto visto, ya nada podrá sorprenderlos.


Y de repente,

la vida,
con la que ya no contaban,
se les ha colado por alguna microfisura en su escafandra.

Cuando esto sucede, lleva un tiempo adecuarse de nuevo a respirar de manera no asistida.

30 septiembre, 2008

LA VISITA II

Antes de continuar, quiero aclarar para aquellos que hacen complot contra lo imposible, que no vino a visitarme en sueños, ni tampoco por los pasadizos de las páginas. No. Vino él en persona. ¿Cómo explicar si no que oyera el sonido físico cuando llamó a la puerta?

Era él. No os quepa duda.

Esta mañana he tomado el tren que lleva hasta El Tigre. Luego una lancha que me ha dejado en una quinta de recreo –El Tamet-. En una pequeña isla llena de árboles y pájaros.

¿Encontraré aquí las rosas y las letras? ¿Se refería a esto?

Desde que he desembarcado un perro me acompaña fiel y silencioso. Ahora mismo dormita bajo la silla en la que me he sentado a esperar, a ver qué pasa. Pasa el río. También vino un gato, pero se fue luego.

Una isla. La que ha elegido el azar.

Espero mientras escribo esto.

Llega una barca. Baja una mujer. Me encuentra bajo la sombra redonda de un paraguas.

- Supongo que eres Oscar.

Asiento con la cabeza sin abrir la boca.

- Entonces, esto es para ti –me entrega un papel doblado en ocho- Adiós.

Hubiera querido decirle adiós también, pero no he tenido la certeza de mi voz.

Pienso antes de desdoblar la nota, que hoy esperaba una noticia del Norte y no ha llegado.

¡Qué le vamos a hacer!

Me levanto. Miro al perro, miro al río, miro al cielo y escucho el cacareo de las gallinas de la isla de enfrente.

El poeta Zuhair comparó el destino con un camello ciego.

Quién no ha sentido alguna vez que el destino es fuerte y es torpe, es inocente y es también inhumano.

Jorge Luís Borges.

25 septiembre, 2008

LA VISITA

A noche me vino a visitar. Supe que era él cuando llamaron a mi puerta –Hab. 906-. De alguna manera sabía que tenía que ser él.

¿Quién iba a ser si no?

Acababa de meterme en la cama – pasaban unos minutos de la medianoche-, agotado, después de todo el día de calles y callejas, que aquí miden por cuadras. El único descanso el de las librerías: Prometeo, Ateneo, Clásica y Moderna,..., y las casetas de viejo de la Plaza de Italia.

No había abierto aún el Libro de Los Números, cuando llamó a la puerta.

- Hacía tiempo que tenía pendiente esta visita –dijo solamente, sin solemnidad.

- También yo. Pero no estaba seguro de que aparecieras –le respondí y le señalé un butacón para sentarse.

Pasamos la noche toda hablando. Hablando y mirándonos. Sin apenas bucles de silencios. Él con los ojos de quien ya ha alcanzado la luz y no necesita ver más, para entender.

Del diálogo nocturno recupero ahora dos pasajes, que comparto con vosotros. El primero conviene más a escritores y artistas de distinto pelaje. El segundo debería escucharlo, al menos una vez, todo ser humano.

Como si se tratara de una confidencia fortuita, su voz deslizó este aviso en mis oídos:

Pasar de hojas a pájaros es más fácil que de rosas a letras.

Con el segundo moduló un tono más cercano para acercarme lo siguiente:

En Alejandría se ha dicho que sólo es incapaz de una culpa quien ya la cometió y ya se arrepintió; para estar libre de un error, agreguemos, conviene haberlo profesado.

Ambos pasajes los puso en boca de Abulgualid Mamad Ibn-Ahmad ibn-Muhámmad ibn-Rushd, más conocido y fácil de recordar como Averroes. Ignoro si lo hizo por timidez, por ocultar o, sencillamente, haciendo honor a la verdad.

Podréis imaginar que hablamos de muchas otras cosas. Aunque es posible que durante la noche diéramos vueltas hablando de lo mismo y yo no me diera cuenta.

Con el alba se despidió. Pero antes de irse me pidió que visitara la desembocadura del Río Paraná, pues le había quedado algo por contarme. Que si lo hacía, confiara en el azar y que dejara que fuera éste quien eligiera los canales y la islita propicia en la que recalar.

Continuará...

24 septiembre, 2008

DIOS Y LAS PALOMAS

Esta vez le he dado esquinazo al tranquilo y paciente otoño.
Después de 35 años de la más agradecida de las fidelidades, le he sido infiel. No acudí a la cita fijada de antemano por los equinocios.
No tengo motivo que alegar para no estar esperando en la esquina, como siempre, a la estación propicia de la espera.
Ya digo que no sé por qué, pero el caso es que salí volando y me vine a buscar la primavera, que también llegaba aquí -precisamente el mismo día- al Hemisferio Sur.
La primavera, propicia como nadie a esa espera en movimiento: la esperanza.
Eso sí, y sobre esto no hay refutación que valga, si no hubiera venido, si no estuviera aquí, ni Dios en toda su omnipotencia hubiera conseguido que me cagara una paloma en el hombro derecho, en la camiseta inmaculadamente blanca (hasta este momento).
Pero tal vez, quizás, si se piensa un poco, o mejor, si no se piensa, tal vez este y no otro sea el motivo: la manifestación cotidiana de la omnipotencia divina, una vez más, de todas las que nos pasan desapercibidas.
Dios escribe recto en renglones torcidos.
Cuando hablo de aquí, me refiero a la terraza del bar El Taller, en la Plaza Serrano -ahora Cortázar-, en el Barrio de palermo, en Buenos Aires.
A donde he venido a parar cuando me escurrí girando en sentido inverso por el desagüe del lavabo, aquella mañana.
Las palomas y Dios. ¿No os parece una relación extraña?

21 septiembre, 2008

DESAGÜES


Sin duda es de uno de esos fenómenos extraordinarios que aunque tengan una explicación lógica y científica son mucho más gratificantes de comprender como anomalías, milagros o conjuros. Sea como sea la noche no fue capaz de alcanzar al día. Yo veía como lo perseguía con sus garras chorreando sobras y estrellas pero el día, con el sol desbocado, era más rápido, más rápido, más luz:
Corre, corre, corre, corre,corre!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Hasta que miró atrás y ...... la vio tan cerca que comenzó a atardecer. Fue un atardecer en franjas de azul sólido, amarillo y narajan puros.
Se hizo de noche pero el tiempo aún no se había recuperado del susto y toda la noche saltando de una hora a otra, sin ningún concierto: las 3 am, las 10 pm, las 14 pm, las 9 am...
Ni siquiera tiene seguro si hoy comienza el otoño o la primavera.
Ya veremos.
Cansado de vagar en este tiempo vagabundo que no era un sueño, me levanté y me fui a la ducha. Me pareció que el agua escapaba por desagüe girando en sentido contrario, me agaché a observarlo con detinimiendo y....
... no sé si he sido yo el que ha encogido o el desagüe quien se ha agigantado, pero el caso es que giro con el agua por una tuberia que no se dónde desembocará.
Giro!
Desciendo!
No tengo miedo!

18 septiembre, 2008

CRUZAR


Cielos protéicos y tomates que cambian de color, un grafitti -Tempus Fugit- en el trozo que queda de pared que un día se ideó como parte de una nave inacabada, evidencian suficientemente y sin necesidad de sonrojarse el correr inevitable de este tiempo que no para, tampoco aquí, en Patacosmia.
Un hombre de aspecto venerable y amor insatisfecho -lo que imprime en sus ojos un tinte orgulloso y raído- me hace señas desde el otro lado del puente.
Ni siquiera lo pienso: cruzo el puente -¿Acaso tenía otra opción? ¿Era posible elegir no cruzarlo?.
- "Buenas tardes -me dice-. Me llamo Dante y yo también crucé ese puente, aunque de ello hace ahora muchos siglos. Al llegar a esta orilla, como no tenía nada que comer y todas las bicicletas que aún no habían robado estaban pinchadas, me senté a escribir La Divina Comedia:
Nel mezzo del cammin di nostra vita
mi ritrovai per una selva oscura
ché la diritta via era smarrita.
¡Qué tiempos aquellos! Los investigadores descubrieron por estos versos que la inician, que la comencé a la edad 35 años: entonces era la mitad.

Pero dime, ¿Qué vas a hacer tú ahora que has cruzado el puente?"



09 septiembre, 2008

CIELOS PASAJEROS INCRIMINATORIOS



Los cielos no mostraron el menor desaliento cuando se les comunicó. No han cesado un instante de pasar sobre mi cabeza, aunque ya habían sido informados de que yo hibernaba y no podría verlos, ni podría sentir mi pequeñez al contemplarlos, ni maravillarme ante su belleza ni maldercirlos por ignorar aún todos sus secretos.
Entre otros, pasaron Casiopea -la princesa- acompañada por el Arquero y el Auriga, que traían al Delfín.
Yo hibernaba y no pude verlos.
Meto la mano en el bolsillo interior de mi chaqueta -donde llevo siempre el lapicero- y me encuentro un papel doblado en ocho. En el más interior de los dobleces alguien ha escrito:
"¿Estos cielos que pasaron sin que tu los vieras te parecen prueba suficiente de la existencia del mundo exterior objetivo e independiente del sujeto y de su percepción? ¿Se ha dado respuesta al oráculo de Berkley?"
No es fácil. Pensativo dejo de mirar al cielo y con los ojos de vuelta a la tierra comtemplo que los tomates han madurado y se han puesto rojos.

02 septiembre, 2008

REACTIVACIÓN


Siempre conviene despertar al atardecer, cuando las plantas trepadoras aún no se han desenredado de los alambres que las sostienen y es más fácil salir del estado de hibernación limpio de restos de placenta de sueños.
También hay algunos trucos o pautas -depediendo del sentido mágico o científico con el que observéis la vida- que facilitan el tránsito postvacacional:
No hacer movimientos bruscos y comenzar a moverse sin hacer demasiado ruido, como si fueran los primeros besos.
No conectar-se a todos los electrodomésticos y otras esclavitudes a la vez, sino escalonadamente, y si se puede prescindir de alguno, mucho mejor.
Lo mismo puede aplicarse para las prendas de vestir -no ponerlas todas ellas de golpe- y para el uso de cubiertos y otras convenciones.
Recuperar algunas viejas preguntas y plantearse otras nuevas, pero siempre manteniedo cierto equilibrio entre lo que ya fue y lo que aún no ha sido: es así como el presente se mantiene a flote en mitad de ambos océanos.
Estas son solo algunas, os contaría más pero acaba de llegar alguien y me pide por favor que le dibuje un cordero.

25 agosto, 2008

2Cv


La mañana siguiente a la noche que llovió en mi sueño, enrollé la capota del 2Cv y serpenteé hasta la cima de la montaña. Era la señal preconcebida.
Me acompaño R, el desvelador de imágenes posibles. Depués de pasar por el tamiz del diafragma, una vez que la luz ha desencadenado una secuencia finita de reacciones químicas hasta alcanzar el color, fue más sencillo comprender el por qué de los valles y de los lagos en altura.

Comprender, no sentir.
Una mina de hierro oxidada ensangrentaba un tramo del camino, el que bajaba a las aguas verdes.
La sangre de millones de gallinas asesinadas lo teñía de rojo.
Señal triangular, con orla roja, fondo amarillo y en el centro dibujada la gallina arquetípica.
¡Por favor, no atropellen más gallinas!

06 agosto, 2008

ATLAM

Tarde en la playa de rocas, rocas por las que el mar se cuela, las desgasta, las modela, les da forma,... hace canales por los que ellas puedan navegar y llegar al mar, exclusas por las que el mar pueda escapar de ellas y retornar a sí, sin perder un ápice de su enormidad,...
de su inmensidad, de profundidad, de lejanía y, por supuesto, de tristeza, la suya, casi siempre, la del mar.
El mar.
Las rocas.
Las rocas a la orilla del mar, en el límite intángible, casi etéreo y unas cuarenta veces por minuto traspasado y violado por las olas.
Las olas, casi no hay olas. Apenas un rubor de blanco, reflejo de saliba.
Las rocas.
El mar.
El mar, secreto de todos los noúmenos y también de los peces y de los bosques de algas y del azul ultramar,..., de la lejanía, de la calma y de las tormentas y de todos los mensajes que nunca llegarán, a tiempo, a sus destinatarios.
Algún barco velero. Por lo tanto el viento. También el viento. Siendo honestos, no más que una leve y lolita brisa.
En las rocas.
Las rocas tienen gestos de cuerpos que buscaban formas en las que acomodarse a extasiarse de sol. Sobre todo de muslos. Todo desaparece ante los muslos y otras curvaturas -límites donde la materia da la vuelta-. El unvierso se origina a cada instante en cada mujer que pasa o se posa.
Mar, rocas, viento, olas, mujeres.

Oigo a lo lejos una palabra: Solitudine.

02 julio, 2008

HIBERNAR


Si bien es cierto, como ya hemos contado, que en Patacosmia cada uno es libre para elegir la Estación que le apetece cada día, no es menos cierto, que existe una época del año más propicia para cada una de las cuatro estaciones (no debes olvidar nunca la virtualidad de lo propicio, el otoño, por ejemplo, es una estación propicia para esperar, y la luna llena de abril es el momento propicio para cortarse el pelo y plantar ciertas hierbas). Y por lo tanto, también para el verano. Precisamente ahora, nos encontramos en el momento propicio del verano, y hace mucho calor -fa un caldo boia-.
A diferencia de lo que ocurre en otros universos -bien por tradición o porque así lo exigen las circunstancias propias- en los que suele darse en los meses de invierno, en Patacosmia es en el punto central de la canícula del verano cuando se hiberna. Las personas hibernan aquí, mientras los osos, los pocos osos que hasta aquí han llegado, se van de vacaciones a las playas.
Otra diferecencia es que aquí, en Patacosmia, no se hiberna en cuevas profundas y oscuras grutas, si no al aire libre, en los parques. "Entonces, ¡cómo se libra uno del calor!" Os preguntaréis. Y la respuesta es muy sencilla. Cuando uno decide hibernar, elige un espacio de césped bien cuidado y se echa sin más. Como surgidos de la nada, aparecen entonces un número suficiente de aspersores para el riego, formando perímetro a su alrededor y, más por intuición que por programación, se van encendiendo y apagando con preciso azar, para manener siempre el frescor en todas las partes del cuerpo de quien hiberna y también en su corazón y en su mente.
Porque hay que decir que, no es sólo, o no fundamentalmente, por el calor por lo que se hiberna en Patacosmia (sí es por el calor por lo que la inmensa mayoría lo hace en verano), si no por vaciar la mente y los ojos de todo lo que han visto a lo largo del año.
Al hibernar uno se alimenta de todas las vivencias, las gasta hasta quedar otra vez en los huesos del alma y estar ligeros para correr tras de la vida un año más.

Feliz hibernación para todos los que me habéis acompañado a Patacosmia!
Nos vemos al despertar!
SAlud
Fdo: El Mistagogo

Pd: Algo escribiré durante el verano, pero poco.

23 junio, 2008

EL PEDIGRÍ DE LA MANZANA

Transcribo las palabras exactas con las que Eduardo Sam me transmitió la verdadera historia de esta historia:

"Me inclino a pensar que Newton descubrió la ley de la gravitación universal gracias a los excrementos: de cuclillas en la hierba, debajo de un manzano, al anochecer, cuando las primeras estrellas se iluminan, escondido por la penumbra de los ojos indiscretos; porque la oscuridad era o bastante espesa como para ocultarlo, las estrellas no lo bastante brillantes como para alumbrarlo, y la luna todavía estaba detrás del horizonte; así que, en ese momento de silencio, curando croan las primeras ranas y los intestinos perezosos se despiertan por la emoción lírica que provoca la belleza del paisaje y de la creación divina, porque el nervio simpático transmite las emociones intelectuales a los intestinos e influye sobre el funcionamiento del metabolismo, en medio de todas estas emociones, Newton, al intuir la revelación de esta ley tan sencilla pero fundamental para el futuro de la ciencia, acuclillado aún bajo el manzano y sumido en la contemplación de las estrellas (las manzanas no se veían en absoluto en la oscuridad, porque no había manzanas, sino que del árbol colgaban estrellas, pues las manzanas ya habían sido recogidas dos días antes bajo su propia vigilancia, y no había por tanto ningún peligro de que alguna pudiera caérsele en la cabeza mientras estaba en cuclillas bajo este nuevo árbol de la ciencia, de lo contrario no se hubiera acuclillado debajo de él, sino que hubiese buscado un lugar más seguro), Newton, pues, sintió sus heces deslizarse por sus intestinos removidos, fácilmente y sin esfuerzo, a pesar de una constipación crónica que no era sino consecuencia de haber estado largo tiempo sentado ante los libros, y al mismo tiempo que se sintió feliz por este descubrimiento que de repente iluminó su mente, a saber, que la fuerza de la gravedad terrestre confiere a todos los cuerpos la misma aceleración de 981 cm/s, incluso a la mierda, y que esta atracción disminuye proporcionalmente al cuadrado de la distancia del cuerpo respecto al centro de la Tierra, al mismo tiempo que tomó conciencia de la importancia de este descubrimiento, seguido de una nueva evacuación de sus intestinos, tuvo un pensamiento terriblemente humillante: que esta ley tan importante y de tanto alcance para el futuro de la humanidad la había descubierto gracias a la caída de sus propios excrementos, acuclillado, al anochecer, debajo de un amanzano… No cabe duda de que la conciencia de ello le hizo subir los colores a la cara y preguntarse si iba a revelar a la humanidad su descubrimiento, tan humillante en su esencia, en el que, al parecer, estaba implicado el propio diablo. Pero, todavía en cuclillas bajo el manzano de la ciencia, otra vez constipado, Newton concibió su gran mentira histórica y trocó su mierda por una manzana, y de este modo la humanidad nunca supo la auténtica verdad y atribuyó a la manzana el mérito de este descubrimiento, porque ésta ya tenía su pedigrí edénico y también su pasado mítico desde la elección de Paris, lo que el propio Newton no ignoraba. Es así como desde ese día las manzanas caen siguiendo una nueva ley, la Ley de Newton, mientras que la mierda sigue arrojándose en el mayor de los anonimatos, fuera de la ley, por así decirlo, ¡incluso como si las leyes gravitacionales y de la aceleración no el concernieran!”

18 junio, 2008

BRIGADAS BORRADORAS DE CAMINOS



Conscientes de la tentación de desandar, de la humana inercia de volver atrás, aquí, en Patacosmia, se crearon en su momento -aquel otoño se dieron varios casos de espirales realmente enrevesadas y los métodos tradicionales se demostraron incapaces para neutralizar el anisaki- las Brigadas Borradoras de Caminos.
Su trabajo es limpio y sobre todo silencioso. Consiste en succionar aquellos caminos que invitan a retroceder y a los remordimientos.
Así, quien se ve en el centro interior de una espiral -y no vamos a analizar ahora los motivos que le han llevado hasta allí y mucho menos a juzgarlos-, ante la ausencia de un hilo luminoso al que agarrarse o seguir -lo conocido-, no tiene otra opción que la de ponerse de nuevo en movimiento, ahora ya sin barandillas para no caerse, sin caminos para no perderse.
Me lo contó Palmer la última vez que le vi:
Descifrar un sueño es desandar un laberinto. Cumplirlo es atravesarlo.

16 junio, 2008

PENÉLOPE



Para salir de una espiral:
No es bueno desandar el camino andado.
No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado.

Cuándo seremos lo suficientemente conscientes del daño que causó Penélope con su terca manía de destejer de noche lo que tejía de día.


Ahora ya sé cómo salir de la espiral!

11 junio, 2008

T, R, A, M, P, A

"¿Pero, cómo me he metido yo en esta espiral?"
Esta sería la pregunta cazamariposas, red de delfines, cangrejera, con la que nosotros mismos nos atraparíamos, en cualquier otro lugar que no fuera Patacosmia.
Sí, se trata de una trampa, con todas las letras:
t, r, a, m, p, a.
¡Trampa!

"¿Cómo he llegado yo hasta esta espiral?"
Y lo único que se nos ocurre es comenzar a desandar el camino andado, curva tras curva, has ta construir -¡sorpresa!- una nueva espiral, ésta en sentido inverso, simétrica y también viceversa, reflejo de la otra, tira para cazar moscas, al otro lado del espejo.

Y así, entre espirales, más o menos desarrolladas, pero todas sin fin, el tiempo se escurre entre los dedos como arena.
El mar en calma.

¿Qué hay que hacer cuando uno se da cuenta de que se ha mentido en una espiral? ¿Qué se hace aquí, en Patacosmia?

06 junio, 2008

PROGRAMA EN ESPIRAL

Al ir dando forma a las preguntas, voy dejando un rastro o una sombra.
Me pregunto si se puede pedir, elegir, - con un mínimo de antelación, por supuesto- el día que quieres que te llegue.
En el caso de que la respuesta sea afirmativa, me asalta otra duda: ¿Cómo debe pedirse: con precisión de la fecha concreta o por descripción desiderativa de su contenido?
Hagamos una simulación:

- Central de Reponedores de Días, Dígame.
- Hola, me gustaría que mañana me enviaran un "22 de Octubre".
- Tomo nota. Le llegará sobre el amanecer.

O así:
- Central de Reponedores de Días. Dígame.
- Buenas, era para un pedido. Quiero recibir mañana un día del Tipo C.
- Tipo C.
- Sí, creo que son tipo C los días de homenajes y excesos.
- Sí, esos son, esta misma noche le llegará. Que lo disfrute.

Claro, supongo que también podrás avisar para decir que no te vuelvan a enviar un día que no deseas, o para una reclamación.
- Central de Reponedores de Días. Dígame.
- Era para una advertencia. No quiero que me vuelvan a enviar un 13 de Junio.
- No se preocupe, ya queda aquí constancia.

Y por último, por terminar, aunque se me ocurren muchas más preguntas, tengo mis dudas también sobre la cantidad. Si es posible o no pedir más de un día seguidos y si existe un límite:
- Central de Reponedores de Días. Dígame.
- Buenos días, quiero que me envíen cinco días de pasión, chimenea y frío fuera.
- Le recuerdo que también puede pedir con este lote, una semana de amor.
- No gracias, me basta con los cinco que he pedido.
- Esta bien, que los disfrute.

¿Pero cómo he terminado en esta espiral?

03 junio, 2008

POSTALES INMENSAS

Yo he sido el primer sorprendido al encontrarme con un día metido por debajo de la puerta, como si fuera una inmensa postal que asomara por la abertura del buzón, insuficiente para contenerla, de tan grande como es.
Pero sí, creo que es una buena manera -emocionante y amable a la vez- de recibir los días.
Como si cada día fuera una enorme postal que alguien nos envía desde otros mares, que nos acerca la arena de otras playas, lo frondoso de bosques tan lejanos como misteriosos, a otros hombres, a otras mujeres, que no conocemos...
Sólo que aquí, la postal, el día, llega sin escribir, en blanco, y somos nosotros quienes debemos redactarlo.
Y lo hacemos con lo que vivimos.


Pero me han surgido varias dudas, tengo varias preguntas sobre este sistema. Me voy de paseo, así comprenderé mejor.