21 septiembre, 2008

DESAGÜES


Sin duda es de uno de esos fenómenos extraordinarios que aunque tengan una explicación lógica y científica son mucho más gratificantes de comprender como anomalías, milagros o conjuros. Sea como sea la noche no fue capaz de alcanzar al día. Yo veía como lo perseguía con sus garras chorreando sobras y estrellas pero el día, con el sol desbocado, era más rápido, más rápido, más luz:
Corre, corre, corre, corre,corre!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Hasta que miró atrás y ...... la vio tan cerca que comenzó a atardecer. Fue un atardecer en franjas de azul sólido, amarillo y narajan puros.
Se hizo de noche pero el tiempo aún no se había recuperado del susto y toda la noche saltando de una hora a otra, sin ningún concierto: las 3 am, las 10 pm, las 14 pm, las 9 am...
Ni siquiera tiene seguro si hoy comienza el otoño o la primavera.
Ya veremos.
Cansado de vagar en este tiempo vagabundo que no era un sueño, me levanté y me fui a la ducha. Me pareció que el agua escapaba por desagüe girando en sentido contrario, me agaché a observarlo con detinimiendo y....
... no sé si he sido yo el que ha encogido o el desagüe quien se ha agigantado, pero el caso es que giro con el agua por una tuberia que no se dónde desembocará.
Giro!
Desciendo!
No tengo miedo!

18 septiembre, 2008

CRUZAR


Cielos protéicos y tomates que cambian de color, un grafitti -Tempus Fugit- en el trozo que queda de pared que un día se ideó como parte de una nave inacabada, evidencian suficientemente y sin necesidad de sonrojarse el correr inevitable de este tiempo que no para, tampoco aquí, en Patacosmia.
Un hombre de aspecto venerable y amor insatisfecho -lo que imprime en sus ojos un tinte orgulloso y raído- me hace señas desde el otro lado del puente.
Ni siquiera lo pienso: cruzo el puente -¿Acaso tenía otra opción? ¿Era posible elegir no cruzarlo?.
- "Buenas tardes -me dice-. Me llamo Dante y yo también crucé ese puente, aunque de ello hace ahora muchos siglos. Al llegar a esta orilla, como no tenía nada que comer y todas las bicicletas que aún no habían robado estaban pinchadas, me senté a escribir La Divina Comedia:
Nel mezzo del cammin di nostra vita
mi ritrovai per una selva oscura
ché la diritta via era smarrita.
¡Qué tiempos aquellos! Los investigadores descubrieron por estos versos que la inician, que la comencé a la edad 35 años: entonces era la mitad.

Pero dime, ¿Qué vas a hacer tú ahora que has cruzado el puente?"



09 septiembre, 2008

CIELOS PASAJEROS INCRIMINATORIOS



Los cielos no mostraron el menor desaliento cuando se les comunicó. No han cesado un instante de pasar sobre mi cabeza, aunque ya habían sido informados de que yo hibernaba y no podría verlos, ni podría sentir mi pequeñez al contemplarlos, ni maravillarme ante su belleza ni maldercirlos por ignorar aún todos sus secretos.
Entre otros, pasaron Casiopea -la princesa- acompañada por el Arquero y el Auriga, que traían al Delfín.
Yo hibernaba y no pude verlos.
Meto la mano en el bolsillo interior de mi chaqueta -donde llevo siempre el lapicero- y me encuentro un papel doblado en ocho. En el más interior de los dobleces alguien ha escrito:
"¿Estos cielos que pasaron sin que tu los vieras te parecen prueba suficiente de la existencia del mundo exterior objetivo e independiente del sujeto y de su percepción? ¿Se ha dado respuesta al oráculo de Berkley?"
No es fácil. Pensativo dejo de mirar al cielo y con los ojos de vuelta a la tierra comtemplo que los tomates han madurado y se han puesto rojos.

02 septiembre, 2008

REACTIVACIÓN


Siempre conviene despertar al atardecer, cuando las plantas trepadoras aún no se han desenredado de los alambres que las sostienen y es más fácil salir del estado de hibernación limpio de restos de placenta de sueños.
También hay algunos trucos o pautas -depediendo del sentido mágico o científico con el que observéis la vida- que facilitan el tránsito postvacacional:
No hacer movimientos bruscos y comenzar a moverse sin hacer demasiado ruido, como si fueran los primeros besos.
No conectar-se a todos los electrodomésticos y otras esclavitudes a la vez, sino escalonadamente, y si se puede prescindir de alguno, mucho mejor.
Lo mismo puede aplicarse para las prendas de vestir -no ponerlas todas ellas de golpe- y para el uso de cubiertos y otras convenciones.
Recuperar algunas viejas preguntas y plantearse otras nuevas, pero siempre manteniedo cierto equilibrio entre lo que ya fue y lo que aún no ha sido: es así como el presente se mantiene a flote en mitad de ambos océanos.
Estas son solo algunas, os contaría más pero acaba de llegar alguien y me pide por favor que le dibuje un cordero.

25 agosto, 2008

2Cv


La mañana siguiente a la noche que llovió en mi sueño, enrollé la capota del 2Cv y serpenteé hasta la cima de la montaña. Era la señal preconcebida.
Me acompaño R, el desvelador de imágenes posibles. Depués de pasar por el tamiz del diafragma, una vez que la luz ha desencadenado una secuencia finita de reacciones químicas hasta alcanzar el color, fue más sencillo comprender el por qué de los valles y de los lagos en altura.

Comprender, no sentir.
Una mina de hierro oxidada ensangrentaba un tramo del camino, el que bajaba a las aguas verdes.
La sangre de millones de gallinas asesinadas lo teñía de rojo.
Señal triangular, con orla roja, fondo amarillo y en el centro dibujada la gallina arquetípica.
¡Por favor, no atropellen más gallinas!

06 agosto, 2008

ATLAM

Tarde en la playa de rocas, rocas por las que el mar se cuela, las desgasta, las modela, les da forma,... hace canales por los que ellas puedan navegar y llegar al mar, exclusas por las que el mar pueda escapar de ellas y retornar a sí, sin perder un ápice de su enormidad,...
de su inmensidad, de profundidad, de lejanía y, por supuesto, de tristeza, la suya, casi siempre, la del mar.
El mar.
Las rocas.
Las rocas a la orilla del mar, en el límite intángible, casi etéreo y unas cuarenta veces por minuto traspasado y violado por las olas.
Las olas, casi no hay olas. Apenas un rubor de blanco, reflejo de saliba.
Las rocas.
El mar.
El mar, secreto de todos los noúmenos y también de los peces y de los bosques de algas y del azul ultramar,..., de la lejanía, de la calma y de las tormentas y de todos los mensajes que nunca llegarán, a tiempo, a sus destinatarios.
Algún barco velero. Por lo tanto el viento. También el viento. Siendo honestos, no más que una leve y lolita brisa.
En las rocas.
Las rocas tienen gestos de cuerpos que buscaban formas en las que acomodarse a extasiarse de sol. Sobre todo de muslos. Todo desaparece ante los muslos y otras curvaturas -límites donde la materia da la vuelta-. El unvierso se origina a cada instante en cada mujer que pasa o se posa.
Mar, rocas, viento, olas, mujeres.

Oigo a lo lejos una palabra: Solitudine.

02 julio, 2008

HIBERNAR


Si bien es cierto, como ya hemos contado, que en Patacosmia cada uno es libre para elegir la Estación que le apetece cada día, no es menos cierto, que existe una época del año más propicia para cada una de las cuatro estaciones (no debes olvidar nunca la virtualidad de lo propicio, el otoño, por ejemplo, es una estación propicia para esperar, y la luna llena de abril es el momento propicio para cortarse el pelo y plantar ciertas hierbas). Y por lo tanto, también para el verano. Precisamente ahora, nos encontramos en el momento propicio del verano, y hace mucho calor -fa un caldo boia-.
A diferencia de lo que ocurre en otros universos -bien por tradición o porque así lo exigen las circunstancias propias- en los que suele darse en los meses de invierno, en Patacosmia es en el punto central de la canícula del verano cuando se hiberna. Las personas hibernan aquí, mientras los osos, los pocos osos que hasta aquí han llegado, se van de vacaciones a las playas.
Otra diferecencia es que aquí, en Patacosmia, no se hiberna en cuevas profundas y oscuras grutas, si no al aire libre, en los parques. "Entonces, ¡cómo se libra uno del calor!" Os preguntaréis. Y la respuesta es muy sencilla. Cuando uno decide hibernar, elige un espacio de césped bien cuidado y se echa sin más. Como surgidos de la nada, aparecen entonces un número suficiente de aspersores para el riego, formando perímetro a su alrededor y, más por intuición que por programación, se van encendiendo y apagando con preciso azar, para manener siempre el frescor en todas las partes del cuerpo de quien hiberna y también en su corazón y en su mente.
Porque hay que decir que, no es sólo, o no fundamentalmente, por el calor por lo que se hiberna en Patacosmia (sí es por el calor por lo que la inmensa mayoría lo hace en verano), si no por vaciar la mente y los ojos de todo lo que han visto a lo largo del año.
Al hibernar uno se alimenta de todas las vivencias, las gasta hasta quedar otra vez en los huesos del alma y estar ligeros para correr tras de la vida un año más.

Feliz hibernación para todos los que me habéis acompañado a Patacosmia!
Nos vemos al despertar!
SAlud
Fdo: El Mistagogo

Pd: Algo escribiré durante el verano, pero poco.

23 junio, 2008

EL PEDIGRÍ DE LA MANZANA

Transcribo las palabras exactas con las que Eduardo Sam me transmitió la verdadera historia de esta historia:

"Me inclino a pensar que Newton descubrió la ley de la gravitación universal gracias a los excrementos: de cuclillas en la hierba, debajo de un manzano, al anochecer, cuando las primeras estrellas se iluminan, escondido por la penumbra de los ojos indiscretos; porque la oscuridad era o bastante espesa como para ocultarlo, las estrellas no lo bastante brillantes como para alumbrarlo, y la luna todavía estaba detrás del horizonte; así que, en ese momento de silencio, curando croan las primeras ranas y los intestinos perezosos se despiertan por la emoción lírica que provoca la belleza del paisaje y de la creación divina, porque el nervio simpático transmite las emociones intelectuales a los intestinos e influye sobre el funcionamiento del metabolismo, en medio de todas estas emociones, Newton, al intuir la revelación de esta ley tan sencilla pero fundamental para el futuro de la ciencia, acuclillado aún bajo el manzano y sumido en la contemplación de las estrellas (las manzanas no se veían en absoluto en la oscuridad, porque no había manzanas, sino que del árbol colgaban estrellas, pues las manzanas ya habían sido recogidas dos días antes bajo su propia vigilancia, y no había por tanto ningún peligro de que alguna pudiera caérsele en la cabeza mientras estaba en cuclillas bajo este nuevo árbol de la ciencia, de lo contrario no se hubiera acuclillado debajo de él, sino que hubiese buscado un lugar más seguro), Newton, pues, sintió sus heces deslizarse por sus intestinos removidos, fácilmente y sin esfuerzo, a pesar de una constipación crónica que no era sino consecuencia de haber estado largo tiempo sentado ante los libros, y al mismo tiempo que se sintió feliz por este descubrimiento que de repente iluminó su mente, a saber, que la fuerza de la gravedad terrestre confiere a todos los cuerpos la misma aceleración de 981 cm/s, incluso a la mierda, y que esta atracción disminuye proporcionalmente al cuadrado de la distancia del cuerpo respecto al centro de la Tierra, al mismo tiempo que tomó conciencia de la importancia de este descubrimiento, seguido de una nueva evacuación de sus intestinos, tuvo un pensamiento terriblemente humillante: que esta ley tan importante y de tanto alcance para el futuro de la humanidad la había descubierto gracias a la caída de sus propios excrementos, acuclillado, al anochecer, debajo de un amanzano… No cabe duda de que la conciencia de ello le hizo subir los colores a la cara y preguntarse si iba a revelar a la humanidad su descubrimiento, tan humillante en su esencia, en el que, al parecer, estaba implicado el propio diablo. Pero, todavía en cuclillas bajo el manzano de la ciencia, otra vez constipado, Newton concibió su gran mentira histórica y trocó su mierda por una manzana, y de este modo la humanidad nunca supo la auténtica verdad y atribuyó a la manzana el mérito de este descubrimiento, porque ésta ya tenía su pedigrí edénico y también su pasado mítico desde la elección de Paris, lo que el propio Newton no ignoraba. Es así como desde ese día las manzanas caen siguiendo una nueva ley, la Ley de Newton, mientras que la mierda sigue arrojándose en el mayor de los anonimatos, fuera de la ley, por así decirlo, ¡incluso como si las leyes gravitacionales y de la aceleración no el concernieran!”

18 junio, 2008

BRIGADAS BORRADORAS DE CAMINOS



Conscientes de la tentación de desandar, de la humana inercia de volver atrás, aquí, en Patacosmia, se crearon en su momento -aquel otoño se dieron varios casos de espirales realmente enrevesadas y los métodos tradicionales se demostraron incapaces para neutralizar el anisaki- las Brigadas Borradoras de Caminos.
Su trabajo es limpio y sobre todo silencioso. Consiste en succionar aquellos caminos que invitan a retroceder y a los remordimientos.
Así, quien se ve en el centro interior de una espiral -y no vamos a analizar ahora los motivos que le han llevado hasta allí y mucho menos a juzgarlos-, ante la ausencia de un hilo luminoso al que agarrarse o seguir -lo conocido-, no tiene otra opción que la de ponerse de nuevo en movimiento, ahora ya sin barandillas para no caerse, sin caminos para no perderse.
Me lo contó Palmer la última vez que le vi:
Descifrar un sueño es desandar un laberinto. Cumplirlo es atravesarlo.

16 junio, 2008

PENÉLOPE



Para salir de una espiral:
No es bueno desandar el camino andado.
No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado. No es bueno desandar el camino andado.

Cuándo seremos lo suficientemente conscientes del daño que causó Penélope con su terca manía de destejer de noche lo que tejía de día.


Ahora ya sé cómo salir de la espiral!

11 junio, 2008

T, R, A, M, P, A

"¿Pero, cómo me he metido yo en esta espiral?"
Esta sería la pregunta cazamariposas, red de delfines, cangrejera, con la que nosotros mismos nos atraparíamos, en cualquier otro lugar que no fuera Patacosmia.
Sí, se trata de una trampa, con todas las letras:
t, r, a, m, p, a.
¡Trampa!

"¿Cómo he llegado yo hasta esta espiral?"
Y lo único que se nos ocurre es comenzar a desandar el camino andado, curva tras curva, has ta construir -¡sorpresa!- una nueva espiral, ésta en sentido inverso, simétrica y también viceversa, reflejo de la otra, tira para cazar moscas, al otro lado del espejo.

Y así, entre espirales, más o menos desarrolladas, pero todas sin fin, el tiempo se escurre entre los dedos como arena.
El mar en calma.

¿Qué hay que hacer cuando uno se da cuenta de que se ha mentido en una espiral? ¿Qué se hace aquí, en Patacosmia?

06 junio, 2008

PROGRAMA EN ESPIRAL

Al ir dando forma a las preguntas, voy dejando un rastro o una sombra.
Me pregunto si se puede pedir, elegir, - con un mínimo de antelación, por supuesto- el día que quieres que te llegue.
En el caso de que la respuesta sea afirmativa, me asalta otra duda: ¿Cómo debe pedirse: con precisión de la fecha concreta o por descripción desiderativa de su contenido?
Hagamos una simulación:

- Central de Reponedores de Días, Dígame.
- Hola, me gustaría que mañana me enviaran un "22 de Octubre".
- Tomo nota. Le llegará sobre el amanecer.

O así:
- Central de Reponedores de Días. Dígame.
- Buenas, era para un pedido. Quiero recibir mañana un día del Tipo C.
- Tipo C.
- Sí, creo que son tipo C los días de homenajes y excesos.
- Sí, esos son, esta misma noche le llegará. Que lo disfrute.

Claro, supongo que también podrás avisar para decir que no te vuelvan a enviar un día que no deseas, o para una reclamación.
- Central de Reponedores de Días. Dígame.
- Era para una advertencia. No quiero que me vuelvan a enviar un 13 de Junio.
- No se preocupe, ya queda aquí constancia.

Y por último, por terminar, aunque se me ocurren muchas más preguntas, tengo mis dudas también sobre la cantidad. Si es posible o no pedir más de un día seguidos y si existe un límite:
- Central de Reponedores de Días. Dígame.
- Buenos días, quiero que me envíen cinco días de pasión, chimenea y frío fuera.
- Le recuerdo que también puede pedir con este lote, una semana de amor.
- No gracias, me basta con los cinco que he pedido.
- Esta bien, que los disfrute.

¿Pero cómo he terminado en esta espiral?

03 junio, 2008

POSTALES INMENSAS

Yo he sido el primer sorprendido al encontrarme con un día metido por debajo de la puerta, como si fuera una inmensa postal que asomara por la abertura del buzón, insuficiente para contenerla, de tan grande como es.
Pero sí, creo que es una buena manera -emocionante y amable a la vez- de recibir los días.
Como si cada día fuera una enorme postal que alguien nos envía desde otros mares, que nos acerca la arena de otras playas, lo frondoso de bosques tan lejanos como misteriosos, a otros hombres, a otras mujeres, que no conocemos...
Sólo que aquí, la postal, el día, llega sin escribir, en blanco, y somos nosotros quienes debemos redactarlo.
Y lo hacemos con lo que vivimos.


Pero me han surgido varias dudas, tengo varias preguntas sobre este sistema. Me voy de paseo, así comprenderé mejor.

30 mayo, 2008

REPONEDORES DE DÍAS


Con el tiempo sucede lo mismo que con las balas: así como de aquellas lo que realmente da miedo es la velocidad con la que se dirigen hacia el blanco, del tiempo, lo temido es que pasa.
"Pasar" es el verbo que con más acierto se puede predicar del sustantivo "Tiempo".
El tiempo pasa.
¡Irreparablemente! -añade Horacio.
Y al hombre le angustia ese pasar el tiempo, inexorable.
Pero aquí, en Patacosmia, se ha desterrado a ese gran enemigo de los hombres y de su felicidad: el miedo.
Por ejemplo, en lo referente al tiempo, claro que nadie puede evitar que deje de pasar, pero todo puede hacerse de manera amable y educada.
Antes de que la ciudad despierte, los reponedores de días dejan delante de cada puerta un enorme calendario con el día que acaba de comenzar. Bajo el día puede leerse "Bienvenido".
De esta manera, lo primero que se encuentra uno al sarlir de casa es la bienvenida a un nuevo día.

26 mayo, 2008

MEJOR QUE EL CAFÉ

Hacia el mediodía, coincidiendo más o menos con la hora en que los trabajadores y empleados de otros universos, se toman el café de media mañana, en Patacosmia, tanto en las ciudades como también en otros escenarios de montaña y en los bosques que aparecen en la Guia de Lugares Propicios, hombres y mujeres, así como determinadas especies de insectos, se abrazan y se besan.
Esta medida fue aceptada por todos de manera espontánea, pues saltaba a los ojos que los efectos de esta práctica resultaban mucho más reconstituyentes que la cafeína, además de producir, colateralmente, un efecto balsámico en las personas, que están de mucho mejor humor y más amables. Lo que en principio, sin duda alguna, parece comprensible y lógico.
Sobre la modalidad de los besos y de las caricias, así como de su intensidad, como no podía ser de otra manera, se deja a elección de las parejas y a sus apetitos.

21 mayo, 2008

VESTIDOS DE SÁBADO EN DOMINGO


Y sin embargo, me apetecía sentarme. Y he encontrado este cajón de arena. Y me entretengo mirando a los que pasan. Con cuidado, sin meter ningún ruido al deslizar mis ojos sobre ellos. Para que no se asusten.
Es domingo, eso creo, aunque la gente va vestida de sábado de noche: negros, tacones, gasas, medias, corbatas, ... y perfumes cargados de almizcle.
Cuando llegué a Patacosmia esta circunstancia -ir vestido de sábado un domingo- me hubiera llamado la atención y hasta quizás me hubiera confundido. Pero ahora ya voy conociendo la dinámica de las imaginaciones de los granjeros felices que aquí somos.
Tiene su lógica, veréis.
Es muy fácil, los domingos, reconocer en un semáforo, en una cafetería, a las parejas que viviendo separadas han pasado una noche juntos: por la ropa que llevan, que siempre es la de ayer, por esos vestidos que se eligieron delante del espejo, encajes que auguraban una espiral, casi rizo, de deseos. Y además, esas sonrisas... y ese no importar el despeinado...

Para evitar la tentación de señalar con el dedo, se aprobó por unanimidad el que las mañanas de domingo, quien bajara a la calle se vistiera como si se tratara de una noche de sábado.
Para de esta manera preservar la intimidad de los amantes.

19 mayo, 2008

FÓRMULA MAGISTRAL

No estoy cansado ni tengo sueño. Funcionan bien estas tres vitaminas que me entregaron junto con la bolsa de los árboles.
Al principio no lo comprendí. Quizás tenía la cabeza dispersa por el largo viaje. Pero Diego me lo explicó todo sin necesidad de que yo le interrogara. Me informó de que en Patacosmia es tal la pasión que se siente por la libertad de movimientos y de concepción, que no son posibles, ni siquiera imaginables, los laboratorios que fabrican fármacos por millares para enfermos anónimos y desconocidos. Como tampoco están bien vistas las tiendas de regalos que no sean únicos.
Aquí no, aquí la farmacología se inspira en el principio de equidad, que pretende dar a cada uno los suyo y lo que se merece, y que juzga lo igual como igual y lo diferente como diferente. Es lo que se conoce como Fórmula Magistral.
Para favorecer la apliación de esto, uno de los barrios de la ciudad, está ocupado por antiguas farmacias en las que antiguos boticarios preparan las fórmulas curativas en antiguos morteros de mármol.

Por lo que se refiere a las vitaminas, la fórmulas siempre se compone por tres de ellas, pero son exclusivas para cada uno. Cada uno conoce qué tres elementos deben mezclarse y componerse en comprimido o cápsula o jarabe para vencer su propio cansancio.
Obviamente, pueden cambiar.
¿Cuáles son los tuyos?

12 mayo, 2008

LOS DIEZ MUSLOMIENTOS

En el centro de una plaza ovoide hay unas escaleras mecánicas cuya altura no se alcanza a divisar y que nadie sabe exactamente de dónde descienden. Es por ellas por las que suelen bajar a Patacosmia los profetas.
Un letrero luminoso, como los que dan el turno en fruterías y pescaderías, va informando a los transeúntes y curiosos del profeta que se acerca en ese momento.
Ahora se trata de Muslés y trae consigo las tamblas en las que se encuentran Los Diez Muslomientos.
Primero: Amarás al muslo sobre todas las cosas.
Segundo: No tomarás el muslo divino en vano.
Tercero: Santificarás los muslos.
Cuarto: HoNrarás a los muslos progenitores.
Quinto: No muslarás.
Sexto: Cometarás actos con los muslos.
Séptimo: No hurtarás muslos.
Octavo: No dirás muslos falsos.
Noveno: Consentirás y tendrás pensamientos y deseos con los muslos.
Décimo: No codiciarás los muslos ajenos.

06 mayo, 2008

ME LO PROMETISTE AL OÍDO

Madre e hijo van de la mano. Los dos respiran la felicidad de ciertos atardeceres, cuando el día se ha cumplido, y las truchas se ceban en la corriente lisa.
Hay días que no necesitan de nada distinto de ellos mismos, nada extraordinario, ni siquiera un milagro, para acompasar el pulso de los humanos con el mismo latir del tiempo y de la naturaleza.
Entonces es esa paz, esa serenidad de espíritu, ese ánimo relajado y hasta contento. Es cuando los humanos no tienen miedo al propio devenir de la existencia y sonríen a lo que aún está por venir.

- Mama, el porteador y el enterrador tienen un parecido en la acción: transporte de vestigios terrestres de una morada a otra; sangre fría y habilidad en el manejo del embalaje de madera; utilización de cuerdas como accesorio; física y metafísica al servicio de lo cotidiano.
La madre mira al niño. Confirma sus sospechas: Sigmund no tuvo en cuenta la importancia y el efecto de las lecturas de antes de dormir (en lo que se refiere al condicionamiento y a la interpretación de los sueños).
Con estos pensamientos, han llegado a casa y el niño ya está en pijama y metido en la cama. La habitación es de colores cálidos y tiene un colgador con algunas de las galaxias más reconocidas. La madre le da un beso en la frente, pero el niño la coge de la muñeca:
- Mama, me lo prometiste al oído. Anda, cuéntame un muslo.

30 abril, 2008

ALGO AL OÍDO


Sin aviso, como todo lo que sucede aquí, ha llegado el anochecer. A alguno le puede resultar curioso, pero a nadie le ha parecido mal, ni se han tomado como una descortesía el hecho de que se presentara así, sin nisiquiera hacer una llamada para decir:
"Soy yo. Que ya voy para allá. Estoy saliendo. Esperadme. No comencéis sin mí, que ya os conozco"
La luna se ha presentado media hora más tarde. Entra sin prisas, tan distraída va, intentado caber en un diminuto espejo-pitillera para ponerse el rimel en sus largas y oscuras pestañas.
Cuando pasa a su lado, uno dice: "Huele a miel".
Otra, al ver como contonea sus blancas caderas: "Es una presumida".
Una mujer mayor la ha confundido con un hoyo de golf en el que hubiera caído un puñado de cal. Y pese a ello, nadie ha sugerido que esté loca.
El niño no se quiere ir a la cama, pero su madre le dice algo al oído que parece convencerlo y va contento de su mano.