No sé si desde entonces han pasado varios días, o sólo un puñado de segundos. Así es la imaginación. No olvidemos que fue ella la primera que acudió en defensa de A. Einstein, cuando éste formuló aquella teoría suya que sancionaba la relatividad de la realidad espacio temporal.
Por otra parte, Lucio Anneo estaba convencido de que todas las cosas nos son ajenas y sólo el tiempo es nuestro.
Por eso, tanto el tiempo que dediquemos a imaginarlos, como esos mismos mundos abiertos que imaginemos, son nuestros en tanto en cuanto nuestra imaginación logre poseerlos.
Obviamente, serán más nuestros a mayor definición de los detalles.
Y claro que puediera darse el caso de que unos mismos mundos fueran de varios a la vez si a la vez los imaginan y los detallan con identico pulso. Y esto, por sorprendente que parezca, no daría lugar a guerras, celos conquistas u otros vicios.
Es lo que se conoce como usucapio imaginativa o posesión por imaginación.















