28 abril, 2008

USUCAPIO IMAGINATIVA

No sé si desde entonces han pasado varios días, o sólo un puñado de segundos.
Así es la imaginación. No olvidemos que fue ella la primera que acudió en defensa de A. Einstein, cuando éste formuló aquella teoría suya que sancionaba la relatividad de la realidad espacio temporal.
Por otra parte, Lucio Anneo estaba convencido de que todas las cosas nos son ajenas y sólo el tiempo es nuestro.
Por eso, tanto el tiempo que dediquemos a imaginarlos, como esos mismos mundos abiertos que imaginemos, son nuestros en tanto en cuanto nuestra imaginación logre poseerlos.
Obviamente, serán más nuestros a mayor definición de los detalles.

Y claro que puediera darse el caso de que unos mismos mundos fueran de varios a la vez si a la vez los imaginan y los detallan con identico pulso. Y esto, por sorprendente que parezca, no daría lugar a guerras, celos conquistas u otros vicios.
Es lo que se conoce como usucapio imaginativa o posesión por imaginación.

25 abril, 2008

MUSLOS POSIBLES

Al dejar la sombra de las gradas, me invade una sensación física tal que amarilla, como si llevara a mis espaldas una mochila llena de sol. No es que me moleste el peso, no pesa mucho, pero nunca lo había experimentado en la Tierra ni en otros universos por los que he viajado. Y no deja de ser algo nuevo y como tal, mezcla de angustia y de placer.
En realidad no debo preocuparme. Es cierto que llevo poco tiempo aquí y no soy el más indicado para extraer conclusiones, pero supongo que se trata de la hora del día más cercana al verano, si no es que sea ya verano ya.
Seguro que en unos cuantos días ya me habré acostumbrado a estos cambios veloces de estaciones. No me extrañaría que incluso existiera una vacuna para inocular virus amaestrados que contrarresten los cambios de humor, tan sensibles a la posición de las nubes.
El caso es que me ha entrado hambre.
¿Serán así todos los muslos posibles?

22 abril, 2008

CARAMELOS EN LOS BOLSILLOS

Dejo la obra con la misma felicidad del que sabe que lleva caramelos en uno de los bolsillos de su chaqueta y mete la mano para jugar con ellos, sin necesidad de verlos con los propios ojos, que, por otra parte, sonríen.
No he necesitado preguntar, me ha bastado la contemplación, y yo mismo he sido capaz de sacar a la luz esa respuesta, más que como una trucha enganchada al anzuelo, como un cubo de agua sacada del pozo.
Sí, las obras repartidas estratégicamente por toda Patacosmia cumplen una función vital. Los espactadores que se sientan en las gradas llegan con una biografia de éxistos y de fracasos, pero allí pueden comprobar como avanza la obra, ladrillo a ladrillo, fila a fila, viga a viga, y son testigos de que donde antes no había nada, ahora se eleva un soberbio edificio.
No debe paralizarnos la visión de la cumbre de la montaña -allí arriba, tan alta y con tanto frío-, si no que debemos comenzar a ascender hasta ella paso a paso. Tomar la decisión es casi la cima.

18 abril, 2008

VIENTO

Se ha levantado viento.
¡Mentira!
Todos los presentes lo hemos visto: ¡El viento no se ha levantado! ¡Ha descendido sobre nosotros! ¡Se ha lanzado en picado! ¡Me han oído!
-¡No le oímos bien con este viento! - leo en los labios de alguien que a lo lejos me responde.
Los músicos habían dejado todos los instrumentos apoyados en la acera con las boquillas hacia arriba y de pronto... tubas, fagot, trompetas y trobones, flautas y flautines, clarinetes y obóes sonaron a la vez.
El viento ha descendido sobre nosotros como la manifestación de un Dios, como el espíritu divino, como el don de comprender en todas las lenguas y de hablarlas a la vez, como el azul que se encierra y alienta el corazón de toda llama, como un golpe encima de la mesa, como una decisión inesperada, como una respuesta.
El viento nos despeina, nos despierta, aparta todo el enramado hasta colarse por nuestras orejas y allí, en el mismo puto centro geográfico del cerebro, posa el huevo: el nous.
Creo que ahora ya sé el sentido de las obras. Os lo diré el próximo día. Ahora dejadme que me caliente un poco.

15 abril, 2008

LA AVIONETA

Al rematar el segundo piso, los obreros se disponen a saludar al público. Se quitan los cascos y se inclinan en reverencia copiada de otros escenarios.
Ovación cerrada. Incluso algún "¡Bravo!" sentido, salido de las profundidades de un alma emocionada.
Se retiran.

Sin solución de continuidad, en el piso superior, es decir, el 3º aparece una nueva cuadrilla, con monos limpios y con cascos nuevos, éstos, de color amarillo nápoles. Es suficiente un gesto autoritario del capataz y todos comienzan a moverse como si se tratara de un engranaje perfecto y engrasado.


Cada segundo que pasa me siento mejor. No se trata de un relajamiento lacio, sino de una serenidad firme y segura. Poco a poco voy representándome la imagen de la respuesta que busco.

Una avioneta rasga el cielo sin nubes. Lleva a su cola una tira publicitaria:
"Pitágoras. Un Campeón de la Filosofía pensado para ti"

10 abril, 2008

20 CENTÍMETROS

La lluvia, más que amenazar -demasiado burdo para su educación-, se insinúa, como los muslos de una amante adolescente.
Pese a ello, o tal vez, por ello, nadie abandona su asiento a pie de obra. ¿Quién sería capaz de sustraerse al encanto de empaparse hasta el tuétano tierno de los huesos?
No hay ningún cartel que pida o exija silencio, así que este silencio es libre, espontáneo y expresivo hasta lo poético. Todos estamos pendientes de la colocación del último ladrillo que cierra la hilera.
Ha encajado perfectamente. Satisfacción, íntima, sin aplausos.
Los obreros vuelven a tirar la cuerda, el nivel, 20 centímetros más arriba. Es el primer paso para otra fila más, marca la dirección.
Los que observamos nos sentimos crecer también, a nuestra escala.
Creo que ya voy entendiendo.

07 abril, 2008

CONTEMPLAR ANTES DE PREGUNTAR

A las gradas se accede a través de unos tornos iguales a los de los estadios. No hay nadie que controle y la entrada es gratuita.
Hubiera preferido que me dieran un casco y un arnés, pero al parecer no existe peligro alguno ya que la obra cuenta con los más avanzados sistemas de seguridad, que se caracterizan entre otros motivos por la discrección.
Tomo asiento en la tercera fila, muy cerca del pasillo. Nadie me pregunta nada y yo tampoco. Me dispongo a ver.
Tal vez alcance la respuesta por mi cuenta.
El edificio en cuestión se eleva hasta una altura de cuatro pisos. El armazón ya está completado. Los obreros -que en nada se diferencia de los obreros de otros universos-, enladrillan el perímetro exterior -dejando los vanos correspondientes para las ventanas y ventilaciones-. Acaban de comenzar el segundo piso.
Es sentarme, y con el primer ladrillo que veo colocar, experimento un placer sereno.

01 abril, 2008

ME ACERCARÉ A PREGUNTAR

Distribuidos siguiendo un plan no concebido -propio del azar y de lo silvestre- en la superficie de la ciudad se encuentran edificios, también puentes y lo que se conoce como La Torre ( aunque aún se ignora cual será su función), en construcción.

Junto a estas obras se han levantado unas gradas o bancadas de aula magna en las que, a lo largo de toda la jornada, puede verse a gente sentada, atendiendo a los avatares de la obra, con el mismo interés que demuestran los buenos alumnos por las "lecciones magistrales".


El espectro del público que observa con serena avidez abarca todas las edades y clases sociales, indicio éste que me lleva a intuir una intención iniciática en dichas obras, enmarcada dentro de la Política Educativa que las No Autoridades desarrollan en Patacosmia.

El silencio con el que escuchan los avances también resulta indicativo.


Me acercaré a preguntar.

27 marzo, 2008

PROBLEMAS DE INESTABILIDAD


Patacosmia, tiene el mismo status que esas islas en las que nunca ha nacido nadie y en las que nadie morirá.
Es un universo al que se llega y del que se va. En esencia, es movimiento. No obstante, debemos evitar que esta apreciación nos coduzca al equívoco de creer que se trata de un
universo de paso. Al contrario.
Durante un tiempo existieron ciertos problemas de intestabilidad. Si es que realmente pueden llamarse "problemas", e incluso "inestabilidad".
La solución que se halló, sin embargo, no carece de sentido y los resultados son inmejorables: al llegar, cada uno recibe un recipiente de papel marrón del que asoman los primeros conatos de cuatro o cinco árboles, según el caso y las circunstancias. De esta manera se cultiva la sensación de echar raíces.
A mí me han tocado: un avellano, un tilo, un abedul, un arce y una variedad de roble.

24 marzo, 2008

JACARANDAS


Por supuesto, en Patacosmia también existen estaciones. No obstante, debido a la intranquilidad y sospecha que aquí generan los ciclos largos -ya sean prolongados en espacio o en tiempo- se accedió a un sistema estacional que algunos adjetivan como "ciclotímico".
En esencia, es tan sencillo como que cada día cuenta con su parte alícuota de primavera, verano, otoño e invierno.
Hay que decir, por claridad, que aquí los días no tienen una durAción precisa o absoluta, sino que dependen de la voluntad de cada sujeto.
Tal es el respeto por el individuo, que en una de las claÚsulas del covenant se establece que si alguno quisiera -porque su ánimo así se lo indicara- permanecer un día entero en primavera, o en cualquiera de las otras estaciones, podrá hacerlo sin necesidad de pasar por las restantes.
Por mi parte, he quedado hipnotizado por el violeta de las jacarandas.

15 marzo, 2008

AVENIDAS



Más que a nivel de sonido, hablamos de niveles atmosféricos. Sin duda se trata de música de organillos la que se expande por las avenidas, pero no la escucho, si no que la respiro.

A las primeras bocanadas, mis pulmones reaccionan igual que ante la inhalación del humo de un cigarro cuya marca es desconocida -de estos que llaman de low cost-. No tardan, sine embargo, en exprimir placer de cada nota impresa en los cilindros.

Por cierto, por estas avenidas no circula nadie.


Deduzco, después de observar las señales luminosas de las balizas que coronan las colinas entre las que se encuentra La Ciudad, que todos han ido a presenciar el asesinato de Julio Cesar.
¿A qué edad he llegado?
Mejor. Así tendré tiempo para aclimatarme antes de las preguntas y de las respuestas.
Cuidaos de los Idus de Marzo.

06 marzo, 2008

LA CIUDAD

Ya es hora de que me acerque a la ciudad.
Temía el contacto humano. Más que nada por la lengua. Newman me ha tranquilizado.
Uno nunca sabe si va a ser capaz de pronunciar una palabra más o si la última que ha dicho será la última de todas. Así es el juego de los conjuntos con número tasado
Cómo todas las cosas que suceden en un espacio de tiempo limitado -la vida es uno de esos espacios, que limita al norte con el nacimiento y al sur con el océano de la muerte- su número siempre ha de ser finito: un número finito de veces que respiramos, un número finito de peras comeremos, un número finito de pares de zapatos gastaremos y así con todo. Hasta cumplir el número que cierra la serie y no hay otro que le siga.
Aunque las distancias no son exageradas, por lo que veo, aquí la gente es muy cómoda y utiliza avión hasta para ir del salón a la cocina o al baño.
Aunque otra explicación es que sea muy elevado el número finito de veces que tengan que tomar un avión, y en ese caso hay que comprender que lo utilicen dentro de sus casas.
¿Qué otra otra cosa podrían hacer?

04 marzo, 2008

TEORÍA DE LA EVOLUCIÓN



Aún no me había recuperado de aquella imagen, cuando me encontré con un hombre barbado, quien muy risueñamente me dijo que podía llamarle Paul Newman.
Su respuesta me animò a preguntarle si era costumbre allí la transformación de los hombres en peces o, por contra, se trataba de algún festival lunar o de un singular lunático.
Paul Newman me contestó que no siempre había sido así, pero que desde que Anaximandro había postulado su teoría evolutiva -todo ser en su ascensión en la escalera de la evolución, en cada peldaño se acerca más al agua, hasta convertirse en agua- los habitantes de Patacosmia, por su amor a la Ciencia y a la Filosofía, intentaban probar, en la medida en que sus propias constituciones personales lo permitían, la mentada Ley de la Evolución.
Por nada del mundo hubieran dado un disgusto a Anaximandro convirtiéndose, por ejemplo en pájaros y evolucionando hasta convertirse en aire.
Sabían del sutil equilibrio emocional de científicos y filósofos: Una prueba que refutara sus doctrinas sería irreversible para ellos, algo nefasto, propiamente.
"¡Hay que darles ánimos, o no!" Se despidió Paul Newman.

28 febrero, 2008

LA PALMERA

Lleva horas comenzando a atardecer. Más que un tránsito o trámite, luz y noche prolongan su apacible conversación de sobremesa y no quieren separarse. Al parecer, en esta época del año que atraviesa en diagonal el tercer meridiano, un mismo atardecer puede durar varias semanas.

Los escarabajos y otros coleópteros aprovechan a hacer el amor sobre la arena, sin frenesí y con movimientos delicados, disfrutando del placer de la lentitud.


Comienzo a vislumbrar el papel que la perspectiva y la proporción juegan en este cosmos donde soy recién llegado. También en las condiciones a priori del conocimiento, tiempo y espacio. Incluso, lo que en otros universos sería simple cardo, aquí es palmera engominada.

Un hombre se dirige al mar y se transforma en pez.
Debo leer a Anaximandro.

23 febrero, 2008

EL RÍO


Esa es su condena, con sus orejas altas presienten cualquier movimiento, se asustan y se van dando saltos. De las tres, ninguna mira atrás.
Es mi hermano quien aparece ahora, las manos en los bolsillos como si llegara puntual a una cita. Cualquiera en mi lugar dudaría de haber despertado ¿Las liebres? ¿Mi hermano? ¿Cómo ha podido seguirme hasta aquí?
En Patacosmia todo es posible y puede suceder al menos una vez.
Me incorporo, nos abrazamos. Parece que adivina cuál va a ser mi primera palabra y me silencia, me dice que no le llame por el nombre que yo conozco de él: es el antiguo. Cuando llegue el momento me dirá el nuevo.
Me pide que le siga, y caminamos en silencio hasta llegar a un río. Con un gesto me indica que entre en la corriente.
"El río te curara de tu mal: la espera".
Claro, la corriente me muestra a la altura de las rodillas que todo llegará y también que todo lo que llegue se irá sin detenerse. Estoy curado de la espera y de la esperanza.

21 febrero, 2008

EL MAR



Me quedé dormido en la orilla con las páginas en mi regazo.
Cuando desperté, mar y libro se habían retirado.

Tres liebres, con las patas delanteras levantadas, me observan como si nunca me hubieran visto, y sin embargo me recordaran.

La memoria es el mar que a veces se retira, al despertar.

Theut quiso complacer a Thamus y le regaló la escritura y con ella los libros como antídoto contra el olvido.

Sin darse cuenta, inició así la devastación de la memoria.

18 febrero, 2008

THALES


Los Libros que desarollan la Historia de Patacosmia, están protegidos por el mar. O tal vez es el mar quien proteje de ellos. Pues nadie aquí puede concebir tanta sucesión de instantes y de acontecimientos, tanto tiempo.
A diferencia de otros universos, la trayectoria aquí, la intención, ha ido de lo más complejo a lo más simple, como si el aprendizaje fuera un acto de higiene.
El último filósofo que aparece en los Libros, es decir, el más reciente, pero que ya ha alcanzado el entusiasmo, es Thales. Su teoría es de esta misma mañana: La imagen que tenemos del universo, nuestros pensamientos sobre él, es de agua.

También ha demostrado que los filósofos pueden enriquecerse fácilmente si quieren, pero no lo hacen pues sus anhelos son otros.

12 febrero, 2008

PATAFIRENZE

Las alfombras de las salas de palacio amortiguan sus pisadas, pero no lo suficiente, los dos saben que esa no es su casa. Se les oye avanzar, detenerse ante un Rafael, volverse porque cuelga un Tiziano a sus espaldas -les observa con ojos que ya vieron hace siglos-, girar de nuevo sobre los talones y comparar el distinto dominio del color y de la luz y del conocimiento de los rostros humanos y del alma de los hombres de ambos maestros.
Detràs de las cortinas, de las vetustas cortinas, los balcones, la ciudad, los blasones, un rio y los puentes que lo salvan, y la cùpula flotando sobre un cielo azul de mediados de febrero, mezcla de sol y de frio, igual que aquella lo es de piedra y aire.
Genio Brunelleschi.
Grappa milagrosa.
Libros escritos en un lenguaje extraño que, piano piano, torna el viento claro. No se han visto pàjaros
Es posible que exista otra Florencia en Patacosmia? Arderán tambièn aqui las vanidades?
O se trata tan sòlo de un bello recuerdo? De una traiciòn hermosa?
"No aceptes los lugares comunes, no por comunes, si no por ajenos"
Teletransportaciòn. No es necesario facturar maletas.

06 febrero, 2008

FENÓMENOS

En este aquí dotado de ubicuidad, las cosas aparecen. No están -estar es un modo de ser prolongado-. Aparecen, sólo cuando las descubres, cuando llegas a ellas intencionadamente o por casualidad o error.
El entorno -mares, árboles, coches, farolas, mobiliarios,...- el medio y los otros, no abandonan el estado noeuménico para alcanzar el nivel de ser de los fenómenos, hasta que no se actúa sobre ellos. Es algo así como el blanco de los huevos fritos.
Más que la televisión, la realidad aquí, en Patacosmia, es interactiva y uno no puede dejar de sentirse un poco creador.
Cuando te vas, todo lo que era hasta ese preciso instante, desaparece sin dejar huella, ni memoria. Sólo es posible el conatcto, el sentido, la vida, en el presente.
Sí, tiene algo de fugaz, pero está libre de cargas.

03 febrero, 2008

LLEGAR INADVERTIDO


TAmbién llueve en Patacosmia.
Mejor así!
Es una lluvia que huele a recién destilada. Seguro que tiene una buena gradación de alcohol.
Me resultará más fácil pasar inadvertido.
¿Habrá calles aquí?
¿Habrá calles atestadas de gente?
calles atestadas de gente.
calles atestadas de gente.
¡Cálmate!
Me calmaba pasear por las calles atestadas de gente y esquivarlos sin dejar de observarlos. Para todos tenía una mirada, aunque se me avalanzaran por millares. Me provocaba el mismo efecto que un tranxilium, pero mejor.
Lo echaré de menos, si aquí la gente no sale a las calles a mezclarse, con la urgente necesidad o mono de sentirse uno más, parte prescindible del cosmos y del entramado social.
¡Qué carga si uno se sintiera imprescindible! ¡Qué responsabilidad! ¡Qué tentación, si el universo todo dependiera de uno, de mandarlo a paseo!
Por eso las calles.
Y si llueve mejor.
Mejor inadvertido. Anónimo. Irresponsable